La clase trabajadora cada vez mas pobre desde la crisis de 2008

El aumento del coste de vida en el estado español ha superado con creces la evolución de los salarios desde la crisis de 2008, con un repunte especialmente acusado entre 2021 y 2025. Así lo refleja un estudio elaborado por la Unión Sindical Obrera (USO), que analiza la relación entre ingresos y gastos en la clase trabajadora. Según el informe, el Índice de Precios al Consumo (IPC) se incrementó un 18,4% en el periodo 2021-2025, mientras que los salarios apenas crecieron un 17,3%. Dentro de ese contexto, destaca el fuerte encarecimiento de los alimentos, que subieron un 45,3%. Si se amplía la perspectiva hasta 2008, la diferencia sigue siendo notable: la inflación acumulada alcanza el 37,1%, frente a un aumento salarial del 31,6%, lo que implica una pérdida de poder adquisitivo de más de cinco puntos para los trabajadores.
El informe también subraya que los alimentos han registrado una subida aún mayor a largo plazo, con un incremento del 54,3% desde 2008. Otros gastos básicos, como los suministros del hogar y el combustible, han aumentado un 43,9%. En paralelo, el gasto medio por familia se situó en 26.510 euros en 2024, lo que representa un 18,7% más que en 2016.
Durante la presentación del estudio, representantes sindicales señalaron que los mayores incrementos se concentran en bienes y servicios esenciales, como la vivienda, la alimentación y los suministros básicos. Por el contrario, otros gastos como ropa, calzado o equipamiento del hogar han perdido peso relativo. El secretario general de USO destacó que los hogares con menores ingresos son los que proporcionalmente han visto crecer más su gasto, debido a la subida de productos imprescindibles.
El informe advierte además de que vivir en solitario incrementa la vulnerabilidad económica. Las personas que viven solas deben afrontar por sí mismas gastos fijos como el alquiler o los suministros, lo que agrava su situación, especialmente si tienen menores a cargo. En la última década, el gasto en hogares unipersonales ha crecido un 24,2%, cifra que se eleva hasta casi el 27% en aquellos con hijos.
La vivienda aparece como uno de los principales factores de presión económica. El precio medio del alquiler por metro cuadrado ha pasado de 8 a 14,7 euros entre 2008 y 2025, lo que supone un incremento del 83,7%. Según el informe, el 20% más pobre destina ya el 60% de su presupuesto a vivienda, suministros y alimentación, frente al 40% que dedican los hogares con mayores rentas. Esta diferencia refleja una creciente desigualdad económica y una menor capacidad de ahorro para la clase trabajadora.







