lahaine.org
Pensamiento :: 25/05/2012

La lucha "sin costes" ha muerto.

Darío Unai.
Si alguna vez existió, o pudo considerarse como tal, la lucha social sin costes ha muerto irremisiblemente.

Si alguna vez existió, o pudo considerarse como tal, la lucha social sin costes (represivos, salariales, en sueño acumulado o en debates extenuantes)ha muerto irremisiblemente. "La ha matado la historia" como diría Strelnikov en Doctor Zhivago, y aún a riesgo de asemejarme a su siniestro fatalismo creo que los acontecimientos se precipitan. Y revelan, con la crisis, el rostro monstruoso de un sistema que no tiene otro futuro que ofrecernos que el de vivir peor: peor pagad@s, educad@s, curad@s, descansad@s y para colmo menos libres de expresar la santa rabia y frustración que todo ello nos cause.

En este escenario solo hay un hilo de esperanza: El que despertó hace un año cuando los tradicionales movimientos sociales estábamos en una situación de despiste, división y paralización (con honrosas excepciones) que dejaba vía libre a las peores agresiones que han sufrido nuestros derechos en decenios. Fue entonces cuando la rabia clandestina, que se respiraba en conversaciones privadas, en bares, peluquerías o facultades se hizo tormenta para que el aire se limpiase de tanta impotencia y Madrid volviese a ser respirable.

No olvido las lagrimas de alegría que derrame cuando me reconcilie con una ciudad y una generación que comenzaba a aparentar estar más dispuesta a buscar chivos expiatorios y escapadas vivencialistas que ha enfrentar a sus verdaderos enemigos uniéndose a sus semejantes. No lo olvido y sin embargo, un año después, ya no basta con esa voluntad de valentía. Necesitamos carácter, es evidente que no podemos forzar los ritmos de un cambio vital tan importante pero, desde la militancia más consciente, convendría dejar de alimentar ciertas ilusiones (también en nuestro comportamiento personal) y comenzar a vivir no como lo que creíamos ser, sino como lo que realmente somos: trabajador@s (con o sin trabajo) con pocas posibilidades individuales de realizar nuestros sueños y planes pre-crisis; y actuar en consecuencia.

Resulta insultante oír a compañer@s esgrimir razones contra la huelga del tipo "tengo un examen", "en dos meses me renuevan" o, peor aún, "tengo comprada la entrada hace meses". Parece que no hayamos comprendido que estamos perdiendo mucho más de viernes en viernes y que de nada sirve que continuemos con nuestra vida, como si nada, mientras nos lo quitan todo.

En el extremo contrario (en ocasiones simultáneamente) se encuentran quienes se desesperan por la tibieza de las respuestas (sindicales, sociales y políticas) la mayoría de las veces desde la periferia, o directamente fuera, de las luchas en cuestión. Parece en estos casos que no se ve la relación entre el redoble de la lucha y el redoble del compromiso personal con la misma, da la sensación de que se considera la radicalización una cuestión de voluntad política, de valentía, de "cojones" y no de fortaleza y confianza, forjadas sobre un movimiento que se protege mutuamente y consensúa la perdida de miedos y prejuicios pasito a pasito.

No quiero terminar este desahogo sin proponer algo, por inconsistente que sea:

Creo que es el momento de llevar las ideas a la practica, de vivir el apoyo mutuo con disciplina de gimnasio, ejercitando nuestra colectividad perdida y haciéndola visible para quienes sufren sus miedos y carencias en solitario. Es el momento de introducir con paciencia debates en torno a el recrudecimiento de las luchas, con propuestas como la huelga indefinida o las huelgas salvajes pero también con demostraciones más firmes de solidaridad con detenid@s o desahuciad@s, es el momento de ser honestos con quienes se engañan a si mismos con excusas y coartadas y también es el momento de ser felices demostrando que "se puede", que vivir peleando es mejor que vivir temiendo, que en la lucha nadie esta solo y que en las derrotas se forjan alianzas que son el germen de futuras sinergias, imprescindibles para lo cotidiano y lo trascendental.

Perdamos las ilusiones para perder el miedo, perdamos el miedo para recuperar la esperanza.

Mayo de 2012. Sierra de Madrid.

 

Contactar con La Haine

 

La Haine - Proyecto de desobediencia informativa, acción directa y revolución social

::  [ Acerca de La Haine ]    [ Nota legal ]    Creative Commons License ::

Principal