Las Reformas de Darwin

La Pesadilla de Darwin: título de un brillante documental que muestra cómo el modo de vida de una sociedad africana es brutalmente destruido gracias a los intereses empresariales. Volviendo a tierras hispanas, el modo de vida tradicional de sus gentes hace ya años que se destruyó. Sus últimos coletazos se vivieron posiblemente en los años sesenta y setenta, bajo el régimen franquista, quien acabó de realizar las principales tareas de la dictadura liberal en España. A día de hoy, el campesino tradicional se muestra como pieza de museo, habiendo desaparecido antaño este modo de vida. (1)
Actualmente, el trabajo asalariado es el más común. Son por tanto las relaciones laborales las que guían en gran parte las condiciones de trabajo en España. Multitud de factores, tanto de estructura productiva de la economía, de voluntades políticas, de necesidades de la Administración Pública, de rentabilidad empresarial,... han ido variando y, desde hace ya bastantes años, empeorando (para los trabajadores se entiende). Los grandes cambios de las relaciones laborales en España se han realizado a través de las diferentes reformas laborales producidas en los últimos años. Cabe sumar a ello los acuerdos logrados en los convenios colectivos y de empresa, todo enmarcado en lo que fue el gran pacto de la Transición, y de tan nefastas consecuencias para los trabajadores: los Pactos de la Moncloa de 1977.
Como se afirma en un informe del Seminari Taifa (2) , “...desde los Pactos de la Moncloa, y sobre todo, desde el Estatuto de los Trabajadores... se facilita y acentúa la temporalidad, supuestamente para disminuir la “rigidez” del mercado de trabajo y se avanza hacia la contención salarial”. Empeorar condiciones laborales, bajo la excusa de reducir la tasa de paro o la tasa de temporalidad es la práctica en la totalidad de reformas del mercado de trabajo en España desde 1977. Cabe destacar entre las mismas, la Primera Reforma del Estatuto de los Trabajadores de 1984, en donde se establecen los primeros decretos de contratación laboral precaria. Todo ello, bajo la excusa de una elevada tasa de paro. Argumento parecido al actual. En 1988, se realizó el intento de Plan de Empleo Juvenil, retirado gracias a la Huelga General de ese mismo año, o el paquete de reformas de 1993 y 1994 entre las cuales se legalizaron las ETT.
Debido a cambios legislativos, políticas económicas dirigidas a la privatización de empresas públicas y de desindustrialización, conversión del sindicalismo de clase en una especie de sindicalismo vertical franquista... las condiciones de trabajo en España son mucho peores que hace treinta años. Menor capacidad adquisitiva de los salarios (3), mayor tasa de temporalidad (casi una tercera parte de los trabajadores españoles lo está con contrato temporal) (4), pérdida creciente del poder de los trabajadores en el proceso de trabajo (debido a la tecnología y la nueva cultura organizativa), incremento de la pobreza (5),... son algunas de las consecuencias sobre la población trabajadora español a que está teniendo el recrudecimiento del avance liberal. A continuación veremos cómo la propuesta de reforma laboral avanza aún más en la precarización e indefensión de los trabajadores. La excusa, la de siempre: menores derechos implica una menor tasa de paro. A diferencia de la compra-venta de patatas, en el mercado laboral, un abaratamiento del coste laboral no implica necesariamente una mayor contratación, y más sabiendo que las empresas necesitan vender sus productos y éstos los venden mayoritariamente a los trabajadores. Con ello es fácil deducir que unos sueldos o unas expectativas vitales bajas o muy bajas hacen que el consumo se retraiga, perjudicando por tanto las ventas de las empresas. Ello sin hablar del despido, ya que dudo que muchos empresarios cuando contratan a un trabajador indefinidamente estén pensando en el despido ¿o si?, con lo que el abaratamiento del despido no implicaría en ningún momento una mayor contratación.
La reforma laboral: propuestas y ejes comunes
La propuesta de reforma laboral viene desde diferentes instituciones y organismos (6), si bien como base trabajaremos con la propuesta de reforma del Círculo de Empresarios (7). En el ámbito de reforma del mercado de trabajo se ve necesario reformar tres aspectos clave con nefastas consecuencias para la clase tratrabajadora en España. Los tres ejes a reformar son los siguientes: el marco contractual, las políticas activas de desempleo y la negociación colectiva.
En relación a la reforma del marco contractual se habla de “una configuración más eficiente y equilibrada de la flexibilidad en el mercado laboral”(8). Su análisis parte de que existe un mercado de trabajo “dual”, donde los trabajadores fijos están hiperprotegidos, con lo que debido a ello, las empresas se ven obligadas a contratar sobremanera a trabajadores temporales para la realización de trabajos que deberían realizar trabajadores con contrato fijo. Para conseguir acabar con la alta temporalidad de este tipo de contratos y con la elevada tasa de paro que ronda aproximadamente el 18% de la población activa (9) se propone reducir drásticamente las modalidades de contrato y la sustitución de las mismas por un único tipo de contrato, llamado por la CEOE (10) contrato anticrisis. En esta propuesta, existiría una reducción drástica de la indemnización por despido. La indemnización sería de ocho días por año trabajado, la cual se iría incrementando a medida que fuesen pasando los años. En los dos primeros años de vigencia del contrato, el despido se podrá realizar sin causa alguna, preavisando simplemente con siete días de antelación. Pasados los dos primeros años, se entraría en una segunda fase, en donde si bien oficialmente se estaría fijo, no existiría improcedencia en el despido. A la práctica el contrato anticrisis sería lo mismo que un contrato temporal con imposibilidad de reclamar la improcedencia o nulidad en el despido. Este es el mecanismo que tienen empresarios y liberales para acabar con lo que ellos llaman mercado de trabajo dual, igualar las condiciones de trabajo por abajo. A pesar de ello se crearía de nuevo un mercado “dual” aun más marcado entre los trabajadores fijos con contratos anteriores a esta reforma y los nuevos contratados. Otra pregunta que uno se hace es si no sería mejor para reducir el paro, el eliminar las horas extras y el reducir la carga de trabajo existente, beneficiando tanto a los trabajadores en activo como a los que están desempleados.
El segundo eje de la reforma está relacionado con las políticas activas de empleo. Como afirma José Luis Carretero (11), las políticas activas han de perseguir tres objetivos: orientar para el empleo, fomentar el empleo y formar para el empleo. De los tres objetivos, el que se pretende impulsar con más contundencia es el de fomento de la ocupación. Para ello es necesaria una mejor empleabilidad de los trabajadores, incrementando la probabilidad de ser contratados. Para ello, son necesarias las políticas activas de empleo. Como afirma el Círculo de Empresarios (12), las políticas activas de desempleo deben ir dirigidas hacia los siguientes objetivos: mejorar la empleabilidad de los trabajadores, mejorar la intermediación entre los flujos de oferta y demanda (13) y fomentar la movilidad interregional (14).
Finalmente, en un tercer eje de reformas, se propone la reforma de los mecanismos de negociación colectiva. De nuevo, se argumenta que, empeorando las condiciones laborales se conseguirá reducir la alarmante cifra de paro. Como afirma el Círculo de Economía (uno de los grupos empresariales con más influencia actualmente en España) “... la negociación colectiva ha de ser flexible para adaptarse a las condiciones específicas de cada sector de actividad y de cada empresa, para que los ajustes en el mercado de trabajo no se produzcan exclusivamente por la vía de destrucción de la ocupación”. Las medidas propuestas se dirigen al fortalecimiento de los niveles superiores de negociación (las diferentes cúpulas de CEOE-CEPYME y UGT-CCOO), fomento de los convenios de empresa (pudiendo adaptar las relaciones laborales a las condiciones de la empresa), mayor capacidad para el uso de las cláusulas de descuelgue o el vincular las subidas salariales a la productividad de la empresa. Medidas encaminadas a que recaigan sobre nuestras espaldas las fluctuaciones del mercado de trabajo. Una de las principales consecuencias es que se potenciaría una mayor diferenciación entre diferentes colectivos de trabajadores en función de la empresa en la que se esté trabajando.
A estas medidas cabrían añadirle medidas relacionadas con un incremento en la dificultad para obtener bajas laborales, fomento del trabajo parcial, incremento de la movilidad funcional, reducciones de las cuotas a la seguridad social por parte de las empresas, cambio en las políticas pasivas de desempleo (variaciones en el cobro de las prestaciones por desempleo),....
Que mejor que acabar dándole la voz a Julio, un estibador de 49 años del puerto de Barcelona, quien ya respondía así en los años ochenta, donde el empeoramiento de las condiciones de trabajo respecto a épocas anteriores era ya manifiesto: “... Ahora hay menos solidaridad... la empresa tiene el mando. Yo estaba orgulloso de ser un estibador... éramos más independientes. Ahora todos van con el culo prieto... Hace veinte años había 2.000 trabajadores, ahora hay 500. Todo se ha automatizado. No me gusta el nuevo sistema de trabajo... Hacemos horas extras cuando hay gente esperando conseguir un empleo. No hay solidaridad.”
Lo dicho: una nueva reforma de Darwin.
Gaspar Fuster, economista, miembro del Instituto de Ciencias Económicas y de la
Autogestión (ICEA) y de CNT en Barcelona. Artículo elaborado para el periódico cnt
Notas
(1) Léase para ello, el periódico El Mundo en su edición del pasado sábado 9 de enero de 2010. En la contraportada del mismo se realiza una entrevista a Eugenio Rodríguez, pastor castellano que a pesar de algunos demuestra como la verdadera libertad se encuentra fuera de la lógica del mercado y la institución. A más de uno se nos agranda el corazón al oír frases de tan bonitas consecuencias como la que sigue: “...El dinero tenía que ser como el ajo, al año pudrirse”.
(2) Informes de economía nº3. Del pleno emplao a la plena precariedad. Ed. Seminario de economía crítica Taifa. Noviembre de 2006. pp 16.
(3) “...Entre 1994 y 2006 el salario medio perdió un 2,4% de poder adquisitivo, la prestación media de desempleo un 16%...” a pesar de que en ese período el PIB aumentó un 62%. Barómetro Social de España. Colectivo IOÉ. Ed. Traficantes de Sueños. Madrid, marzo de 2008. pp 43.
(4) Las consecuencias de este tipo de contrato a nivel agregado son nefastas. Mayor número de accidentes de trabajo, menores sueldos, menores prestaciones e indemnizaciones,... Como afirma el Colectivo IOÉ en su Barómetro Social de España, la tasa de empleo temporal en España “... en 2006 afectaba ya al 29% de los asalariados entre 30 y 50 años”. No olvidemos que la mayor tasa de temporalidad en cuestión de edad se produce sin embargo en edades anteriores a los treinta. Barómetro Social de España. Colectivo IOÉ. Ed. Traficantes de Sueños. Madrid, marzo de 2008. pp 48.
(5) Las personas en situación o riesgo de pobreza, en números absolutos han pasado de 7,6 millones en 1994 a 8,9 millones en 2006. En porcentajes, la pobreza extrema se ha mantenido en el 8%, si bien el riesgo de pobreza ha aumentado del 11 al 12%. Y esto a pesar de que en gran parte de ése período hubo un espectacular crecimiento económico (!!). Barómetro Social de España. Colectivo IOÉ. Ed. Traficantes de Sueños. Madrid, marzo de 2008. pp 46.
(6) Existen multitud de instituciones, empresas, partidos políticos, asociaciones y patronales que ven necesaria una reforma laboral basada en un empeoramiento de las condiciones de trabajo para conseguir un descenso de la tasa de paro. CEOE, PP, Banco de España, Cercle d’Economía, Círculo de Economía, Servicio de Estudios del BBVA, Manifiesto de los 100, CEPYME, Instituto de la Empresa Familiar y FAES son algunos de los principales actores que presionan por la reforma del mercado de trabajo.
(7) Nuevas soluciones para crear empleo. Círculo de Empresarios. Madrid 23 de marzo de 2009
(8) Círculo de Empresarios. Nuevas soluciones para crear empleo. p.37
(9) Fuente: INE según los datos oficiales del tercer trimestre de 2009.
(10) Léase el periódico Público del 10/02/09.
(11) José Luis Carretero Miramar. El bienestar Malherido. Ed. Confederación Sindical Solidaridad Obrera. pp 114-115
(12) Círculo de Empresarios. Nuevas soluciones para crear empleo. pp.41. Entre otras medidas, se pretende impulsar la entrada de las ETT en sectores que hasta ahora tenían vetados como la construcción o las AAPP.
(13) Como se afirma sin desvergüenza alguna en dicho informe “... Las políticas activas de empleo deberían generar incentivos para que los trabajadores fueran más proclives a trasladarse, reequilibrando los mercados.” Círculo de Empresarios. Nuevas soluciones para crear empleo. pp.42
(14) Cercle d’Economía. Horitzó 2012. Canvi Econòmic i responsabilitat política. pp 3.







