Las ardillas y el urbanismo

Una ardilla podría atravesar de grúa en grúa la Península Ibérica: viviendas (en Logroño se ha pasado de permitir 15 viviendas por hectárea a 75); infraestructuras de transporte (nuevas autopistas como la de Pamplona-Logroño, Tren de Alta Velocidad, grandes puertos como el proyectado en Jaizkibel, macro aeropuertos como Barajas con su nueva terminal...); constantes remodelaciones del interior de la ciudad (en Logroño Gran Vía, C/ del Norte, zonas de aparcamientos...); centros comerciales (sólo en los alrededores de Logroño tres, Las Cañas, Parque Rioja, Berceo); operaciones urbanas al calor de macro eventos internacionales (Forum de Barcelona, Expo de Zaragoza, Madrid Ciudad Olímpica...); edificios culturales o sedes empresariales de diseño tan singular como estúpido (RiojaForum, Kursal, el edificio del Marqués del Riscal, Torre Agbar, Torre Repsol...); parques tecnológicos (Parque Digital en Pradoviejo); parques turísticos (Marina D’or Ciudad de Vacaciones)...
Todo ello mientras asistimos al bombardeo de la consigna mentirosa y analgésica Desarrollo Sostenible. Un pueblo paralelo a Sojuela se está erigiendo al calor de un campo de golf, Moncalvillo Green. Los fanáticos del Desarrollo Rural verán en esta iniciativa amorfa, insostenible, artificial y desequilibrada una medida para dar vida a la localidad y sus alrededores.
Dar vida como símil de actividad económica, de dinero, de agresividad y de desprecio por el entorno que se intenta revitalizar. Moncalvillo Green, surge al calor de la creación de un nuevo bloque mercantil para consumidores caprichosos agobiados por las incomodidades y los peligros de la atrofia urbanística de las ciudades cabeceras de comarca: el campo de golf-urbanización.
El Ministerio de Medio Ambiente lanza campañas para reducir el consumo de agua ("el total es lo que importa" reza el cínico slogan) mientras sólo en los alrededores de nuestra tierra llegarán a existir once campos de golf, alguno de ellos con su urbanización (La Grajera en Logroño, Las Norias en Logroño, Urturi en Álava; los que van junto con urbanización: Moncalvillo Green con 1019 viviendas en construcción, Cirueña cerca de Santo Domingo con 900 viviendas en construcción, Calahora con 1100 viviendas proyectadas, Haro con 1500 viviendas proyectadas, en Viana y localidades de La Rioja Alavesa cuatro campos de golf con 3500 viviendas en proyección). Marbella está en todas partes.
Es necesario espabilar y parar el torrente urbanístico y la construcción de nuevas infraestructuras. El único trabajo útil que queda por hacer es reconstruir la sociedad sobre otras bases: desmantelar los medios de producción (reutilizarlos descentralizadamente o destruirlos); utilizar tecnologías descentralizadoras, flexibles, no agresivas; Disolver el Estado en un sinfín de comunidades pequeñas autogestionadas en las que se recupere la vida comunitaria; emanciparse de la producción y del consumo, convertir el trabajo en juego, distribuirlo entre todos y suprimir las actividades consideradas prescindibles.
Fuente: La Haine







