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Estado español :: 14/11/2005

Libertarios liberales... o como echar mierda desde la contrainformación

I. Nistal

Cuál es mi sorpresa cuando entro en el portal de contrainformación Rebelión, y me encuentro con un artículo de J. M. Álvarez, colaborador de Insurgente, órgano digital del colectivo Cádiz Rebelde, en el que ataca de una forma simplista y ridícula al sindicato anarquista CNT (Confederación Nacional del Trabajo), criticándola por el hecho de decidir salir en una manifestación de forma separada de los demás colectivos a los que allí acudieron.

Entre otras cosas, critíca a este sindicato de "dedicarse a pasar el rato protestando contra todos, excepto contra ellos mismos que buena falta les haría". Al parecer, a J. M. Álvarez le debía de molestar mucho que detrás de la manifestación en solidaridad con Cuba y Venezuela se gritaran consignas no tan benévolas contra estos dos regimenes.

También parece que dicha persona no comprende que aun estando de acuerdo en que "la enorme degradación moral de unas sociedades occidentales que se ven obligadas, forzadas por las circunstancias, a mostrar su verdadero rostro fascista y, por tanto, resulta más necesaria que nunca la unidad de acción para denunciar el carácter dictatorial de las mismas" ve incompatible que se puedan hacer ambas cosas a la vez. Como si porque los gobiernos europeos y americanos con sus aliados sean auténticos genocidas, no implique que haya otro tipo de gobiernos y sistemas que tengan también un perfil totalitario. Y es que no hay peor ciego que el que no quiere ver. Nos encontrabamos en una cumbre contra la reunión de jefes de estado de Iberoamérica, por lo que no sería muy lógico lanzar consignas contra el G-8 por poner un ejemplo y no lanzar consignas contra aquellos otros estados que saquean y humillan a sus pueblos condenándolos a la eterna pobreza. Esa parece ser la hipocresía a la que se dedican personas como esta que no ven más allá que su fantasía por ver revoluciones donde no las hay. Y es que este tipo que con toda su chulería se permite lanzar veneno contra un sindicato como la CNT, mientras parece ser que no sabe muy bien de que va eso del anarquismo... Habla de "pureza revolucionaria" y a lo mejor la palabra correcta sería hablar de coherencia ideológica, algo de lo que se carece y mucho a día de hoy.

-¡ Di algo Dieguito, tu eres la esperanza del pueblo!
-¡Droga para todos!

Comenta tal individuo que hablemos de estos países (Cuba y Venezuela) de "dictaduras camufladas" (tiene razón, de camufladas nada de nada) como si de una estupidez se tratara mientras haya otras cosas más importantes por las que preocuparse como es el caso de Estados Unidos y sus satélites de la Unión Europea. Pues mira, una cosa no quita la otra. Creemos ciertamente necesario luchar y protestar contra todo tipo de dictaduras. Repito, no es nada extraño dentro del pensamiento anarquista, no será la primera vez que ocurre ni será la última. En este país sin ir más lejos, cuando muchos abanderados de la izquierda se enorgullecían con la llegada de la II República, los anarquistas ya desde un principio se mostraron desconfiados ante la llegada de este nuevo sistema, que aun teniendo claro que era mucho mejor que vivir en las anteriores dictaduras y sistemas monárquicos, no por ello dejaba de ser otro tipo de sistema al cual los anarquistas debían de combatir. Porque nuestra lucha es por la libertad, por la emancipación de los trabajadores, no por una u otra forma de esclavitud.

Otra de las curiosidades de éste artículo es la de acusarnos de ser un "instrumento divisionista ideal para aquellos que enfrentan de verdad al capitalismo y la globalización neoliberal que representa Estados Unidos". En fin, que les pregunte a nuestros compañeros exiliados de Cuba cuáles son los motivos por los que están en el exilio o a los compañeros anarquistas venezolanos que tal se ve la revolución desde allí.

Finaliza el artículo con el intento de ridiculizar a éste sindicato y al anarquismo en general de no saber ni donde estamos... La misma historia de siempre, a algunos se les cae el culo (no sabemos con qué motivos) ante países como Cuba (antes Rusia), la historia se repite, el pueblo es el que sufre la opresión de un estado supuestamente revolucionario (no hace falta ir tan lejos, en España hemos tenido que aguantar mucho de esto y así nos fueron las cosas) para ahora tener que aguantar tales demagogias desde medios supuestamente contrainformativos, viendo revoluciones donde no las hay.

¡Qué pasa compañero!
¿Estamos o no estamos todos en el mismo barco?

Como ya dijo nuestro veterano compañero Abel Paz durante su estancia en las jornadas organizadas por este sindicato contra la cumbre, "las revoluciones están hechas para perderlas, cuando una revolución no se pierde es que algo raro sucede" evidentemente lo que dejó de entrever es que de revoluciones en Cuba o Venezuela nada de nada. Quien mejor que él que ya tuvo que soportar el cuento de la Rusia revolucionaria con Stalin al frente. Pero ya se sabe que una mentira mil veces repetida acaba convirtiéndose en verdad, en esas están todas estas organizaciones de izquierda.

Los nuevos revolucionarios de salón, la izquierda si que sabe...

PD: J. M. Álvarez, si para otra ocasión pretendes que alguien se crea un cuento como el tuyo, es mejor que comiences por contarlo bien desde un principio. En el comic que mencionas, Durruti simplemente le propina una buena patada en el culo a tal individuo. No era una persona que se liara a balazos con la gente sin ton ni son como si de un asesino se tratara.

¡Ay si Durruti lenvatara la cabeza!... lo primero que haría es meter un par de collejas ante gente que hace de la demagogia una afición como la tuya.

 

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