Canarias en subjuntivo: otra tuerca más

Ahora toca la reforma del sistema de pensiones, otro paso antisocial. El gobierno del Estado Español pretende y conseguirá alargar el cálculo de las pensiones de jubilación, de 15 a 20 o quizás hasta 25 años, reducirá las mismas desde un 5 hasta un 16 por ciento, y retrasará la edad de jubilación hasta los 67 años.
El derecho a los servicios y prestaciones sociales, junto con el derecho a la salud, la educación, las pensiones, etc., es lo que hasta ahora ha constituido lo que se ha denominado el patrimonio legítimo de la clase trabajadora al bienestar social, a cambio de paz social y no cuestionamiento del sistema capitalista.
Unidad del Pueblo entiende que debe desterrarse la idea o visión conservadora o reaccionaria que concibe estos derechos de la clase trabajadora como graciables de los gobiernos o incluso de la propia sociedad. Para nuestra organización en el actual enclave o situación histórica los servicios sociales y las prestaciones son un derecho de las personas para lograr sino la igualdad de oportunidades, si evitar en muchos casos la exclusión social.
El sistema de prestaciones sociales debe seguir sustentándose en la responsabilidad pública, como garante de derechos, apañados estaríamos si la planificación, la gestión y el acceso a los servicios dependieran de instituciones privadas.
Cada vez más estamos denotando que los Estados, y entre ellos el Español, están entregando la gestión de las prestaciones sociales a manos privadas y a multinacionales. No se está contemplando los servicios sociales como un valor sino como un negocio más.
El envejecimiento de la población y el encarecimiento de los tratamientos y la exigencia de los ciudadanos y contribuyentes en general, implican un mayor gasto, estándose estudiando ya medidas como el copago para frenar la sobrefrecuentación y la racionalización del gasto; incluso se está estudiando la posibilidad del copago para fármacos en función de la renta; cuestionándose la gratuidad del cien por cien para los pensionistas.
A los trabajadores nos están relegando a simples “administrados”, “beneficiarios”, “cotizantes” o “simples contribuyentes”, hemos sido unos memos, hemos delegado estos derechos en el Estado, y él mismo está siendo tomado por el flanco de la internacionalización del capital y de la mundialización del mercado financiero.
La sociedad civil está desarticulada, en Canarias, hay más de 246 mil pensionistas, más de 260 mil parados y más de 682 mil afiliados a la Seguridad Social y no existen ni siquiera asociaciones de usuarios para seguimiento del funcionamiento de los servicios y prestaciones de dichos ámbitos de actuación; con lo cual el descontrol es total y con ello el desamparo de los más desfavorecidos.
No hemos ejercido ningún control y de ahí la frase de nuestros mayores canarios, “nos están faltando al respeto”.
Hemos perdido el control político y social y con ello perderemos también los servicios y prestaciones sociales, por tanto nuestras sociedad canaria tiene que despertar y reaccionar, en caso contrario ya tendremos en nuestro cuello una tuerca más que nos afixiará aún más.
Miembro del Consejo Nacional de Unidad del Pueblo
PRC Canarias







