Zapatero defendió en el Consejo Europeo un bloqueo a Libia

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, se mostró convencido de que la presión política y económica sobre el gobierno libio va a tener efectos e insistió en que es “absolutamente imprescindible” una resolución de la ONU para intervenir en Libia. En la rueda de prensa posterior al Consejo Europeo celebrado el viernes de manera extraordinaria, consideró que la eventual “eficacia” de cualquier intervención en el país magrebí “tiene mucho que ver con la capacidad de compartir al máximo” posturas con la Liga Árabe y la Unión Africana, organismos enfrentados por la postura sobre Libia, siendo el organismo panafricanista el que con mayor rotundidad ha rechazado cualquier intervención extranjera. Por ahora Zapatero hizo un alegato para que el resto de gobiernos europeos promuevan en sus respectivos países sanciones económicas y medidas de bloqueo contra la República Árabe, sumándose así a la corriente de opinión de varios gobiernos de optar por formas de intervención indirectas, como el respaldo militar a los opositores monárquicos.
Para Zapatero, el coronel Muamar el Gadafi “ha perdido la legitimidad política” para continuar en el Gobierno, pero añadió que hay que ser “prudente” a la hora de reconocer “un país o un Gobierno” en manos del llamado "Consejo Nacional Libio". Por ahora, el Estado español mantiene contacto fluido con el gobierno paralelo, mientras que las relaciones diplomáticas entre España y el Gobierno legítimo están prácticamente congeladas.
Obama resucita a Bush
Por su parte, el presidente de EEUU, Barack Obama, aseguró ayer que "no consentirá" que Gadafi provoque en Libia una catástrofe humana. Obama indicó que la comunidad internacional “está estrechando el cerco” sobre el líder libio, retomando el bélico lenguaje de su antecesor, el ex presidente republicano George W. Bush, aunque reconoció estar “preocupado” por que Gadafi se acabe imponiendo a los rebeldes. El Departamento del Tesoro estadounidense decidió ayer ampliar las sanciones económicas contra el líder libio a su familia y a funcionarios cercanos a Gadafi.







