Abierta a la represión, cerrada a la solidaridad

La manifestación que recorrió ayer las calles de Baiona denunció el procedimiento de la euroorden que posibilita la entrega de militantes abertzales de un lado a otro de la frontera impuesta por los estados español y francés. Una frontera que, sin embargo, ayer permaneció cerrada para muchas personas. Tanto las fuerzas policiales españolas como las france- sas desplegaron controles de carretera en los pasos fronterizos, para parar, identificar y, en su caso, echar atrás a ciudadanos vascos que querían trasladarse hasta la capital labortana para mostrar su solidaridad con los represaliados.
Pese a todo, un millar de personas íen su gran mayoría residentes en Ipar Euskal Herriaí partieron del lugar de convocatoria (Euskaldunon Plaza) para recorrer la ciudad entre gritos en contra de la represión y en favor de Euskal Herria. La presencia policial fue notable al paso de la avenida Paulmy, ya que, como es habitual, las calles que dan acceso a los edificios oficiales, como el Palacio de Justicia y la comisaría de Policía, se encontraban fuertemente custodiadas.
Sumario 18/98
La marcha la abrían los tres militantes de Segi para quienes hace pocos meses Garzón solicitó la euroorden íYves Matxikote, Haritza Galarraga y Amaia Rekarteí, así como otros dos procesados por el mismo juez: Eneko Aizpuru, militante de Segi sobre el que pesa una orden de extradición, y Xarlo Etxezaharreta, ex concejal de Hazparne actualmente en libertad provisional. Los cinco portaban una pancarta con alusión directa al juicio que comienza mañana en Madrid contra el movimiento juvenil vasco.
Tras ellos, representantes de los numeros organismos y asociaciones que convocaban o apoyaban la movilización portaron otras dos pancartas: «Non au mandat d'arret europeen. Euroaginduari ez» y «Non au procès 18/98. Laissez le Pays Basque en paix».
Entre quienes apoyaban la manifestación, además de asociaciones, partidos y sindicatos, se encontraban también electos de 35 ayuntamientos de Lapurdi, Nafarroa Beherea y Zuberoa, ocho de ellos alcaldes.
La manifestación había sido convocada debido a la solicitud de entrega a los tribunales españoles, mediante euroorden, del portavoz de Askatasuna, Jean-Francois Lefort, y reforzada en sus motivos por la posterior detención de los militantes abertzales Unai Berroste- gieta, Ibon Arbulu y Araitz Zubimendi. En el caso de Lefort, natural de Lapurdi, el Tribunal de París ha denegado la entrega. En el de los otros tres, el Tribunal de Pau ha retrasado la vista hasta el próximo viernes.
Al final de la movilización, sobre un escenario dispuesto ante la Casa Consistorial de la capital labortana, Claude Larrieu, de la LCR, y Eneko Aizpuru hicieron lectura de un comunicado en el que pusieron de manifiesto que los procesados se enfrentan a duras penas de cárcel por su mera militancia política y social. En el caso de Lefort, como portavoz de Askatasuna; en el de Arbulu, por su actividad en Udalbiltza; y en el de Zubimendi, Berrostegieta y el propio Aizpuru, por su militancia en Segi. Recordaron que en el juicio que se inicia mañana se solicitan para un solo joven 112 años de cárcel por dar una rueda de prensa.







