AHT Gelditu llama a participar en la mani de Baiona de este sabado

La coordinadora opositora al TAV AHT GELDITU! Elkarlana llama a participar en la manifestación convocada el próximo sábado día 17 de octubre en Baiona para exigir el abandono del proyecto de construcción de la nueva línea de Alta Velocidad en Iparralde. La manifestación partirá a las 17h desde la sala LAUGA (cerca del estadio de rugby) y ha sido convocada por las tres mancomunidades de municipios de Lapurdi directamente afectados por el proyecto del TAV en Iparralde, siendo apoyada por la Coordinadora de Asociaciones de Defensa del Entorno (CADE) que, en los últimos meses, viene desarrollando una intensa labor de información y movilización de la población frente a un proyecto ampliamente contestado debido a su falta de justificación e inaceptables impactos ambientales y costes económicos.
La manifestación será previsiblemente de gran envergadura, pues se ha convocado tras la realización de asambleas informativas que han reunido, por poner dos ejemplos, a 400 personas en Senpere y 500 en Lehuntze, demostrando que existe una amplia oposición popular al proyecto del TAV, frente al apoyo otorgado al mismo por los ?grandes? electos y medios de comunicación. Desde AHT GELDITU! Elkarlana hacemos por tanto un llamamiento a acudir el próximo sábado a la manifestación de Baiona para unir nuestras fuerzas a las del movimiento contrario a la construcción de la nueva línea del TAV en Lapurdi y exigir bajo el lema ?EUSKAL HERRIAN ABIADURA HANDIKO TRENBIDERIK EZ!? la paralización de este proyecto desarrollista.
La lucha contra la nueva línea del TGV está suscitando en Lapurdi un amplio debate sobre la defensa del entorno, la ordenación del territorio, la alta velocidad, la democracia y el necesario decrecimiento del transporte. Los vecinos de los pueblos afectados se han puesto a reflexionar, a formular preguntas que molestan al orden establecido y alimentan el debate público. Las asociaciones implicadas no solo denuncian que la nueva línea del TGV supone destruir 9 hectáreas por kilómetro, ocasionando agresiones de carácter irreversible al medio ambiente; los vecinos han constatado que más allá de los daños ocasionados al paisaje, hay sectores enteros de la economía local que van a sufrir la llegada del TGV. En efecto, señalan, que el sueño de los planificadores son megalópolis a escala europea, que atraerán empleo y población a esas ciudades gigantes en detrimento de las zonas intermedias, pues el TGV es una formidable herramienta de aceleración de la concentración territorial.
El TGV no crea vínculo social, sino que lo destruye a gran escala entre los polos: de este modo, se dejan de lado y se deslocalizan las actividades ferroviarias de mercancías tradicionales, como las existentes en Hendaia y Tarnos, para crear un gran pasillo ferroviario sin posibilidad de incorporar la actividad local. Toda esa constatación es la que va justo en contra del eslogan tan reclamado ?vivir y trabajar en el país?. Asimismo, han sido objeto de atención los estudios independientes llevados a cabo por expertos suizos, que han demostrado que el ente dependiente del Gobierno francés, RFF, promotor del proyecto (el equivalente al ADIF español) ha falseado y sobreestimado las previsiones de tráfico ferroviario de mercancías con tal de justificar la necesidad de construir la nueva línea. Es decir, han demostrado que el Gobierno francés ha promovido el proyecto con estimaciones sobrevaluadas del transporte ferroviario de mercancías, hecho que los expertos suizos también han subrayado. Del mismo modo, las asociaciones constatan que desde la puesta en servicio de los primeros TGV, y tras varios miles de kilómetros de líneas nuevas, el transporte ferroviario de mercancías no ha hecho más que bajar en picado en Francia.
Por todo ello, frente al lema ?más lejos, más rápido? que se ha vuelto en la obsesión de los planificadores, las asociaciones proponen optimizar la red ferroviaria existente sin necesidad de construir una nueva infraestructura de elevado impacto ecológico y social. A la vez que
propugnan la adopción de medidas sociales que permitan avanzar hacia un decrecimiento del transporte, favoreciendo por ejemplo la relocalización de la economía y el fomento de una agricultura de proximidad.
Por todo ello, AHT GELDITU! Elkarlana denuncia que tanto el Estado español como el francés, junto con el Gobierno Vasco y el Navarro, han optado por la imposición de un proyecto que tendría enormes y negativos impactos ecológicos, sociales, económicos, agrarios y territoriales. Llamamos por tanto a acudir a la manifestación del próximo sábado en Baiona, apostando por estrechar relaciones entre los movimientos de oposición al proyecto del TAV de ambos lados del Bidasoa.







