Actualizado: Al menos 67 inmigrantes han muerto durante la travesía hacia Ceuta

Al menos 67 personas migrantes han muerto tras intentar alcanzar Ceuta en un cruce masivo por vía marítima desde Marruecos, según el balance provisional. Durante la jornada de ayer, más de 50.000 personas trataron de acceder a la ciudad autónoma a nado. Frente a la llegada de migrantes, el Gobierno 'socialista' español ha optado por militarizar las calles y ha ordenado el despliegue del Ejército para reforzar el control de la frontera.
La crisis migratoria ha ido acompañada de un fuerte aumento de protestas racistas en la ciudad. Durante la noche de ayer y la madrugada de este viernes, grupos de extrema derecha recorrieron distintas zonas de Ceuta en busca de personas migrantes recién llegadas. Estos grupos calificaron la llegada masiva como una "invasión" y organizaron patrullas portando banderas españolas, con el objetivo de localizar y agredir a migrantes que acababan de cruzar el espigón fronterizo.
Mas alla de Ceuta, diversas organizaciones de extrema derecha, entre ellas Núcleo Nacional y Falange Española, han anunciado movilizaciones en otras ciudades del estado español. Los convocantes han realizado un llamamiento para concentrarse esta misma tarde frente a las embajadas de Marruecos en ciudades como Madrid y Barcelona.
La situación también ha generado reacciones de la extrema derecha en el ámbito europeo. La ministra del Interior de Finlandia, Mari Rantanen, expresó este viernes su apoyo a estudiar la posible exclusión de España del espacio Schengen como respuesta a la crisis en la frontera de Ceuta. En la misma línea, la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, confirmó el jueves que su Gobierno está analizando técnicamente esa posibilidad.
Situación en Ceuta es operación orquestada desde Marruecos
La crisis registrada en la ciudad autónoma de Ceuta «se mueve más en una operación calculada del dictador de Marruecos, del régimen marroquí, en connivencia con Israel, y con conocimiento de EEUU», afirmó el periodista español José Villarroya al sostener que no debería englobarse dentro de una crisis migratoria.
En entrevista para teleSUR, Villarroya señaló que la policía del país vecino permitió el avance de las personas situadas en Marruecos e incluso se observaron camiones y autobuses trasladando gente hacia la frontera para presionar al Gobierno español.
Esa presión responde a dos factores geopolíticos claves: la recuperación de las alianzas energéticas y políticas entre España y Argelia —nación que respalda al Frente Polisario en el Sáhara Occidental, que Marruecos considera ilegalmente su provincia— y las previas advertencias emitidas por el régimen israelí contra la postura crítica española ante el genocidio contra el pueblo palestino.
En este contexto, Marruecos actúa como el principal aliado israelí en la región, instrumentalizando el descontento de su propia población, golpeada por la corrupción de la dictadura y el desvío de ayudas internacionales hacia la construcción de palacios.
Diferenció la actual maniobra de los flujos migratorios habituales que llegan en pateras o por vía aérea. Respecto a la migración estructural, explicó que la falta de interés de las potencias en resolver los problemas económicas y sociales de los países de origen —donde operan grandes empresas europeas— impulsa a las personas a salir hacia Europa.
Esa situación genera saturación en los servicios públicos europeos, tensiones de convivencia y el auge de sectores que utilizan el tema de la migración con fines políticos «Como no se quiere la solución del problema migratorio, se lleva a la militarización de las fronteras para que no entre nadie», dijo.







