Breve crónica de la marcha popular en respuesta al desalojo de La Ramona

Unas 50 personas nos dimos una vuelta por el barrio, repartiendo panfletos y gritando contra los desalojos y la especulación tras una pancarta informando del desalojo de La Ramona. Al finalizar la marcha por el Parque Aluche, nos dirigimos a la calle donde se encuentra La Ramona y leimos el siguiente comunicado ante la puerta tapiada.
COMUNICADO DE LA MARCHA POPULAR EN RESPUESTA AL DESALOJO DE LA RAMONA
Esta marcha popular es nuestra respuesta al desalojo de la casa del barrio de Aluche La Ramona, hecho que se produjo el pasado 11 de junio por la mañana.
La Ramona era nuestro centro social, un espacio utilizado por gente del barrio para dar cabida a sus proyectos, un espacio necesario para realizar actividades relacionadas con la cultura popular, y un espacio que no está siendo utilizado ahora más que para especular y obtener plusvalía por parte de los propietarios; exactamente igual que cuando entramos.
Cada vez es más difícil encontrar espacios para realizar actividades, y aún más si esas actividades no las decide el ayuntamiento o cualquier otra institución, y gran parte de esa culpa es de las empresas constructoras y los propietarios especuladores que todo lo que tocan lo convierten en mercancía, por cierto, mercancía cada vez más cara. Este fenómeno especulativo que consiste en la inversión de capitales en inmuebles para obtener mayores ganancias capitalistas, está cada vez más extendida en nuestros barrios, como todos sabemos, y también conocemos su consecuencia más directa: el encarecimiento de los precios, el enriquecimiento económico de unos pocos y la precariedad y la explotación del resto de la población, que se ve sometida a regímenes de alquiler abusivos, hipotecas desorbitadas y unas condiciones de vida cada vez más difíciles. Esto unido a la mayor incertidumbre en el trabajo nos deja atados de pies y manos ante estos asquerosos que cada día engordan sus cuentas bancarias, y vemos cómo se enriquecen a nuestra costa y optan por conseguir mayores beneficios económicos aun pasando por encima de nosotros.
Denunciar la especulación era una de las razones por las que quisimos llenar de vida el mercado de la calle Tembleque número 60 y convertirlo en centro social. Decidimos que esta antigua galería era un buen lugar para albergar la Biblioteca Popular La Candela y crear un espacio social que sirviera de punto de encuentro a distintas iniciativas, proyectos, ideas y personas con ansias de transformar las condiciones de vida que nos imponen cada día.
Después de la enorme labor de limpieza y acondicionamiento (limpieza y decoración de la fachada con murales hechos por jóvenes del barrio, limpieza de todo tipo de basura de la finca y desescombro del lugar) precisamente los propietarios, a los que nunca les importó que el des-uso del espacio contribuyera a su degradación, alegan ante el juzgado mentiras para desprestigiar todo el tiempo y todo el esfuerzo que allí hemos empleado para darle un nuevo uso al mercado. Los propietarios, lejos de vivir aquí, poco se han interesado por esta situación. Ante esto, nosotros dejamos claro que esas labores de acondicionamiento las hicimos para quedarnos allí y realizar nuestras actividades y nuestros proyectos, para que fuera un centro de transmisión de cultura popular horizontal y autogestionado, y demostrar que no necesitamos a las instituciones para la educación y la cultura. Han hecho todo lo posible para entorpecer este proceso cortándonos la luz y amenazándonos de varias formas. Entre otras artimañas los propietarios intentaron sobornarnos para que nos fuéramos.
Desgraciadamente, un mes y medio después de su inauguración, y después de múltiples obstáculos, acosos policiales y amenazas que no consiguieron amedrentarnos, un operativo policial se presentó en la casa del barrio de aluche para desalojarnos sin enseñarnos la orden de desalojo cautelar que supuestamente llevaban y realizaron identificaciones de personas que se acercaron al lugar esa misma mañana.
En cualquier caso, y con todos los obstáculos logramos poner en marcha el servicio de préstamo de la Biblioteca, creamos un huerto en el patio, pusimos en marcha un gimnasio, un taller de arte, un local de ensayo y un taller de fotografía.
Al día de hoy, nuestras pertenencias, incluidas las estanterías de la biblioteca llenas de libros y revistas, se encuentran ahí dentro todavía y hay varias personas imputadas en un proceso judicial que todavía no conocemos totalmente. Aquí se encuentran nuestras cosas, nuestra biblioteca, nuestras películas, el material de nuestros talleres, además de algunas de nuestras pertenencias personales, y por supuesto no vamos a renunciar a ellas. Las ideas no se han quedado dentro encerradas sino que las hemos decidido sacar hoy a la calle y se van a seguir manifestando de múltiples formas.
Desde aquí llamamos a la autoorganización y la lucha para todas aquellas personas que no se conforman con las condiciones de vida actuales para, superando todos los obstáculos que nos ponen, conseguir la realización de nuestros objetivos y nuestros sueños.
Lucharemos por un espacio autogestionado para continuar con nuestros proyectos.
Vamos a seguir con la transmisión de la cultura popular.
Vamos a luchar por ello...
NO SOBRAN VIVIENDAS NI CENTROS SOCIALES
LO QUE SOBRAN SON ESPECULADORES
NO PODRÁN DESALOJAR
LA CULTURA POPULAR
Aluche, 30 de junio de 2007







