Comunicado de Corriente Roja ante la prohibición del Congreso de la Izquierda Abertzale

Su más rotundo rechazo a las medidas judiciales tomadas, que se inscriben en un programa perfectamente diseñado de represión antidemocrática y persecución al movimiento popular vasco. Este programa tiene su encarnación legal en una auténtica ley de excepción, que recibe el nombre de Ley de Partidos y que consagra un ataque frontal a todas las libertades democráticas: asociación, reunión, libertad de prensa etc. Como ya hicimos en su momento, exigimos, ahora con más fuerza si cabe, la inmediata derogación de la citada ley y la consiguiente restitución de derechos a las diversas entidades y personas afectadas por su aplicación.
Una vez más quedan vivamente de manifiesto las contradicciones y las falacias de este régimen falsamente democrático en que vivimos, donde el sacrosanto principio de la separación de poderes y la tan cacareada independencia del poder judicial quedan desenmascaradas ante cualquier observador independiente. El carácter instrumental del aparato judicial para los intereses de la burguesía española y la naturaleza meramente política que impregna todas sus arbitrarias actuaciones contra el movimiento popular vasco se nos muestran cada vez más evidentes
Estas actuaciones, y otras muchas, llevadas a cabo por un tribunal especial como es en realidad la Audiencia Nacional, digno continuador del franquista Tribunal de Orden Público, demuestran -al igual que las recientes declaraciones del Teniente General Mena y otros mandos de las Fuerzas Armadas- que los aparatos militar, policial y judicial del Estado Español, heredados del régimen franquista, no solo no fueron depurados, sino que han sabido mantener intactos y muy vitales sus aparatos de reproducción social y cultural.
Los herederos políticos de la derecha franquista no pueden permitir que se quiebre el proyecto político histórico de la oligarquía a la que representan. El cuestionamiento de la unidad forzada del Estado y la defensa del derecho a la autodeterminación constituyen el elemento aglutinador que ha permitido resistir al único movimiento popular masivo que no ha conseguido ser domesticado desde la Transición. El triunfo de este movimiento en Euskal Herria, o la consecución de alguno de sus objetivos, es un hecho que supondría un peligroso ejemplo para las clases populares y naciones del Estado Español, que podrían, a través de esta experiencia, tomar conciencia de lo productiva que es la lucha.
Desde el punto de vista más inmediato, es evidente que al Partido Popular y a los sectores de la derecha más ultramontana no les interesa el fin de la violencia y que la existencia de ETA y la continuidad de la lucha armada constituyen un eje con el que la derecha alimenta su aparato ideológico de dominación, basado en el más rancio ultranacionalismo español, con el que consigue aglutinar a importantes capas de la sociedad alrededor de la defensa de la "unidad de España".
Las declaraciones de Zapatero y su famoso talante contrastan con sus actuaciones. No olvidemos, por ejemplo, que la Ley de Partidos sigue en vigor y que no ha sido, hasta el momento, cuestionada por parte del Gobierno; que la decisión de la Audiencia Nacional ha sido tomada a instancias del Fiscal General del Estado y que todo el aparato mediático, tanto el afín al PP como al PSOE, defiende el argumento falaz que arropa toda esta persecución, el famoso "Todo es ETA". De la misma manera, tanto el PSOE como IU se refieren constantemente a la "unidad de los partidos democráticos" expresión ideológica que sintetiza toda la justificación a la represión en Euskadi, que favorece la exigencia de "mano de hierro" que realiza el PP, y que al mismo tiempo constituye una apología inaceptable de un sistema político cada vez menos democrático Si realmente tiene voluntad de negociación, el Gobierno debería hacer menos declaraciones retóricas y más actuaciones concretas.
Corriente Roja ha apoyado y sigue apoyando el ejercicio de los derechos democráticos de los vascos y vascas. Pensamos que la solución democrática, del conflicto y el fin de la violencia en Euskal Herria solo serán posibles a través de la libre expresión de la voluntad del pueblo vasco. El positivo proceso iniciado con la Declaración de Anoeta solo debería, a nuestro juicio, culminar con el acceso pleno a la autodeterminación del pueblo vasco y con la amnistía para todos los presos y presas.
Corriente Roja, defiende el derecho democrático de la Izquierda Abertzale a realizar su Congreso el próximo sábado y manifestará de un modo más expreso su apoyo acudiendo a esta cita, ante la amable invitación cursada.
Madrid, 19 de enero de 2005.







