Comunicado del PCPE ante las nacionalizaciones decretadas por el Presidente de Bolivia.
COMUNICADO DEL PCPE ANTE LAS NACIONALIZACIONES DECRETADAS POR EL PRESIDENTE DE BOLIVIA
El 1º de mayo, Evo Morales, Presidente de Bolivia, anunció que mediante Decreto Supremo comenzaba el proceso de nacionalización de los hidrocarburos y de otros recursos naturales del país.
Como es sabido, esas nacionalizaciones fueron la principal promesa electoral de Evo Morales, propuesta ampliamente aprobada por el pueblo boliviano en las elecciones que le llevaron a la Presidencia de la República. Por tanto, el proceso de nacionalización tiene, en primer lugar, un carácter profundamente democrático, al dar cumplimiento a un mandato popular y a una reivindicación histórica de los trabajadores y trabajadoras del campo y la ciudad, de los pueblos indígenas y de los sectores populares de Bolivia.
El Gobierno Boliviano anunció también su adhesión a la Alternativa Bolivariana para las Américas -ALBA-, proyecto solidario de integración latinoamericana basado en la cooperación, la solidaridad y la voluntad común de Cuba, Venezuela y Bolivia de avanzar en un modelo de desarrollo soberano radicalmente enfrentado al Tratado de Libre Comercio -TLC- con el que los Estados Unidos pretenden profundizar el sojuzgamiento de los países de América Latina y el Caribe.
Estas medidas han sido recibidas con indignación por las principales potencias imperialistas, acostumbradas a explotar impunemente los recursos naturales y la mano de obra de los países latinoamericanos y caribeños. El sistema imperialista se encuentra con crecientes dificultades para mantener el ciclo de reproducción ampliada del capital, lo que inevitablemente le conduce a incrementar el grado de violencia contra los pueblos y la clase obrera en un intento desesperado por mantener la tasa de beneficio de sus empresas trasnacionales.
En este contexto, el Gobierno Español, con una urgencia inusitada, llamó a consultas al Encargado de Negocios de la Embajada Boliviana para manifestarle su preocupación y amenazar con las consecuencias que las nacionalizaciones podrían suponer para las relaciones bilaterales entre ambos países. En el mismo sentido, este mismo Gobierno de la socialdemocracia liberal, convocó una reunión de urgencia entre los Secretarios de Estado de Exteriores, de Economía, de Industria y el Asesor del Presidente del Gobierno para Asuntos Económicos, para definir una batería de medidas de presión contra el Gobierno Boliviano en defensa de los intereses de las trasnacionales españolas y, especialmente de REPSOL - YPF.
Para el PCPE, tal actitud viene a confirmar, una vez más, el carácter imperialista del Estado español, a la vez que evidencia ante los trabajadores y trabajadoras y ante los pueblos de España el verdadero rostro de la dictadura del capital. El Gobierno español se comporta como un consejo de administración de las transnacionales españolas, cumpliendo fielmente los mandatos de la oligarquía financiera.
El imperialismo español jamás se ha preocupado por la desesperada situación de las masas bolivianas, jamás han adoptado medida alguna que no sea el garantizar las mejores condiciones para el saqueo de los recursos naturales y la explotación de las clases populares de Bolivia por parte de las empresas trasnacionales españolas.
Las medidas revolucionarias puestas en marcha por el Gobierno antiimperialista de Bolivia, en ejercicio legítimo de su soberanía nacional, representan los intereses de las masas bolivianas frente a los de un puñado de explotadores preocupados tan sólo de obtener cuantiosos beneficios robando lo que no les pertenece. El Estado boliviano, atendiendo a la reciente experiencia en Venezuela, donde el pueblo revolucionario fue capaz de frenar un golpe de estado militar, seguido de un golpe de estado petrolero (ambos respaldados por la oligarquía financiera y el Gobierno español del momento), tiene el legítimo derecho de emplear a las Fuerzas Armadas para cumplir con el mandato popular de nacionalizar los hidrocarburos, garantizar los suministros y anticiparse a posibles movimientos golpistas de la reacción y el imperialismo.
Atendiendo a las razones apuntadas, el Partido Comunista de los Pueblos de España:
1º.- Saluda las medidas adoptadas por el Gobierno antiimperialista y popular de Bolivia, por corresponderse con los intereses de las masas trabajadoras y avanzar en su independencia nacional frente al imperialismo, por poner la riqueza al servicio de quienes la producen y por avanzar en la integración solidaria de los pueblos de América Latina y el Caribe con su adhesión al ALBA.
2º.- Condena la injerencia imperialista del Gobierno español en los asuntos internos de Bolivia. La socialdemocracia liberal, mientras amenaza con una nueva reforma laboral que empeorará las condiciones de vida y trabajo de nuestra clase obrera, presiona para garantizar el saqueo de los recursos naturales bolivianos y la explotación de su clase obrera.
3º.- Manifiesta su solidaridad internacionalista al pueblo hermano de Bolivia, a su gobierno antiimperialista y a las fuerzas revolucionarias bolivianas, confiando en que sabrán resistir a las presiones e injerencias imperialistas y defender la soberanía nacional, la independencia y el progreso de Bolivia.
4º.- El PCPE hace un llamamiento a todas sus organizaciones, a su militancia, a sus simpatizantes y amigos, a los trabajadores y trabajadoras y a las capas populares de los pueblos de España a defender el proceso de nacionalizaciones puesto en marcha por el Gobierno boliviano y a luchar contra las injerencias y presiones imperialistas del Gobierno español.
La ola revolucionaria que crece hoy en los países hermanos de América Latina, cuenta con el firme compromiso internacionalista proletario de los y las militantes comunistas de los pueblos de España y de su Partido, el PCPE.
¡Solidaridad con el pueblo boliviano!
¡Trabajadores y trabajadoras de todos los países, uníos!
3 de mayo de 2.006
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PARTIDO COMUNISTA DE LOS PUEBLOS DE ESPAÑA - PCPE
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