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Estado español, Anticarcelaria :: 17/10/2006

Comunicado - YUMA sigue en huelga de hambre

Yuma
Desde el 6 de Septiembre del 2006, para denunciar el abuso de autoridad y su situación personal, le mantienen en aislamiento indefinido

"No hay monstruos, sino condiciones de vida monstruosas"

C. P. Villanubla, 2 de Octubre del 2006

Me llamo Hamed Hamed Belaid, "YUMA", y escribo desde el módulo FIES del Centro Penitenciario de Villanubla, Valladolid. He empezado una huelga de hambre el día 6 de Septiembre de este año 2006 y ya comienzo a estar bastante mal, aunque las cosas empezaron a ponérseme mal el día que me metieron en primer grado; de esto hace ya la friolera y poco desdeñable tiempo de 16 años, concretamente el 1 de Septiembre de 1990. Pero la razón de estas letras no es para contar mis andaduras penitenciarias, sino que es por motivos mucho más personales y humanos. Intentaré ser breve, pero claro y conciso.

La razón que me ha llevado a incoar una huelga de hambre y atentar así "voluntariamente" contra mi vida, es la tremenda impotencia que siento. Llevo casi dos décadas protestando contra todo lo que a mi parecer veía injusto y por todo lo que creo que son derechos indiscutibles. Lo he hecho de muchas formas, unas acertadas y otras no tanto, pero la experiencia ha sido implacable: haga lo que haga y como lo hagam resulta imposible salir de los aislamientos. De una manera u otra, siempre encuentran una dudosa razón para mantenerme aislado. Luchas y escritos, manifestando siempre aquello que por derecho pienso que me pertenece, sólo han servido para que las administraciones penitenciarias, la Dirección General de las mismas y hasta algunos jueces de vigilancia penitenciaria, hallasen sólo en mí un ser violento y agresivo al que había (y parece que hay) que aislar del resto de presos, sin importarles en absoluto las consecuencias y secuelas (muchaas irreparables) que pueden causar en una persona un aislamiento tan prolongado. En todo este tiempo transcurrido, no se me ha dado ni la más mínima oportunidad para intentar salir de la cárcel legalmente y acortar así, un poco de mi condena en otro régimen de vida como es el segundo grado. Ni tan siquiera una sola progresión a segunda fase, esto es, 21 horas al día, durante 16 años ininterrumpidamente. Dieciseis años de mi vida. Se leen rápido, ¿verdad?. Yo me pregunto, ¿dónde están esas leyes y derechos suscritos en reglamentos, en códigos penales y civiles en tan democrática constitución que abogan como principio básico la reeducación, la reinserción, la resocialización?. Permítanme que lo ponga en tela de juicio, y no me tomen por pretencioso de la verdad absoluta; sería un craso error por cualquier parte, y por supuesto también por la mía. Lo que digo, es una realidad; en concreto es mi realidad y en definitiva, mi vida, la cual llevan manejando y manipulando bajo beneplácito de la Dirección General de Prisiones y demás organismos judiciales con todo tipo de argucias y martingalas, con el único fin de criminalizarme sistemáticamente; a veces de manera tan irrisoria e inverosímil que me resulta difícil de comprender cómo es que nadie se da cuenta y no se involucre directamente y ver qué es lo que realmente pasa con el sistema penitenciario. ¿Dónde está esa Constitución de la que tan enfática y alegremente presumen?. ¿Cómo es posible que se permitan tales abusos con tanta desaprensión?.

Pienso que la base reside en una correcta educación, pues ésta significa protección y ayuda del desarrollo personal en el ambiente en que vive. Por lo tanto habría que eliminar tal coerción para que haya un verdadero desarrollo espontáneo hacia la libertad. Pero este modelo de sistema penitenciario es contrario a la educación; éste es opresivo, rígido y dogmático. No existen actividades de ningún tipo en los módulos de los aislamientos, nada más que en sus absurdas e incoherentes peroratas suscritas en sus reglamentos. Este sistema sólo invita a crear "cosas" a su definición: entes maleables, pasivos y mecanicistas sin vida propia. Pero el verdadero modelo teológico no es, por el contrario, puramente mecánica, sino que se basa en la entelequia. Pero para construir esto se debe crear un sistema abierto, autocrítico, antidogmático, que estimule las defensas inmunitarias de las personas presas contra toda forma de control y de opresión.

Pero mientras esos intelectuales que tanto presumen y ostentan sus premios de plástico, sigan al servicio de un sistema que ni por aomo es democrático (por mucho que insistan en ello con esa verborrea "elocuente"), y esos a los que se les ha denominado como "cuarto poder", las injusticias sociales y las arbitrariedades de toda índole, en las cárceles, seguirán quedando impunes en este país adormecido y siempre bajo amenaza de una dura represión por parte de las fuerzas de seguridad que, efectiva y tajantemente, sólo defienden a los que manejan el estado.

Y por esta me despido y allá cada cual y su conciencia (y subconciencia) dejando mi vida por el camino, en manos de opresores desquiciados por su propia y absurda e irracional violencia. Esta es la pura realidad del preso en aislamiento (en concreto) y no otra. Esta es mi vida; vida a la que le han puesto un precio, el cual, no estoy dispuesto a aceptar; y sólo "aceptaré" las cconsecuencias que eso conlleva, no porque me guste, sino porque a ello se me obliga.

Desde Villanubla, Valladolid, en un módulo diseñado para la despersonalización íntegra y donde la lucha continua; no es un fin, sino la necesidad de luchar para sobrevivir.

YUMA - 5475 días.

 

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