El púlpito de lxs estafadores
Para todxs esxs privilegiadxs bañados en oro por el sistema que nos destruye.
Colaboradorxs necesarixs de la mayor estafa conocida por la humanidad.
Sicarixs que nos inundan de consejos, buenos deseos y caridad mientras el mundo creado por sus amxs nos condena a morir.
Ladrones de guante blanco que nos hablan rodeados de riquezas que le pertenecen al pueblo trabajador.
Anestesia de falsos sueños que sus amxs utilizan para saquear y robar hasta la última gota de sangre a la humanidad.
Somos lxs condenadxs de la tierra que ustedes ocultan con sus goles, anuncios, realitys, canciones, películas y series… con su farándula barata, a cambio de grandes contratos.
Somos lxs fracasadxs, lxs vagxs, lxs ahogadxs en sueños incumplidos que necesitaban para poder acceder al púlpito de lxs elegidxs y limpiar el rostro de este sistema depredador e inhumano.
Lxs que drogadxs por falsas promesas seguimos dando pasos ciegos, sin darnos cuenta que el mundo que nos prometen se alejara diez pasos más allá cada vez que lo intentemos.
El sueño que nos prometieron se convirtió en pesadilla, su libertad, en nuestra prisión en vida.
Somos lxs nadie, lxs que valemos menos que la bala que nos mata, diria el gran Galeano.
¡Basta ya!
Somos pueblo, pueblo trabajador, pueblo pobre, pero pueblo noble y digno.
Pueblo que despertara de su letargo y hará historia derrumbando los cimientos de semejante estafa.
No queremos caridad, queremos un mundo donde los privilegios y privilegiadxs no existan, un mundo de oportunidades para todos por igual, sin explotadxs, donde la riqueza se diversifique para que todo ser humano pueda tener una vida digna, un mundo de mujeres y hombres libres en igualdad , que respete y cuide la madre tierra, que los derechos humanos se cumplan en cada rincón del planeta, un mundo donde se respete la diversidad en toda su extensión, donde la solidaridad prevalezca sobre el egoísmo, un mundo de iguales por encima de las diferencias. Un mundo de paz y justicia.
Seamos protagonistas de nuestro propio futuro y enterremos a lxs estafadorxs que desde el pulpito de los medios de comunicación y rodeado de lujos, nos siguen ofreciendo un mundo de sueños imposibles.
En nuestras manos está cambiar las reglas de juego y mandar al basurero de la historia a todos los parásitos que nos llevaron al borde de la destrucción.
Seamos realistas, hagamos lo imposible.
¡Cambiemos el mundo antes de que sea tarde!







