El preso politico vasco, abandona la huelga de hambre y sed, tras el compromiso de trasladarlo a Euskal Herria

Juan José Rego Vidal, gravemente enfermo en la prisión leonesa de Mansilla, se vio obligado el miércoles a emprender una forma de lucha que va en contra de su propia vida al negársele, por enésima vez, su traslado a Euskal Herria para poder ser tratado por un médico de confianza.
A las 18.30 del jueves puso fin a la protesta, tras lograr el compromiso de la prisión de que en breve será trasladado a Euskal Herria para que pueda recibir la atención médica que requiere la grave enfermedad que padece, y que el traslado se llevará a cabo en las condiciones adecuadas, según ha informado hoy Askatasuna.
La comunicación telefónica del preso donostiarra, en la que infomaba del inicio de la lucha "como único remedio por encontrarse al límite de sus nervios", y la comparecencia ofrecida ayer por el movimiento pro amnistía han destapado una vez más la "cruel y criminal" situación que padecen los presos gravemente enfermos en la prisiones españolas y francesas.







