Especulación urbanística y ambiental en Candeleda (Ávila)
LO QUE YA SABEMOS
El proyecto de Dávila Monteblanco, promotora de la urbanización "Candelas de Gredos" en la zona de Navalpilón,con 431 chalets y 200 plazas hoteleras obligará al ayuntamiento a suministrar todos los servicios municipales.
La captación de agua para la urbanización se realizará por encima de la toma de agua del pueblo, el agua concedida a esta urbanización por parte de la Confederación Hidrográfica del Tajo es de 12,07 litros por segundo, mientras que el agua concedida a toda la población candeledana es de 8 l/s
La suma de las cesiones de agua que tiene la comunidad de regantes más la que tiene la población de Candeleda debería impedir a la Confederación Hidrográfica del Tajo cualquier otra nueva cesión porque no existe caudal en la garganta. Lo acreditan los datos de la propia confederación.
LO QUE QUEREMOS SABER
¿Existe una relación entre la promotora Dávila Monteblanco y la Administración Autonómica de Castilla y León para que ésta decida intervenir, y le retire las competencias urbanísticas al ayuntamiento, que debería representar a todos y todas las candeledanas, para aprobar el "plan parcial"?
¿Qué relación mantiene esta misma promotora con la Confederación Hidrográfica del Tajo, para que ésta le conceda la captación y tal cantidad de agua solicitada para la urbanización?
¿De qué información disponía Dávila Monteblanco cuando compró el 90% de los terrenos de la zona de Navalpilón a 1,49€ por metro cuadrado, terrenos que le fueron recalificados después por el anterior equipo de gobierno?
¿Podrán los ganaderos y agricultores comprar al mismo precio?
¿Qué beneficios obtuvo el pueblo candeledano con esta recalificación tan ventajosa para el promotor?
¿Qué intereses han hecho posible declarar "urbanizable" un paraje de gran valor ecológico y paisajístico en una zona situada junto al Parque Regional de Gredos y que además cuenya con yacimientos arqueológicos?
De esta forma surge la Plataforma contra la Especulación Urbanística y Ambiental de Candeleda, para crear un espacio horizontal y apartidista desde el cual plantar cara a este plan urbanístico y evitar que Candeleda, una región de alta riqueza agropecuaria e histórica y sus alrededores de enorme valor ecológico, sean convertidos en urbanizaciones para segundas residencias de las clases pudientes de Madrid.







