¿Por qué he okupado una casa?
-Porque “ocupar” una vivienda es un acto individual que no participa del problema, en cambio “okuparla” es una solución a la vez que una denúncia. La toma del edificio no es solo un fin sino también un medio para denunciar las dificultades sociales de acceso a una vivienda.
La okupación de un espacio habitable tiene dos motivaciones que se complementan. En primer lugar para poner de manifiesto el problema del capitalismo y sus efectos sobre la vivienda, y en segundo para darle una solución inmediata en el caso particular de los que emprenden la acción. Así pues, no solo es un acto de denuncia sino que damos ejemplo y enseñamos que si se puede con el mismo, convirtiéndolo en nuestro hogar, y como tal debemos tratarlo, cuidarlo y mantenerlo para conseguir un nivel de vida digno.
-Porque consideramos que en el sistema económico dónde vivimos, la tenencia de una propiedad es por si misma especulativa.
Cuando se posee una propiedad se está especulando intrínsecamente, ya que se haga lo que se haga con ella, su valor esta sujeto a los movimientos mercantiles de un país o zona, pero el beneficio será de una minoría que se aproveche de las fluctuaciones económicas mediante la especulación. No nos parece racional ni humano entonces, que dependa del mercado una necesidad primaria tan básica como es la vivienda, ya que de la vivienda depende la vida.
-Porque ésta protesta es un acto colectivo aunque el propietario tienda a llevarlo al terreno personal.
Cuando una persona protesta porqué un sistema político no asegura a los nuevos emancipados y a los más necesitados una vivienda, se refiere a un problema de la sociedad como colectivo. Porque, tanto los votantes como las estructuras gubernamentales no les han dado opción a la vivienda digna. Así pues, entendemos que en el conjunto de la población como ente social, no existe una preocupación para solucionar el problema.
Cuando se okupa, se hace en una propiedad perteneciente al conjunto social, entendiendo que el propietario pertenece y actúa según el mismo. Por lo tanto tiene que quedar claro que la acción se ejerce en el escalón colectivo de forma que las casuísticas de cada particular no atañen directamente al sentido de la reivindicación. Queda fuera de toda relación con la protesta el diálogo con el propietario afectado. Sin embargo, resulta muy interesante, establecer una comunicación, provocando una respuesta con el ente colectivo o estamento público encargado de la vivienda que lo representa. Este “diálogo” seria llevado a cabo mediante medios de difusión también a escala colectiva, como pueden ser pancartas, octavillas, noticias, documentales... Nuestra reivindicación es asimismo colectiva porque aunque la solución lograda no sea un centro social sino particular para nuestro hogar, pretendemos que se secunde a nivel colectivo, alentando a liberar espacios, enseñando que es posible con nuestros hechos.
No obstante, puede ser útil recurrir al diálogo con el particular afectado en situaciones en que la duración de la okupación (por tanto de la reivindicación a escala social) se vea en peligro. Por ejemplo si se sospecha de la posibilidad de una denuncia o un desahucio cautelar inminente ordenado por el juez o de forma ilegal, de manera que la acción no llegue a transgredir ni en el colectivo primario que forman los vecinos o el formado por el propio barrio. En este caso el diálogo particular seria siempre a condición de aliviar la situación para seguir con la protesta, nunca para resolver las peticiones por las que se protestan.
-Porque consideramos que la tierra, las fabricas y empresas son de quien las trabaja, y la vivienda de quien la mora.
No queremos robar nada, no queremos la propiedad sino darle un uso. Entramos en un edificio porqué está vacío durante largo tiempo, prueba suficiente de que el propietario no puede, no quiere, o simplemente no le interesa usarlo. Cuando nuestro usufructo termine porqué consideremos ganada la lucha y finalizado el problema de la vivienda, o cuando termine porqué el brazo armado de un sistema autoritario que reprime protestas nos echa por la fuerza, la propiedad seguirá siendo de su dueño, como siempre lo había sido porqué nunca la reclamamos como tal, solo reclamamos su uso, la propiedad no la queremos para nada.
-Porque las estructuras sociales nos rompieron, chafaron y machacaron los sueños ya desde muy pequeños, y necesitamos liberar un espacio donde tratar de recuperarlos.
Buscamos la libertad de vivir haciendo lo que uno siente que es su vocación, en vez de seguir obligado a hacer lo que un tercero quiere de nosotros. Necesitamos dedicar mucho tiempo y espacio que nos ha sido eludido en la educación reglada, para instruirnos, organizarnos y aprender a autogestionarnos de forma asamblearia para dar, dignificar y dotar de responsabilidad nuestras vidas, en vez de dedicarlo a producir para la plusvalía de un desconocido que nos coerce y maltrata en un trabajo precario. La ocupación es un medio para la construcción de nuestro ideario social.
Porque no creemos oportuno darles la práctica totalidad de nuestro tiempo, desgaste y esfuerzo para su producción y beneficio privado a cambio de una vivienda. No estamos dispuestos a soportar la esclavitud en general y mucho menos la que genera la ambición de un empresario. Es por eso que no queremos estar obligados a ser explotados en un trabajo que odiamos para conseguir llegar a pagar los alquileres que ellos deciden a sus anchas y como consecuencia de las fluctuaciones de mercado. En definitiva no queremos someternos a su opresión para llegar a conseguir un derecho que ya es nuestro desde que nacemos, un derecho sobre el que no tienen potestad, ya que está reconocido en la constitución.
TENEMOS DERECHO A UNA VIVIENDA DIGNA, SI NO NOS LA DAN TOMAMOS Y LA DIGNIFICAMOS
OKÚPALA, LIMPIALA, REFÓRMALA, RESPETA EL ENTORNO, DA EJEMPLO.







