¿Rendirse?
[texto escrito y enviado a La Haine por Txolo]
¿Rendirse?
Mil colegas quedan tiraos por el camino
Y cuantos más, van a quedar
Con estas palabras empezaba una de las más célebres canciones de La Polla y es quizá una reflexión aplicable a muchas cosas. Es quizá una resignación triste ante una realidad que se puede ver, que mucha gente se cae... y cuantos más van a caerse. Pero yo me resisto a que permitir que compañer@s se rindan, porque se que odian la injusticia y sería una injusticia para el mundo que ell@s dejasen de preocuparse por las injusticias del mundo.
Sé, como muchos, que lo que queremos l@s revolucionari@s es tarea más que difícil y roza, aunque no traspasa, la línea que separa lo posible de lo imposible. Lo sé y vivo con ello. Sé también, más o menos, cómo somos los humanos, esta especie que nos dedicamos a destrozar el planeta, tenemos casi tod@s , al menos los que pensamos (es decir, no entran en el saco nuestros amigos los anti disturbios), la capacidad de tener pájaros en la cabeza, de preocuparnos, y todos en alguna ocasión tenemos muestras de debilidad. Por eso, muchas veces, vista la magnitud de la causa que defendemos y vistos los cientos de pasos dados en falso, la debilidad nos invade y pensamos dejarnos caer en el sistema. "Vivir honradamente", "Hacerse un hueco en el sistema capitalista y mantener viva la idea", "No hacer daño a nadie", "Dar dinero a los pobres", "Trabajar en lo mío y poner mi conocimiento al servicio de los demás"... en estas palabras quedan los esfuerzos cuando vemos que nuestros esfuerzos no han dado los frutos que en un principio pensábamos. Con estas palabras nos abrazamos al sistema, casi sin darnos cuenta. No niego que sea , como decía, difícil nuestra tarea y yo cómo otros he tenido desilusiones, desencuentros, me he quemado y me he sentido inútil.
Pero compañer@s, no dejemos que la desilusión nos lleve a traicionarnos a nosotr@s mismos. Las frases que antes decía son frases de egoísmo. Egoísmo involuntario, pero egoísmo al fin y al cabo. Decir "quiero vivir honradamente", que así, escrito, suena a humilde filosofía de vida, es decir "yo me busco la vida y allá los oprimidos con sus problemas", es permitir que un empresario explote, que un obrero muera en una obra, que niños de 7 años trabajen en minas... porque aunque digas que te parece mal, rindiéndote lo estás permitiendo. Está también la de "hacerse un hueco en el sistema capitalista, pero mantener viva la idea". Abre los ojos, compañer@, ¿crees que el sistema capitalista tiene hueco para ti? Sólo lo tiene si estás dispuesto a obedecer órdenes constantemente, si estás dispuesto a admitir que eres parte de una cadena, que hay ricos y pobres porque "las cosas son así", si estás dispuesto a hacer horas extra sin rechistar... si es así si, el sistema tiene hueco para ti. Pero si piensas así me has fallado, a mi y a much@s otr@s.
Por otro lado, "mantener viva la idea", eso sería válido si eres del PSOE, entonces desde tu despacho fastidia a tus empleados y luego di "soy del PSOE", pero en esto no, aquí la cosa cambia, porque la idea revolucionaria es una idea de acción y si decides dejar de actuar, has matado a la idea. Abre los ojos, compañer@ . Mil ejemplos más podríamos poner, a mi me parece interesante el de "trabajo en lo mío y ayudo a los demás", buena declaración de intenciones pero insuficiente. Decía uno de los más grandes revolucionarios, el Che Guevara, que "no hay revolucionarios sin revolución". Se refería el Che Guevara a que sin movimiento revolucionario, sin organización revolucionaria, sin trabajo revolucionario colectivo, nadie es revolucionario. Tú puedes ser abogad@ y dedicarte a ayudar a inmigrantes o a gente sin dinero y de verdad que es perfecto, pero insuficiente. Conocerás que los problemas del mundo vienen a causa de un sistema de injusticia, un sistema de estados que sirven a empresarios, estados a su vez protegidos por organizaciones militares (OTAN, por ejemplo) , que sobra decir que no te protege a ti, protege a los intereses económicos de los variados "Bill Gates" existentes.
Cuentan que en una casa vivía un matrimonio de ancianos que cómo único entretenimiento tenía pasar las tardes mirando a través de su ventana, desde su ventana podían ver un hermoso parque con la más bella de las fuentes, miraban a los niños jugar, las parejas pasear, los amigos charlar.... Un día, el ayuntamiento plantó en la acera un árbol, un árbol que iba creciendo y llegó a ser muy alto, y sus ramas se extendían hacia la ventana del matrimonio, tapando así la visión del parque y por tanto, arruinando el humilde entretenimiento de este humilde matrimonio. El marido compró en una ferretería unas tijeras de podar y desde su ventana, cortó las ramas del árbol. Podían volver a ver el parque pero, pasadas unas semanas, volvían a tener las ramas en la ventana y volvían a cortarlas, así sucesivamente. La mujer empezó a pensar que aquello no era solución, pero no le comentó nada al marido, se fue a dormir como todas las noches. A la mañana siguiente, el marido se dirigió a la ventana con sus tijeras cuando vio que no había ramas que le molestaban. Sacó la cabeza por la ventana y vio, sorprendido, que no había árbol. Su mujer había contratado a unos expertos leñadores y estos habían arrancado el árbol (tranquilos, ecologistas, lo habían arrancado y después lo plantaron en un parque natural). Ahora ya, definitivamente, el viejo matrimonio podía ver, todos los días sin problemas, el parque. Pues bien, haciendo aquello de "trabajar para los demás en mi campo", si no tenemos organización, es ser como el marido del matrimonio.
Debemos saber que un/a revolucionari@ arranca los problemas de raíz y la raíz del problema no es que la gente no pueda pagarse un abogado "porque las cosas son así" (respuesta típica de aquella persona que no quiere ver), la raíz del problema es que la gente no puede acceder a muchas cosas porque no tiene medios y no tiene medios porque, pese a matarse trabajando, existe un sistema económico que hace que un@s tengan más que otr@s. Dice Javier Ortiz que "Hay gente que se piensa que algunos nos enfrentamos a «los ricos» porque sentimos una atracción irrefrenable por el igualitarismo, nos vuelve locos el ascetismo y nos da asco la buena vida. Puedo asegurar que, por lo menos en lo que a mí concierne, ese retrato no tiene la menor relación con la realidad. Sencillamente, he constatado que la gente mejor situada tiene una tendencia aburridamente constante, más o menos desde los tiempos de Atapuerca, a meter baza para impedir que los miserables dejen de serlo. Les repugna repartir, aunque no sea ni mucho menos en condiciones de igualdad". Pienso exactamente igual, a los ricos les repugna repartir y por muchas buenas intenciones que tu tengas hacia los demás desde tu puesto de trabajo, si no estás organizado, poco vas a hacer, porque ¿tú desde tu trabajo controlas a los ricos? ¿tu cómo médico o periodista al servicio de los demás pero al margen de toda organización, impides que un rico siga explotando? No, no lo haces, trabajando sólo en tu campo lo único que consigues son pequeñas mejoras que, como en el cuento del árbol, desaparecen y te ves obligado a volver a conseguirlas.
La desesperación y la desilusión muchas veces pasan a convertirse en la más absoluta pasividad. "No tengo fe en la derecha... pero tampoco en la izquierda", siento desengañarte, compañer@, pero diciendo esto estás (tengas o no tengas fé) dando alas a la derecha. Y si de verdad sientes cualquier injusticia contra un ataque directo contra ti como miembro de la humanidad, dudo que sea tu deseo dar alas a la derecha. Pero con tu dejadez es lo que consigues, abrazas su sistema, lo legitimas, olvidas a los demás.
Compañer@, dime que cuando muere un trabajador no sientes rabia. Dime que no sientes rabia cuando tu o tus familiares no tenéis dinero para llegar a fin de mes. Dime que no sientes rabia conociendo que millones de niñ@s pierden su infancia cosiendo balones de Nike en condiciones infrahumanas, montando muebles de Ikea o recogiendo granos de café para Starbucks. Dime que no sientes rabia cuando en las noticias salen las costas de Andalucía pobladas de cadáveres africanos, muertos buscando su sueño de vivir dignamente. Dime, compañer@ que no sientes rabia.
Leí hace un par de años un libro llamado "El hombre en busca del sentido". En este libro te contaban como los seres humanos, aun viéndose rodeados de mierda, buscan siempre no perder la cabeza, no asumir su derrota, sobrevivir buscando sentido. Cuando lo leí, pensé que lo que allí contaba Víctor Frankl era algo extensible a toda la humanidad. Ahora pienso que no, tristemente que no, lo que allí contaba, el hecho de no acostumbrarse a la injusticia, es algo que sólo le pasa a unos pocos. Si ahora al conjunto de personas que integra la humanidad le introdujesen en el recto una estaca de 50 centímetros, al principio todos se quejarían, pero luego irían todos felices con su palo en el culo. En esto nos están convirtiendo, en zombies que caminamos sin oficio ni beneficio, viviendo simplemente para morir un día, ajenos a los problemas que nos rodean.
Compañer@ , se que es difícil el camino, pero juntos podemos recorrerlo. Se que es difícil el camino, que está lleno de accidentes, que en algunos tramos es casi intransitable. Pero se que es la única solución y tu, en tu interior, lo sabes también. Entiendo que la desilusión te lleve a pensar sólo en ti, en sacar tus cosas, en comprarte un piso, en ir con los amigos y, para limpiar tu conciencia, dar 1 euro al mendigo de la esquina o hacer de tarde en tarde algún donativo a una ONG. Pero sabes tan bien como yo que eso no es solución, que eso es sólo una tirita para una hemorragia grave, que eso no cura, solo alivia un rato.
Compañer@, rendirse nunca. Hemos visto la injusticia, hemos visto como las fuerzas de seguridad defienden los intereses del poderoso y desoyen los del pueblo, hemos visto como se las gastan los empresarios para explotar mano de obra barata e inmigrante, hemos visto en nuestra casa a nuestr@s padres agobiados con las cuentas, apagando interruptores por todo el piso para que no salga cara la factura de la luz... y vemos cómo ahora nos pasa a nosotr@s , como nos impide la policía manifestarnos, cómo somos nosotr@s los que vamos apagando interruptores o escribiendo mensajes con palabras casi jeroglíficas (qdms a ls 7n la klle S.Brnrd num 4 pq m vn mjr) para así ahorrarnos el gasto que supondría mandar lo mismo escrito bien. Compañer@ , sabes tu tan bien como yo que gente con la que tomábamos cervezas en los bares están ahora entre rejas acusados de no se sabe que relación o de montar no se sabe cual aparato propagandístico de esta otra banda armada, y se que tu, al igual que yo, les echas de menos. Compañer@, el camino es difícil, pero es el único camino. O se avanza o no se avanza, pero es el camino que hay. La organización revolucionaria, la resistencia y la desobediencia es lo único que hay. Todo lo demás es inútil. Desengañate, con aquello de "vivir honradamente" estás matando la idea. Si no luchas estás perdid@. Que nadie pueda contigo, tenemos que ser fuertes, que no nos venza la desidia, que el hecho de haberte cansado andando un buen rato no te haga querer volver atrás en el camino tomado.
Porque tenemos un mundo nuevo en nuestros corazones, compañer@, no nos rendiremos nunca.







