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Euskal Herria :: 13/10/2005

Texto del ekitaldi del Gaztetxe Eguna pasado

La Haine - Euskal Herria
Texto del acto político central del Gaztetxe eguna del pasado domingo

En el teatrillo que acabamos de ver nuestro querido alcaide ha acabado por reconocer las verdaderas motivaciones ocultas tras la intención de derribar el Gaztetxe. Lo mismo ocurrió en la realidad. Pero al revés. La única verdad de todos estos años de amenazas la escuchamos al principio, en el 2001, cuando nos deleitó con aquel famoso "lo tiro porque no me gusta". Pero se encontró solo. El Gaztetxe le dijo que no. Y le dijeron que no más de 90 colectivos de toda la ciudad. Que no jóvenes y no tan jóvenes, curas, ateos, deportistas, gaupaseras, famosos, personitas anónimas. Entonces, ante todo esto y viendo cómo alrededor de 10.000 personas okupaban la calle en defensa del Gaztetxe, el señor alcaide optó por el silencio.
Ahora, tras tres años, nuestro alcaide vuelve ilusionado con un nuevo disfraz. El proyecto imprescindible para el barrio es ahora un parking. ¿A que no acertáis donde se debe construir? ¡Arrea! ¡Caspita! ¡Mira tu que casualidad! Pues si, justamente donde está el Gaztetxe.
Pero lo que pretenden ocultar es tan evidente Mejor dicho, lo hemos dejado tan en evidencia entre todas Por eso, las Asociaciones Vecinales que llevan años reivindicando una solución al tráfico y al aparcamiento en el barrio han dicho claramente que ya está bien.Que por supuesto que hay que solucionar el problema, pero no construyendo un parking en el Gaztetxe. Y que no se pretenda representar conflicto alguno entre vecinos y Gaztetxe, porque el barrio necesita del Gaztetxe tanto como el Gaztetxe del barrio. Por eso han dicho a nuestros sabios gobernantes diferentes personas del mundo cultural, diversos sectores del barrio o numerosos colectivos de la ciudad que les tenemos cansados. Cansados, por tener que salir en defensa del Gaztetxe cada vez que se sacan un nuevo proyecto de la chistera. Que ya es hora de que se comprometan a a dejar de condicionar nuestra labor, de que adquieran el compromiso público de dejar definitivamente tranquila nuestra Casa de la Colina. Tienen razón, les estamos dando una brasa de cuidado. Os la estamos dando los últimos años. Perdonarnos por favor. Pero no es nuestra elección. No tenemos opción.
Lo sentimos señores políticos, pero este disfraz también ha caído. El problema es político, ideológico. Para nada técnico. Hablemos claro por lo tanto. Pero se encuentran muy incómodos en el terreno de las razones, los argumentos, las ideas. Están acostumbrados a tomar decisiones, no a argumentar y explicar los porqués. Nosotras en cambio estamos muy interesadas en este debate. Los apoyos que recibe el Gaztetxe son muy amplios es cierto, incluso podemos reivindicar que somos "mayoría" en este conflicto concreto. Pero, lo más importante, es si nuestras razones y nuestras acciones son correctas. Y estamos convencidos de que lo son.
Nuestro simpático alcaide ha dicho muchas veces, tratando de justificar su postura, que el edificio es propiedad de la ciudad y que para la ciudad quiere recuperarla. ¿Recuperarla? Somos nosotros y todas las que le hemos dado uso durante estos 17 años quienes lo hemos recuperado para los gasteiztarras. Antes de ser ocupada, esa casa que llevaba 25 años vacía estaba muerta. Entonces si, cerrada a los ciudadanos. Una casa con precio como no, pero sin ningún valor. Durante todos estos años, hoy en día y, estamos seguros, para largo, nos encontramos con una casa que rebosa vida en lo alto de la colina. Una casa abierta, al barrio y a la ciudad. Una casa que, mediante el uso, hacen suya el barrio y la ciudad entera. Nuestra Casita de la Colina, que no tiene precio. Que tiene un valor incalculable.
¿Cómo no van a pretender evitar y deformar este debate? Imajinémonos un debate público sincero. Que nosotros planteamos algo así como: "Nosotras creemos que el valor de las cosas se mide en función del uso que se les de. El precio de algo no tiene relación con su valor. ¡Al carajo con los precios! Y creemos que, trabajándola día a día, todos tenemos capacidad para vivir, sentir y decidir por nosotras mismas. Enriqueciéndonos mutuamente y disfrutando del camino." ¿Qué responderían? Por ejemplo: "Nosotros sabemos a ciencia cierta que lo único importante es el precio de las cosas. El uso no es ningún valor, el precio y el valor de las cosas son sinónimos. Y sabemos también que sólo unos pocos tenemos la capacidad necesaria para juzgar con criterio y tomar decisiones acerca de lo que le conviene a la sociedad. Los ciudadanos son unos ignorantes demasiado peligrosos. Por eso debe haber arribas y abajos, mandamases y mandados, entendidos e ignorantes. Es el orden natural de las cosas."
¿No quedaría muy presentable verdad? Además, podría generar peligrosas preguntas: "Joder, si Alonso y compañía son los listos, ¿quiénes son los tontos?". Alguien dijo que las democracias occidentales son sistemas para alejar a la ciudadanía de la política, del espacio público. Otro alguien, que la política es el arte de ocultar lo que haces y reivindicar lo que no pones en práctica. Sabían de que hablaban.
Nuestro mundo y el suyo son contrarios. Por eso esas ansias acabar con toda esperiencia autogestionada, en Gasteiz o en cualquier punto de EH. No podemos olvidarnos en este día de las Gazte Asanbladas que, como nosotros, se encuantran amenazadas por construir soñando: Oñati, Ametsenea. Ni de las que ya han sido desalojadas, en muchos casos a palos: Euskal Jai, Irunberri, Sorgintxulo y un largo etcétera. Para todas, un abrazo gigante.
Terminamos. Los diferentes disfraces y los intentos de tergiversación no han funcionado. Es mérito de todas. Gaztetxeros, vecinas, movimiento popular personitas anónimas en definitiva. Si de algo estamos orgullosos, es de que nuestro trabajo haya servido para abrir vías en que quedase reflejada vuestra opinión. Iratxos, encuestas, teatros de calle, adhesiones, buzoneos de barrio Los caminos han sido muy diversos. Y hemos tenido dos puntos de inflexión: la masiva manifestación del 2002 y este Gaztetxe Eguna.
Pero ojo, no nos equivoquemos. Nuestro trabajo no es acertar con una nueva iniciativa que remueva la ciudad y demuestre el amplísimo apoyo del que goza el Gaztetxe ante cada nueva amenaza. Nuestra labor más importante está en el día a día. Semana literaria, aniversario, mejorar el Gaztetxe como herramienta para el tejido asociativo, discutir nuestros objetivos y preocupaciones, luchar por un mundo un poquito más cuerdo. Tenemos suficiente con esto. Y la amenaza continua no hace más que entorpecer esta labor y condicionar la evolución natural de la Gazte Asanblada.
¿Cuánto apoyo debe demostrar el Gaztetxe para que le dejen en paz? ¿Cuantos miles de personas tiene que juntar? Cuantas adhesiones recabar? ¿Y cuantas veces? ¿Tenemos que comenzar de cero cada vez que nos vengan con una nueva amenaza?
¿Acaso no es suficiene? Nosotras creemos que sí. Que es más que suficiente.
Últimamente nuestro simpático alcaide se ha mantenido en silencio. ¿Para volver nuevamente amenazando dentro de unos meses? ¿Cómo si hoy no hubiésemos estado aquí? Ya basta. Estamos hartos. Que hable ahora. O que caye para siempre. Pero, lo pedimos por favor, se lo rogamos, se lo suplicamos: DEJENOS-EN-PAZ. De una vez por todas.

 

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