Abracadabra en Mendoza

I
Galeano, el gran maestro que, cuando recibió el honoris causa en la Universidad de Cuyo se lo dedicó a las asambleas, haciendo ondear la remera de No a la minería contaminante, nos enseñó que la palabra abracadabra quiere decir: envía tu fuego hasta el final.
No sé quiénes prendieron fuego al pino de Navidad, si eran infiltrados, es decir gente falsa, que no es quien dice ser; o si era gente que genuinamente llevó la bronca hacia un punto de ignición que se comprende aunque no se comparta.
Porque si ya de por sí es difícil saber en grupos pequeños quién es quién, con tanto aumento presupuestario a la SIDE, blanqueado con el decreto navideño que faculta a los servicios de inteligencia a detener personas sin orden judicial. Creando así como por arte de una magia que no es, ni constitucional ni mística ni democrática: una policía paralela que anda camuflada de civil entre la multitud que somos.
II
Algo raro pasó, que de pronto el canal 9 tenía transmisión en vivo y en directo desde tres cámaras, a pantalla repartida, todos los ángulos del emperifollado pino que ardió
y se apagó de toque. Por voluntad de la gente que estaba “en la marcha en defensa del agua, es decir, contra la minería”(sic) según lo relataba la conductora. Raro que sus colegas del diario Los Andes, el día después, desconocieran el dato, y anoticiaran a quienes se informan allí que una “marcha por motivos indeterminados” le había prendido fuego al pino, que se había quedado sin el cordón de custodia policial que la ministra Rus le exageraba cuando era navideño, y ahora que ya no tiene el poder de la navidad en sí, lo dejó solito, como regalado.
Lo que sí podemos reconocer por la presteza en que van a la fuente y, con ese líquido elemento que amamos aún en estado purísimo, es que apagaron el fuego antes de que los conductores tuvieran tiempo de decir la palabra “vándalos”, “terroristas” ni que vengan los bomberos que se está quemando.
Ni falta les hizo. Antes de que pudieran formular el primer parlamento del guión prominero, los aguafiestas ya habían enviado su fuego hasta el final.
III
Ahora sí, la magia.
Si no lo entendieron con el temblor con epicentro donde pretenden poner la mina San Jorge, el mismo día que las calles de la ciudad eran un mar de fueguitos diciendo que no. Si no es suficiente coincidencia el actual derrame de cianuro en el río Jachal, que intentan ocultar con lavandina y pauta publicitaria. Si la censura de la UNC, del CONICET, y de cuanta institución pretendan degradar tampoco les basta, el Gran Guionista ha dispuesto las cosas de modo tal que el protocolo Bullrich quede inutilizado como mínimo hasta que termine la feria judicial.
Y por si esto fuera poco, hace que toda alma quinielera de Mendoza no pueda no ver escrita, en murales que proliferan por toda la provincia, a la cifra mágica de la nacional: 77222. Porque a ver si entendemos Mendoza, los tres Oasis: si logramos salvar el agua, es como sacarse el gordo de navidad.
Creer o reventar.
IV
Efectos Especiales son los del Barba, nunca los del Bigote.
V
Pasadas dos horas de la media noche, hora de Caracas, mientras dormíamos en toda Abya Yala, helicópteros de metal arrojaban bombas de metal que abrían múltiples focos de fuego.
Su fuego hasta el final envía, sin pasar por el congreso de su nación, y sin respetar tratados internacionales, a lo bestia, un dictador pedófilo al que su pueblo ya le ha dicho repetidamente que No Kings.
VI
Con la gorrita roja de M.A.G.A, el fibrón y no sé qué otra chuchería que venía en la bolsita de invitados de Mar-a-lago. Festejan, como si lo del oro por baratijas se confirmara una vez más en ese gesto celebratorio de la vicegobernadora de la gorra. Que ayer nomás se escandalizaba por unas llamas en un pino ex navideño, hablando de violencia, y horas después celebra el bombardeo a un pueblo hermano.
VII
_Al Warrior le pasó de comedido: quiso sacar el foco de fuego, por salvar al pino, y por eso se ve que las llamas van del cantero a las baldosas, y no al revés. Cualquier perito te lo puede decir, hay que mirar para dónde van las llamas_ atestiguan de cerca. Que ni se sintió olor a nafta, otra sustancia inflamable habrán usado. ¿Xantato?
Gonzalo Emanuel Videla Castro, más conocido como el Warrior, es músico, muralea, estuvo haciendo la comida en tal movida, rapeó su flow en tal otra.
Miro el video donde se ve el manotazo de gancho hacia afuera, el fuego que sale del cantero y se desborda hacia la vereda, es cuestión de hacia dónde se dirige el fuego nomás.
Veo el policía que pasa como si nada y pega la vuelta sin hacer el más mínimo intento de nada, le faltó silbar nomás.
Veo al conductor que dice que ya han apagado el fuego de la base, pero las ganas que tiene de que se prenda la punta del pino, algo que nunca sucede porque unas pocas llamas son extinguidas por la mitad del árbol apenas surgen.
Cada vez que veo estas operaciones audiovisuales, con su zona liberada, con sus policías enfierrados hasta los dientes, con chalecos antibalas y todos esos uniformes oscuros al rayo del sol. Con sus furcios y sus lapsus dónde escapa un hilito de conciencia. Con sus altos funcionarios afirmando que este fuego les recuerda aquel del mostro, y ahora que estamos en balance de fin de año, sí, recuerda a ese fuego de atentado de falsa bandera un enero atrás nomás.
Y mirá todo lo que hemos andado, que hoy podemos decir con orgullo y sin temor de faltar a la verdad, que ni un gramo de metal arrancado con violencia de nuestra cordillera, le explota ni le va a explotar en la cara a ningún hermano. O hermana o hermane en ninguna parte del planeta. Donde nunca ningún pueblo fue lo mismo que sus dictadores, ni puede reducirse al producto bruto del odio per cápita.
Y esta es nuestra humilde contribución, que es enfilar el fuego propio hacia la paz en el mundo, y el Agua Pura, lo único que importa ahora.
VIII
_¿Tanto lío por un pino? Acá en el Chubutazo se quemaron 17 edificios públicos.
_Pero Mendoza no es la Patagonia Rebelde. Acá tirar un papelito en la calle o graffittear una pared es percibido como un crimen de lesa. Mientras que meter presos a inocentes con causas armadas, o contaminar todo Luján todo Lunlunta y el mismísimo canal Pescara, nimporta.
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