Una tal Diana Cordero...
En solidaridad a lo actuado por el Colectivo Kaos en la Red ante el escrito xenófobo y los ataques de Jaime Richard y fundamentalmente, el reconocimiento a la compañera Diana Cordero.
Este mail es enviado a colaboradorxs y lectorxs de Insurrectasypunto desde la base de datos de los boletines. Si cometemos algún error sepan disculparnos
No tienen por que conocer a Diana, no hace por ser pública. Su habitualidad es el trabajo, el trabajo duro en el lugar y momento en que se encuentre.
Pero esa tal Diana Cordero, como despectivamente la nombra un hoy -por suerte- ex colaborador de Kaos, es una luchadora.
No es cuestión de hacer un curriculum vitae, quienes estamos en Caracas decimos “cuanta falta nos haces, compañera” y nos conformamos con sus correos o llamadas telefónicas.
Porque esa tal Diana Cordero, es una de esas personas que no se encuentran todos los días. Amiga, compañera, líder, solidaria, creativa, siempre de avanzada, siempre luchadora.
Abrió caminos, allanó senderos, practicó la democracia colectiva y nos demostró que podía ser muy bueno ser anarquista.
Docente e investigadora, no le bastó la academia como espacio. Siguió con su política de salir al mundo, al mundo de los y las que menos tienen, de lxs excluídxs, de las personas que no logran que sus derechos sean respetados.
Llegó a Venezuela con una trayectoria impecable, pero no vino a lucirse, vino a trabajar en forma incansable, a trabajar con las mujeres de la maternidad pública de Caracas y después de seis meses de vivir día a día, fines semanas y muchas madrugadas presentó los resultados de la primera investigación (creemos que la única) que existe en Venezuela sobre “Vulneración de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres que concurren a la Maternidad Concepción Palacios”. Sentó un precedente con su trabajo.
En ese tiempo, organizaba los talleres con las mujeres de las fábricas de Núcleo de Desarrollo Endógeno Fabrizio Ojeda. La violencia intrafamiliar era tremenda y a lo largo de varios meses, tres veces por semana se trasladaba a Catia para trabajar con los dos turnos de obreras la difusión y promoción de sus derechos. Para que supieran que había algo para hacer, que no debían conformarse, que había que visibilizar los golpes que recibían, que existía una ley de violencia doméstica y que teníamos que exigir su cumplimiento.
En el 2005, existía la Misión Vuelvan Caras, que el gobierno de Venezuela había instrumentado para que campesinos y campesinas volvieran a trabajar en el campo. Le correspondió a Diana realizar el material de trabajo sobre equidad de género con el que se dictaban los cursos de formación.
En septiembre del 2005, presentó su libro “Acoples Subvertidos” (se puede bajar gratuitamente de la web) un trabajo absolutamente transgresor en el mundo LGBT de Caracas, que no solo causó impacto en el momento en una sociedad tan conservadora y pacata como es la nuestra sino que al día de hoy es utilizado como material de análisis de grupos de sexualidad y reflexión de lesbianas.
En el 2006 fue titular de la Defensoría de Salud de la Defensoría del Pueblo de Venezuela. Se dedicó a luchar contra la vulneración y las faltas en la atención hospitalaria y la defensa del derecho fundamental a la salud de las clases más desposeídas y los grupos más excluidos. Batalló duro, organizó grupos de apoyo, realizó inspecciones permanentes a las guardias hospitalarias, vigiló la situación sanitaria de los pueblos indígenas. Nunca la Defensoría del Pueblo se manifestó de esa manera al lado de la gente en el área de la salud. Nunca tuvo la gente a alguien al lado tantas madrugadas cuando la desesperación por no conseguir atención los tomaba. Su celular que daba públicamente adonde fuera estaba abierto las 24 horas y sonaba sin parar día y noche. Nos consta. Y nos hacemos cargo de esto que decimos. Esto duró hasta fines del 2008.
En noviembre del 2008 consiguió que el Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales - organismo autónomo adscrito al Ministerio del Trabajo- emitiera un Dictamen único en Venezuela para las personas portadoras de VIH SIDA: No se podría exigir como requisito un examen de VIH pre ocupacional o para ingresar a estudiar. Ese Dictamen fue precursor de la Ley que salió el año pasado para la protección de las personas con VIH SIDA. (figura en la web y fue noticia durante días en los diarios de Venezuela).
Trabajó con las clases populares, compartió los proyectos comunicacionales comunitarios, terminó sus posgrados y también los dictó.
Fundadora del Colectivo de Lesbianas Josefa Camejo, con compañeras de varios países de América Latina.
Creadora de la web Insurrectasypunto; Una de las organizadoras de la Apostasía Colectiva en Argentina; Docente sobre Comunicación Comunitaria en Buenos Aires; En el último año ha publicado dos libros con un grupo de docentes de comunicación.
Esta casi anónima integrante del Colectivo Editorial de Kaos en la Red solo es conocida por su trabajo, o por, como en este caso por quien intenta denostarla.
Quienes estamos escribiendo este documento colectivo somos las que la hemos acompañado a lo largo de los 5 años que estuvo en Venezuela. Somos las integrantes y ex integrantes del Colectivo de Lesbianas Feministas Josefa Camejo. Que seguimos todos los días a Kaos en la Red y que nos ha resultado tremendamente ofensivo e injusto el trato dado a la compañera.
Por lo tanto, es un acto de justicia, redactar este precario texto, pero que lo hacemos con toda la solidaridad y el respeto que sentimos por ella.
Mirena Marín
Adelaide Castro
Marisela Alvarez
Natividad Mercado
María Hernández Lucia Etcheverry Falcón Marina Vélez (argentina viviendo en Caracas)
Nuria Bárcena (catalana viviendo en Caracas)
Carolina Vargas Ruiz (colombiana viviendo en Caracas)
Liliana Federico (argentina viviendo en Caracas)
Integrantes y ex integrantes del Colectivo de Lesbianas Feministas Josefa Camejo







