Análisis económico sobre el pago de la deuda externa al FMI por parte de Argentina

2-ANÁLISIS ECONóMICO
Los acreedores (siempre cobran) primero
Por Mariano Féliz*, especial para Prensa De Frente.
Es en este marco que el gobierno ha decidido cancelar la totalidad de su deuda con el FMI. Esto es: ha decidido gastar casi 10 mil millones de dólares de las reservas internacionales del Banco Central para "desendeudarse" con el Fondo. ¿Y esto con qué se come?, podría uno preguntarse.
La reducción del endeudamiento de Argentina con el Fondo Monetario Internacional era algo pedido por el propio organismo y el mismo gobierno de los Estados Unidos. ¿Por qué? Porque Argentina (al igual que Rusia y Brasil, que también cancelaron sus deudas con el FMI) es un país de alto riesgo y el FMI prefiere no tener deudores que tal vez no paguen.
Argentina ha decidido que conviene pagar adelantadamente una deuda de largo plazo, al costo de utilizar las reservas internacionales. Esas reservas, por supuesto, podrían haberse utilizado en la realización de obras de infraestructura, por ejemplo. Pero la prioridad es liberar al Fondo del lastre que significa el país del cono sur.
El gobierno presenta esta decisión como histórica, señalando la recuperación de grados de libertad. Sin embargo, nada dice de la presión que seguirán ejerciendo los acreedores internacionales a quienes, más allá del FMI, todavía se les debe más de 140 mil millones de dólares. La celebración de esta decisión por parte de los "mercados" parecería más bien indicar que ellos no necesitan de intermediarios (como el Fondo) para hacer valer sus intereses y que ahora el Estado argentino tiene más recursos disponibles y más margen de maniobra para hacer frente al pago del resto de la deuda.
Tal cual lo plantea el gobierno, parecería que el principal mecanismo de nuestra dependencia sería la deuda externa. Sin embargo, ésta es sólo una de las formas bajo las cuales nuestro país se encuentra dominado por el capital global. El dominio del gran capital (extranjero pero también "nacional", si es que esa distinción aún tiene validez sobre la producción) sobre los recursos naturales, sobre el comercio exterior, etc., son otros tantos medios de nuestra dependencia. El gobierno nacional está lejos de plantearse una estrategia global de autonomía nacional que separe los destinos del pueblo de los caprichos del capital y su objetivo esencial: la maximización de sus ganancias.
A partir del año 2006, el Estado nacional contará con unos dos mil millones de dólares adicionales. Esos recursos corrientes podrían aplicarse sin problemas al incremento de los montos de los programas sociales, de los salarios de los trabajadores estatales y de los jubilados. Podrían utilizarse para crear un programa de ingreso social universal que terminara inmediatamente con la indigencia en Argentina.
¿Cuál ha sido la decisión del gobierno al respecto? Crear un Fondo Contracíclico, es decir una reserva para hacer frente a la posibilidad futura de que los ingresos públicos no alcancen. ¿No alcancen para qué? Para pagar los intereses de la deuda pendiente. Es decir, con los recursos que no se usarán para pagar los intereses de la deuda con el FMI en el futuro, se crea un fondo para... pagar los intereses de la deuda con el resto de los acreedores.
Al parecer, la política económica "diferente" de Felisa Miceli no es tan diferente a la de Lavagna y sus antecesores. El privilegiar el pago de la deuda muestra que aun en tiempos K se convice y lucha con (y contra) la planificación de la miseria.
(*)Licenciado en Economía / Magister en Sociología Económica. Miembro del CEIL-PIETTE/CONICET (Argentina) y
Docente-investigador / Facultad de Cs Económicas; Facultad de Humanidades y Cs de la Educación, Universidad Nacional de La Plata (Argentina)







