[Vídeo] A 40 días de la detención-desaparición del Cantor Julián Conrado

Que sea respetada la Convención de Ginebra. No más entregas de perseguidos políticos a Santos y EEUU; respeto por el DIH y la constitución, que los abogados puedan por fin acceder al cantor. Que sea respetada la Convención de Ginebra y se le otorgue asilo al cantor, o que en su defecto sea remitido a un tercer estado que sea efectivamente neutral
Al cantor, enfermo, las autoridades venezolanas lo están privando de abogados en total violación al DIH.
La Convención de Ginebra establece que cuando un estado se declara neutral ante un conflicto de algún país y se captura a un combatiente quebrantado de salud, no puede entregarlo, sino que debe otorgarle asilo o en su defecto, remitirlo a un tercer país que sea efectivamente neutral.
Pedimos que al cantor Julián Conrado (Guillermo Torres) le sean respetados sus derechos: que las autoridades venezolanas permitan que los abogados accedan a él, y que se respete la Convención de Ginebra que impide entregarlo. No más entregas de perseguidos políticos a Santos y EEUU; respeto por el DIH y la constitución...
El periodista Joaquín Pérez Becerra fue entregado en violación al debido proceso, al DIH, a la constitución venezolana, a la Convención contra la Tortura, a la Convención de Viena, etc...
Las autoridades venezolanas privaron al periodista Becerra del derecho a abogados; y de la misma manera están procediendo con el Cantor Conrado al privarlo de abogados. Además el cantor lleva más de 1 mes y una semana incomunicado, y está enfermo, con lo cual debería respetarse de manera inminente la Convención de Ginebra.
Las autoridades colombianas ya anunciaron que el Cantor podría ser enviado a las mazmorras estadounidenses, con lo cual si Venezuela procede a entregarlo, sería entregárselo al imperio. Y el cantor iría a las mismas jaulas que los presos políticos puertorriqueños, los 5 cubanos, los luchadores sociales colombianos ya entregados por un estado colombiano claramente sometido a EEUU.
En cuanto al periodista Joaquín Pérez Becerra, hoy está en una mazmorra del régimen colombiano: sólo en el 2011, 5 presos políticos han sido asesinados por consecuencia de tortura en las cárceles colombianas, y hace 3 semanas, en la "Tramacúa", los guardias cometieron otra masacre, con heridos que están entre la vida y la muerte.
Las autoridades venezolanas entregaron al periodista Becerra a sus verdugos en un pisoteo total de la legalidad, y encubriendo el secuestro y entrega con una censura mediática férrea que incluso conllevó el despido masivo de periodistas de Radio del Sur de Venezuela, que se atrevió a informar sobre la entrega del periodista, y a cuestionar los acuerdos de entregas de perseguidos políticos.
Joaquín Pérez Becerra es sobreviviente del exterminio contra un partido político, la Unión Patriótica, partido que fue exterminado por el gobierno colombiano: el exterminio consta en la CIDH con 5000 asesinados por las herramientas de exterminio del estado colombiano. Una de las víctimas asesinadas fue la propia esposa del periodista Becerra, cuando este era concejal de Corinto, elegido por los indígenas y descalzos de la tierra. Pérez Becerra estaba amparado por el Estatuto de Refugiado, al ser refugiado en Suecia (el Estatuto ampara toda la vida, mientras la persecución política no haya cesado), además estaba amparado por su nacionalidad sueca, pero las autoridades venezolanas mintieron sobre su nacionalidad e impidieron a la representación consular sueca ver al periodista; Joaquín Pérez Becerra estaba amparado por la Convención de Viena, por la Convención Contra la Tortura, por todo el DIH, y se le debía respetar el debido proceso y el derecho a la defensa: pero Venezuela eligió violar toda la legalidad para entregarlo, impidiendo que la representación consular sueca y los abogados lo vieran.
Las autoridades venezolanas aducen que había un código rojo de interpol (el cual no ha posido ser verificado): pero es que parecen querer ignorar las autoridades venezolanas que hay procedimientos legales y que una circular roja de interpol requiere un debido proceso de extradición, y no da derecho a secuestrar a un ser humano y privarlo de derecho a la defensa: en el proceso legal la extradición y código rojo hubieran podido ser revocados por el inmenso amparo legal del cual gozaba el periodista por su condición de sobreviviente y perseguido político. Si hasta el genocida israelí Yair Klein logró revocar un código rojo porque tuvo acceso al debido proceso, con más razones y amparos legales el periodista hubiera evitado la tortura en las cárceles colombianas; pero al periodista y sobreviviente de horrendas masacres, el gobierno venezolano le violó todos sus derechos.
Pedimos a Venezuela, que por el cariño con que la hemos considerado, por todo el apoyo brindado al proceso venezolano, no proceda más a esas entregas de perseguidos políticos que corroen la fibra ética del proceso, que destruyen la unidad de los pueblos, porque lo que hacen estas entregas es cimentar el poder de la oligarquía genocida de la región. Además es grave para el proceso esta reincidencia sistemátida de la violación al DIH. Por el DIH los comunistas del mundo han luchado incansablemente, y parece triste que el DIH sólo sea usado por la derecha para proteger a sus cachorros, mientras que los gobiernos que se dicen progresistas proceden a Violar el DIH para complacer a la derecha mundial.







