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22/09/2022 :: Mundo, Mundo

"Es un momento histórico para el pueblo panameño"

x Octavio García
Entrevista con la economista panameña Maribel Gordón

Maribel Gordón es una economista panameña y vicepresidenta del partido de centroizquierda Frente Amplio por la Democracia (FAD). Actualmente forma parte del equipo que negocia con el gobierno soluciones a los problemas sociales que en julio provocaron protestas a nivel nacional.

Las propias conversaciones, llamadas popularmente Mesa Única, son una victoria de la movilización de masas. A principios de julio, una alianza de movimientos sociales y sindicatos paralizó la principal autopista de Panamá, en protesta por el alto precio de las medicinas, los alimentos y el gas. A eso le siguió una revuelta popular de apoyo en todo el país, que obligó al gobierno a aceptar negociaciones televisadas.

Se ha hecho viral en las redes sociales por sus intervenciones durante las sesiones de negociación. En su discurso, explica el funcionamiento del neoliberalismo en Panamá, el régimen fiscal regresivo, la evasión fiscal de las empresas y los nombres de las familias propietarias de la industria farmacéutica. Ahora está recogiendo firmas para inscribir su candidatura a las elecciones presidenciales de 2024.

Siento que hay un antes y un después en la mesa de diálogo para la sociedad panameña. Por primera vez se viralizan ideas como cambiar el modelo económico y se apuntan a los empresarios como los responsables de la crisis en vez de sólo a los políticos corruptos. ¿Crees que esta energía se mantendrá en Panamá, un país generalmente visto como conservador? O será un discurso que pasará de moda para la época de las siguientes elecciones?

Hemos llegado a un momento histórico para el pueblo panameño, un pueblo que ha sido pauperizado no solo por la pandemia y el aumento de los precios del combustible, sino que históricamente se vienen ejecutando políticas económicas que atentan contra su derecho a la vida digna. Los hechos que se han manifestado en los últimos días, son el reflejo de una población cansada, una población que ha despertado.

Tenemos una sociedad donde los gobiernos garantizan el bienestar de 115 ultramillonarios, que concentran de manera oligopólica las riquezas de este país, que nos imponen precios exorbitantes en materia de costo de vida de alimentos, de combustible, de medicamentos, del servicio eléctrico. Ha quedado evidenciado quiénes son los responsables de este escenario, por eso creo que este proceso, con todas sus interrupciones y dificultades, va a marcar un antes y después.

Los empresarios buscan ser parte del diálogo. Han amenazado con incumplir los acuerdos si no son incluidos. ¿Cómo hacerle frente de manera realista a esta amenaza?

Llamamos al gobierno a que se cumplan los acuerdos que se establecen en esta mesa única. El gobierno se debe corresponder con los intereses nacionales y sociales. Estamos frente a un sector del poder económico que quiere ignorar la realidad. Debemos tomar consciencia que históricamente sólo a ellos se les ha consultado, solo a ellos se les ha dado los beneficios del crecimiento económico. Aquí se ha negado el desarrollo económico. El sector empresarial dice que si se atienden los problemas nacionales, entonces se está atentando contra la democracia.

¿Cuál democracia? Aquí han existido mesas de una sola pata, y esa pata históricamente ha sido la del gran empresariado. Ellos podrán actuar de la manera que les plazca, pero saben que tienen una población que está en las calles, que está reclamando que sus necesidades sean atendidas. Al sector gubernamental le corresponde hacer valer los principios de participación de las mayorías de este país. Para que el gobierno se sentara el pueblo panameño tuvo que volcarse a las calles y acudir a la huelga. Tenemos un panorama claro de la situación nacional y tenemos una propuesta que mira el derecho a la vida digna. Vamos a seguir la lucha hasta conseguir una sociedad con justicia y equidad social.

Has hablado antes de un «cerco mediático» con la clase trabajadora. ¿Cómo se ha puesto en práctica en el caso de las protestas?

El movimiento social ha pedido que la mesa única sea transmitida, que sea de caras al pueblo. Pero ya hemos denunciado los cortes de las señales, productos de las exigencias de los sectores empresariales y la complicidad del sector gubernamental. Hay otras miradas, el pueblo panameño ha visto esas otras miradas sobre la realidad social y se ha identificado con ellas. A eso le teme el poder económico. Los sectores del poder económico hoy exigen estar en la mesa, pero sus medios de comunicación social, a pesar de tener frecuencias que son públicas, coartan el derecho a la participación y luego intentan descalificar a quienes hemos históricamente estado en la lucha por una sociedad democrática, con justicia y equidad. En este país hay un cerco informativo por parte de los dueños del poder económico, que son los mismos dueños de los medios de comunicación social. A pesar de que las frecuencias son públicas, ellos definen a quién llevan, ellos definen cuáles son las lecturas y las interpretaciones. Señalan una relación totalmente distinta a la que viven la mayoría de los panameños.

Los profesores han sido los luchadores más fervorosos en este conflicto. Podría decirse que su inclusión escaló el movimiento y estuvieron mucho tiempo en huelga ¿a qué se debe su militancia?

El sector de los educadores ha sido un bastión importante, ellos viven la precariedad que cotidianamente enfrenta el estudiantado en este país, cuyas carencias sociales son producto del alto desempleo, del alto costo de la vida y que, en la mayoría de los casos, enfrenta además las trampas de muerte en las que se han convertido las aulas de clases.

Aquí se quiere vivir en un mundo de apariencias. Se dice que se están cumpliendo con los procesos educativos cuando los niños están en las aulas, así no haya condiciones, así sea en hacinamientos por la cantidad de estudiantes en un aula de clases, cuando no existen los talleres, ni los laboratorios, cuando son los salones trampas de muerte. Eso es una falacia, es una relación de desigualdad e inequidad en la que nos mantienen en función de esconder las verdaderas condiciones. Por eso colocamos también en esta discusión, que se le otorgue el 6% del producto interno bruto a la educación. Nosotros estamos clamando por una verdadera educación, una educación integral, a favor del desarrollo nacional y social.

Un problema insigne de la vida panameña bajo el neoliberalismo es el de la Caja de Seguro Social (CSS). ¿Cuál es el rol de la política neoliberal en su desabastecimiento y crisis?

Aquí ha prevalecido una política que dice que la salud es una mercancía y no un derecho. La carencia y alto costo de los medicamentos en la caja de seguro social aquí se debe a una estructura oligopólica que controlan cinco grandes estructuras empresariales en este país, que mantienen precios exorbitantes con tasas de hasta 600 %,por encima del promedio de los precios regionales. La gran deuda patronal frente a la CSS debe ser abordada, aquí los empresarios le quitan las cuotas a los trabajadores y la retienen, quedándose con ella. Es un atentado a la salud y a la vida misma. El empresariado niega el derecho a la vida digna de los panameños y las panameñas, y el gobierno se hace cómplice al proteger estas estructuras oligopólicas. Nosotros hemos dicho que el tema de la css tiene que ser resuelto desde las bases, desde las causas que han generado esta permanente precariedad. Hay que garantizar procesos en donde efectivamente se garantice la promoción de la salud preventiva.

No hay actitud de querer garantizar condiciones de vida adecuadas para las panameñas y los panameños, de garantizar y defender el interés nacional de los micro y pequeños productores de este país. Ha sido un proceso difícil, donde cuando se les dice la verdad en la mesa única mandan a cortar las señales de transmisión.desde el primer momento su actitud ha sido obstaculizar la discusión de los problemas más sentidos de la población. Ha intentado dilatar los procesos, garantizar el interés de las clases que concentran la riqueza de este país.obviamente los sectores sociales que se encuentran en la mesa hasta ahora se han mantenido firmes en no caer en estas estructuras dilatorias que tiene el sector gubernamental.

Hablaste de 1979 como el año de la llegada del neoliberalismo a Panamá. ¿Qué pasó ese año?

Cuando decimos que la política económica neoliberal inició en 1979 en este país hacemos referencia a los propios diagnósticos que ha planteado el banco mundial y el fondo monetario internacional. Panamá fue uno de los cuatro países de américa latina donde se impuso de manera temprana la política económica neoliberal a través de los standby, o préstamos condicionados. A partir de entonces se redujeron los derechos flexibilizando las normas laborales y reduciendo los derechos de seguridad social de la población, se privatizó la salud y la educación, se recortó el gasto social, se crearon cargas impositivas sobre los consumidores, también llevaron a los llamados acuerdos de libre comercio, la desregularización de los precios. En 1983 inician los programas de ajuste estructural, que en panamá se les conoció como sal 1 en 1983 y sal 2 en 1986. Son las instituciones internacionales las que dictan a nuestro país las directrices que debe llevar la política económica. Hasta la fecha no hemos tenido ningún gobierno, ni en el periodo antes de la invasión y de los llamados post invasión o “gobiernos democráticos” que hayan defendido el interés nacional.

Todos han sido sumisos a las exigencias de las instituciones financieras internacionales. Los grandes empresarios han desmantelado la capacidad productiva en el sector agropecuario, sector industrial y el sector agroindustrial, atentado contra la necesidad del desarrollo nacional sostenible, sustentado en los sectores productivos y en los intereses nacionales. No hay cambio, independientemente de cuál ha sido el partido tradicional en el gobierno. En algunos casos aquellos que se denominan figuras independientes, tampoco han tenido ninguna conducta de rechazo frente a la política económica. El neoliberalismo es ba se de la corrupción, donde hay corruptos, hay corruptores.

¿Siendo Panamá el país del canal interoceánico, un bastión de los intereses estadounidenses, qué tan de cerca crees que los EEUU están observando estos sucesos?

Los EEUU observan a todos los países y les imponen sus intereses estratégicos y hegemónicos, para ellos el canal constituye parte de ese escenario. Nosotros como panameños aspiramos a que se respete nuestra autodeterminación como pueblo y en ese sentido defendemos los derechos de la nación panameña, y aspiramos a seguir trabajando hasta alcanzar nuestra plena soberanía. Si, los EEUU tiene en su perspectiva el significado de lo que está sucediendo en Latinoamérica, una Latinoamérica cuyos pueblos se expresan frente a políticas económicas impositivas, en donde se nos quiere lesionar nuestros intereses económicos, políticos y sociales. Los movimientos populares se han levantado intentando buscar y construir su propio camino. Para los EEUU esto constituye una política que transgrede sus intereses, porque ellos no están dispuestos a aceptar nuestra plena independencias por la que siguen luchando mucho de nuestros países latinoamericanos.

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