Kiev bombardea residencia estudiantil en Rusia

Desde la madrugada del viernes continúan llegando noticias desgarradoras de las consecuencias del cruel atentado del régimen de Kiev contra objetivos civiles en la ciudad rusa de Starobelsk, en la República Popular de Lugansk.
La madrugada del 22 de mayo, las Fuerzas Armadas de Ucrania bombardearon con drones un edificio universitario y una residencia estudiantil. En el momento del ataque, 86 jóvenes estaban en el establecimiento.
El Comité de Investigación afirmó que las Fuerzas Armadas ucranianas atacaron repetidamente el sitio con varios drones explosivos de forma deliberada. Se ha abierto una investigación por terrorismo.
Según el Ministerio de Emergencias de Rusia, el número de jóvenes fallecidos en el ataque ha ascendido a 21. Varias personas siguen atrapadas bajo los escombros. El número total de heridos llegó a 41.
De acuerdo con reportes, una joven falleció quemada. «Una chica salió corriendo, llegó hasta la mitad de la calzada, cayó un proyectil, y murió quemada por la onda expansiva«, relató un residente local. Mientras, otros testigos señalaron que el edificio del colegio se derrumbó por la mitad luego del impacto, y que entre las ruinas quedaron atrapados chicos que gritaban: «¡Ayuda, ayuda!«.
Los rescatistas han estado retirando los escombros manualmente y con maquinaria pesada. En redes surgen imágenes desde el lugar: un video muestra el momento desgarrador en que los bomberos sacan a una estudiante del derrumbe: lo primero que pidió la joven era que ayudaran a rescatar a su amiga, que había quedado sepultada.

La cartera diplomática rusa apuntó que este tipo de ataques con armas de largo alcance suministradas a Ucrania por la OTAN se lanzan con «asistencia técnica de especialistas extranjeros» de países del bloque militar imperialista y que dispone de «información fiable» de que «las capitales occidentales proporcionan a las Fuerzas Armadas de Ucrania datos de inteligencia y ayudan en la orientación de las armas contra objetivos».
Por su parte, el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, denunció el carácter deliberado del ataque ucraniano. «El impacto del dron contra el colegio no pudo haber sido resultado de la actuación de la defensa antiaérea o de la guerra electrónica, como empezaron a afirmar de inmediato en Kiev», aseveró Nebenzia durante una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU.
«El ataque contra jóvenes dormidos es una prueba más de la esencia cobarde, terrorista y antihumana de las autoridades de Kiev, que, al sufrir una derrota en el campo de batalla, en su agonía atacan lo más sagrado con la connivencia y el silencio de Occidente ante estos crímenes», argumentó el alto diplomático ruso.
El presidente Putin enfatizó que «no hay ningún objetivo militar cerca de la residencia» y al aseguró que el impacto no fue accidental, ya que 16 drones atacaron el mismo lugar en tres oleadas.
Restos de un dron ucraniano que atacó la residencia estudiantil.
Kiev perpetra este tipo de ataques para «desviar la atención» de sus fracasos en el campo de batalla y en el país y «provocar una respuesta» de Moscú para luego culparlo.
Reacción del mundo
El representante permanente de China ante las Naciones Unidas, Fu Cong, expresó que Pekín está profundamente preocupado por el atetado del régimen Kiev. «China ha tomado nota del ataque con drones del que se ha informado contra una escuela en Starobelsk y expresa su profunda preocupación por las víctimas que ha causado, en particular entre los alumnos. China condena cualquier ataque dirigido contra civiles inocentes», aseguró.
No obstante, los países occidentales ignoran o silencian en su mayoría el ataque ucraniano contra los objetivos civiles.
Durante el Consejo de Seguridad, Nebenzia denunció que la representante de Dinamarca se encontraba entre quienes habían pedido acceso para verificar el incidente. «¿Necesitan acceso a los escombros?», preguntó, al tiempo que indagaba si los miembros del Consejo Europeo sentían vergüenza por no haber mencionado «a los muertos en Starobelsk». Esto es «una forma de bailar sobre los huesos de los que han perecido», afirmó. «Esto me repugna», expuso.
La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, instó a los periodistas extranjeros a que visiten el lugar de los hechos.
«En relación con la descarada mentira difundida ayer en el Consejo de Seguridad de la ONU por los [delegados] occidentales, en particular, por la representante de Letonia [Sanita Pavluta-Deslandes], que ha perdido la dignidad, de que supuestamente no hubo ataques de las Fuerzas Armadas de Ucrania contra el colegio de Starobelsk, hemos organizando para los corresponsales extranjeros acreditados en Moscú una visita al lugar de la tragedia».
Posteriormente, Zajárova señaló que la cadena británica BBC, en respuesta a la invitación de Rusia, rechazó oficialmente visitar Starobelsk, mientras que la cadena CNN «resultó estar de vacaciones».








