«Persépolis» como arma de guerra blanda

El pasado 4 de junio falleció Marjane Satrapi, autora del ampliamente divulgado libro «Persépolis», una obra que ha sido presentado y consumido como una crítica hacia el patriarcado y la «dominación religiosa» en la República Islámica de Irán. Pero Persépolis no fue solo la memoria de una niña de la diáspora iraní: se convirtió en una mercancía poscolonial perfectamente calibrada para el mercado cultural de Occidente, una pieza funcional en el ecosistema narrativo que prepara a la opinión pública para las sanciones, las guerras y la deshumanización de pueblos enteros. Una pieza más en la fabricación del consentimiento social a las agresiones que se han ejecutado contra Irán desde el triunfo de la Revolución Islámica de 1979 hasta hoy, pasando por la Guerra con Irak promovida por Estados Unidos, y una serie de ataques, bloqueos y aislamientos sostenidos por las potencias occidentales.








