Los desastres de la guerra

Hoy, lo invoca Trump, pero no le ha servido para derrotar a Irán, hasta ahora considerado una "potencia media". En cambio, el viejo eslogan está hundiendo en la crisis a cientos de millones de personas que nada tienen que ver con el conflicto, y pronto las llevará al hambre.
Después de haber firmado los acuerdos de Munich con el canciller alemán Adolf Hitler, el primer ministro británico Neville Chamberlain declaró: "En estas condiciones, me parece que sólo los imprudentes, los irresponsables o los ignorantes pueden desear que el gobierno en funciones siga otra política que la que nos hemos trazado, una política de paz por la fuerza... contra cualquiera que sea lo bastante temerario como para atacarnos." Hoy sabemos a qué condujo aquella "sabia" política.
La Casa Blanca anuncia: «La doctrina de paz por la fuerza -aplicada por Trump- ha consolidado las alianzas y posicionado a EEUU como una fuerza indispensable para la estabilidad mundial. A medida que se suman esos resultados, entramos indiscutiblemente en una Edad de Oro de la Grandeza Estadounidense, que promete oportunidad y seguridad aún mayores para el futuro.»
Para implementar «la doctrina de paz por la fuerza», Trump ha incrementado el gasto militar de EEUU, de 860 millardos de dólares para el año fiscal 2025, a 1 450 millardos para el año fiscal 2027 [1].
A lo anterior se agregan 488 000 millones para el Departamento de Veteranos y otras asignaciones también correspondientes a cuestiones militares, que elevan el gasto militar anual de EEUU a más de 2 billones de dólares, o sea más de la cuarta parte del gasto público del gobierno federal.
Pero en los balances oficiales se subestima el costo real de las guerras. Por ejemplo, según el Departamento de la Guerra estadounidense el costo de la guerra contra Irán se eleva hasta ahora a 29 000 millones de dólares, pero la revista Forbes lo evalúa en casi 200 000 millones.
El bloqueo naval que EEUU mantiene en el estrecho de Ormuz, cerrando con sus barcos de guerra la entrada del golfo de Omán, impide que los países asiáticos reciban el petróleo y el gas que necesitan y que habitualmente compran a Irán y a otros países del golfo Pérsico. Ante esa situación, los países asiáticos afectados se ven obligados a comprar el petróleo y el gas a EEUU... a precios muy superiores. Y el aumento de los precios de la energía está provocando a su vez un aumento de los precios de los productos agrícolas, con consecuencias evidentemente desastrosas.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA o WFP por sus siglas en inglés) advierte que el aumento en los precios de los alimentos afecta gravemente la alimentación de las familias pobres, que ya antes de la agresión israelo-estadounidense contra Irán sobrevivían con una alimentación mínima.
En el caso de los 53 Estados con datos disponibles, se prevé que el número de personas que van a sufrir situaciones de "hambre aguda" aumentará en 45 millones de hombres, mujeres y niños -la cifra de referencia anterior a la agresión israelo-estadounidense ya era de 318 millones de personas- si el conflicto se prolonga durante el segundo trimestre de este año. En total, más de 360 millones de personas podrían verse este año en situación de grave inseguridad alimentaria. Eso significa que millones de personas corren el riesgo de morir de hambre.
En resumen, la guerra provoca muchas más víctimas que las que mueren bajo las bombas.
Otros seres humanos morirán debido a los efectos de la contaminación provocada por los bombardeos de EEUU e Israel contra las refinerías iraníes de petróleo. Por cierto, una marea negra ya alcanzó Shidvar, una isla iraní deshabitada de 80 hectáreas cuyas aguas, antes cristalinas, sirven de refugio a delfines y tortugas marinas en vías de extinción. Oficialmente llamada "Refugio de la Vida Silvestre Shidvar", esa isla iraní es una de las reservas naturales protegidas más importantes de Irán. Pero ahora grandes manchas de petróleo serpentean a lo largo de sus playas de arena blanca, donde ya pueden verse pájaros, cangrejos y tortugas marinas atrapados en el petróleo crudo que ha ido depositándose.
También aumenta el peligro de guerra nuclear, tanto en el Medio Oriente como en Europa.
En el Medio Oriente, Israel -único Estado de la región poseedor de armas nucleares- podría decidir en cualquier momento utilizarlas en su guerra contra Irán. En Europa, donde EEUU ha desplegado armas nucleares que apuntan a Rusia, Finlandia ha decidido abrogar las disposiciones que prohíben la presencia de armamento nuclear en su territorio, decisión que el gobierno finlandés ha tomado para "alinearse" con la política de «disuasión» de la OTAN, bloque bélico al que Finlandia se unió en 2023.
Ese cambio de posición de Finlandia significa que armas nucleares estadounidenses -como las nuevas bombas atómicas B61-12, ya desplegadas por EEUU en Italia y en otros países europeos- serán desplegadas también en Finlandia, o sea muy cerca de la importante ciudad rusa de San Petersburgo y de otros grandes centros urbanos. El Kremlin ya ha advertido que el despliegue de armas nucleares en Finlandia representará una línea roja para Rusia.
En respuesta, las fuerzas armadas rusas realizaron una serie de ejercicios nucleares, del 19 al 21 de mayo, en los que participaron 64 000 hombres, y 7 800 equipos dedicados al lanzamiento de misiles nucleares.
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