Nación Mapuche: Racismo institucional en el caso Julia Chuñil

La Fiscalía Regional de Los Ríos puede confirmar que en el marco de la investigación en curso —por el asesinato de Julia Chuñil—, existe una arista en la que se indaga al terrateniente Juan Carlos Morstadt, quien tiene la calidad de imputado. Esta línea investigativa comprende, entre otras materias, antecedentes vinculados a la venta de un terreno a la Corporación Nacional Indígena (CONADI). Se trata de $1.114 millones que el empresario agrícola y forestal debía devolver —por sentencia judicial— al organismo estatal. Pero, que tras un largo proceso legal —que escalo a la Corte Suprema—, no se concretó.
Durante meses la causa se sostuvo sobre la imputación a los hijos de Julia Chuñil —sin cuerpo, sin pruebas concluyentes y con declaraciones contradictorias— mientras quedaban fuera del foco el conflicto por la tierra y las operaciones económicas en el mismo territorio. Hoy la Fiscalía abre una tímida invetigación por la millonaria compra de CONADI en esa zona, reordenando el contexto en que ocurrió su asesinato.
La pregunta es inevitable: ¿Por qué la hipótesis contra la familia tuvo urgencia y visibilidad, y las otras líneas permanecieron en silencio durante años?
En Wallmapu esto no se lee como un caso aislado. Se reconoce un patrón: rapidez punitiva cuando se trata de cuerpos mapuche, cautela cuando aparecen el dinero y el poder.
Aquí no solo está en juego una causa penal. Está en juego la memoria de Julia Chuñil, la dignidad de su familia y la confianza en una justicia que, otra vez, investiga de forma desigual.
Cuando investigan a los hijos mapuche la prensa se vuelca a hacer reportajes por todos lados, pero cuando se investiga al empresario forestal, todos los medios guardan silencio.
A casi un mes de la detención de sus tres hijos y un ex yerno por el presunto crimen, el Ministerio Público extendió, sin insistir, las diligencias de búsqueda del cuerpo de la dirigenta mapuche Julia Chuñil hasta el fundo La Fritz, ubicado a unos tres kilómetros de su vivienda en Huichaco Sur, comuna de Máfil.
El fundo La Fritz es considerado un punto clave dentro de la indagatoria. La propiedad pertenece al empresario Juan Carlos Morstadt, quien en las primeras etapas del proceso tuvo la calidad de imputado, aunque posteriormente, como no podía ser menos, pasó a ser testigo en la causa que dirige la Fiscalía por la "desaparición" de la dirigenta mapuche.
Pero nadie informa de estas nuevas pesquisas, ni los medios de prensa ni tampoco la Fiscalía lo informa por sus medios de comunicación. Marcando una brutal diferencia de lo que ocurrió cuando detuvieron a los hijos de Julia Chuñil.
Qué lamentable que se note tanto el racismo: intentaron empañar la imagen de los familiares de Julia Chuñil al público, para evitar que la población les siguiera escuchando.







