Nepal: Golpe de Estado del rey, "última locura de la camarilla feudal"

El 1º de febrero, el rey Gyanendra se quitó el disfraz de monarquía constitucional y asumió el poder ejecutivo absoluto. Destituyó al gobierno nombrado por él mismo, disolvió el parlamento, mandó arrestar a los dirigentes de los partidos parlamentarios, declaró el estado de emergencia y suspendió los derechos políticos estipulados en la constitución de 1990 y crítica a la monarquía o al Ejército Real (ERN) en los medios y toda manifestación o protesta. Los soldados del rey desataron lo que el Partido Comunista de Nepal (Maoísta) [PCN (M)] llama "brutalidad fascista feudal" apoderándose de las calles de la capital y de la ciudad de Pokhara. Tirotearon a los estudiantes en las residencias universitarias. Se cree que han arrestado a cientos de estudiantes y cuadros de los partidos políticos, que eran legales, pero es imposible confirmar las cifras pues los soldados ocuparon las oficinas de los medios informativos y arrestaron a los corresponsales extranjeros. Al comienzo, suspendieron todos los vuelos y las conexiones de teléfono e internet.
En respuesta, el presidente Prachanda del PCN (M) declaró: "La aristocracia feudal es responsable de la dolorosa situación que vive el país y el pueblo, y ya es hora de echarla al basurero de la historia. Mediante la lucha de clases de 1990 y nueve años de guerra popular, las masas del país han mostrado sin lugar a dudas que pueden llevar a cabo la histórica tarea de establecer una república. . . Nuestro partido llama enérgicamente a todos los partidos políticos del país, a las masas de intelectuales, a la sociedad civil y a las masas de todos los sectores y creencias a crear un torbellino de rebelión nacional unificada, con la consigna común mínima de una república democrática popular y una asamblea constituyente vs esta última locura de la camarilla feudal". Convocó a "todas las fuerzas políticas y a las grandes masas a paralizar al país" del 2 al 4 de febrero vs la "tentativa del rey de devolver el Nepal del siglo 21 al siglo 15".
Durante esos días las fuerzas de seguridad colmaron las calles de las dos principales ciudades. Entraron a fábricas, escuelas y empresas y ordenaron que permanecieran abiertas. No hay informes de las ciudades menores ni del campo, en su mayor parte bajo el control de los maoístas. El 4 de febrero el camarada Prachanda lanzó otro comunicado con un plan para la futura lucha. Advirtió que si el rey no se retractaba, el partido lanzaría un paro nacional indefinido a partir del 13 de febrero, el noveno aniversario del inicio de la guerra popular, y llamó a "las fuerzas políticas, la sociedad civil, la comunidad intelectual, los periodistas y todos los sectores y capas de la población a adquirir y almacenar víveres y apoyar al movimiento por todos los medios posibles para que tenga éxito". El gobierno anunció que arrestaría a quien hiciera compras excesivas de comida y combustible. Los helicópteros del ERN atacaron al Ejército Popular de Liberación (EPL) en el oeste del país.
No es la primera vez que el rey destituye a los ministros nombrados por él mismo. No obstante, a pesar de la pantalla del parlamento y la disposición de los partidos parlamentarios a aceptar la farsa, el país ha padecido una crisis política desde que el rey subió al trono tras la masacre del anterior rey, su hermano, en 2001. El PCN (M) y muchos nepaleses están convencidos de que él fue el autor intelectual de la masacre. Con el actual ataque contra el parlamento, el rey busca granjearse el apoyo de la población criticando la corrupción de esos partidos, como si él mismo no tuviera que ver con mucha corrupción y asesinato. Es obvio que la sociedad se ha polarizado entre los maoístas y la monarquía que se mantiene gracias al ERN. Mediante el "autogolpe" del rey, Prachanda dice que el país ha llegado a "un punto de viraje, una batalla decisiva entre autocracia y república".
En agosto de 2004, el PCN (M) determinó que la correlación de poder entre la revolución y el gobierno ha cambiado y que la guerra popular ha empezado la etapa de la ofensiva estratégica. La "última locura de la camarilla feudal" muestra la situación de vida o muerte del gobierno. Advirtió que ante el desarrollo del poder popular mediante la toma del poder político nacional aumentará el peligro del expansionismo indio y de la intervención imperialista. El comunicado de Prachanda del 1º de febrero denunció que "la reacción extranjera contra el país y la población" estaba metida en el golpe del rey. "La llama de la guerra popular seguirá flameando hasta que se disuelva el Ejército Real, derrotado en todo frente por el gran EPL bajo la dirección de nuestro partido, y entregue sus fusiles al EPL". Prachanda llamó a los soldados y oficiales del ERN a desobedecer la proclama del rey, a amotinarse y a unirse con el EPL a fin de "salvaguardar la independencia, soberanía e integridad geográfica del país", y llamó a "todas las fuerzas del mundo del lado del pueblo a levantar la voz en contra de este golpe autocrático y a favor del movimiento democrático del pueblo nepalés".







