lahaine.org
EE.UU., EE.UU., Medio Oriente :: 23/06/2026

'The Boss' y sus mastines talmúdicos

Carlos Fazio
Irán sabe que la perfidia, la traición, la mentira, las amenazas y el engaño han sido características esenciales de la política de EEUU y su 'proxy'

Tras la frágil entrada en vigor del memorando de entendimiento entre EEUU e Irán, saboteado por Israel, el periodo de complejas conversaciones diplomáticas entre las delegaciones de Washington y Teherán entraron en un impasse que, de superarse, y de resultar satisfactorias para la lucha existencial de la nación persa, ubicaría a sus autoridades en el umbral de una victoria estratégica contra el proyecto sionista-estadunidense y marcaría un punto de inflexión en la dominación imperial de la región.

De cara a las negociaciones tácticas, Irán sabe que la perfidia, la traición, la mentira, las amenazas y el engaño flagrante y manifiesto han sido características esenciales de la política de EEUU y su proxy en Medio Oriente, que opera como un apéndice del Pentágono y del lobby sionista (AIPAC). De allí que más allá de las tensiones y disonancias de la coyuntura, ¿será posible que el criminal de guerra y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamín Netanyahu y su banda de sicópatas talmúdicos, terminen disciplinándose ante la voz de mando de Donald Trump, The Boss (El Jefe), según se autoproclamó en la cumbre del G-7 de Evian?

A pesar del descomunal despliegue aeronaval del Pentágono en el golfo Pérsico, la táctica de guerra asimétrica de desgaste y la capacidad de Irán para cerrar el estrecho de Ormuz fue duro golpe político, militar y sicológico para la administración Trump, y arroja sombras sobre la hegemonía de Estados Unidos. La guerra de agresión de EEUU e Israel no logró ninguno de sus objetivos y dejó al jefe de la Casa Blanca en una posición más débil que cuando la comenzó. Por eso, el "equipo inmobiliario" del presidente (su yerno Jared Kushner y Steve Witkoff, ambos pérfidos simuladores sionistas) se vio obligado a solicitar a la mediación abrir una nueva fase de conversaciones. Teherán llega a esta etapa con una posición de fuerza y el control de la escalada. Para Trump se trata de una maniobra a fin de ganar tiempo y apaciguar a los mercados petroleros y de bonos. Y como advirtió Pepe Escobar, para, de forma encubierta, "convertir en arma el marco de alto el fuego".

En el mejor de los casos, si The Boss logra aplacar a sus mastines sionistas, la estrategia bélica imperial continuará a un ritmo más lento, con una negación plausible aún mayor. El deep state (Estado profundo) y la plutocracia gobernante en Washington nunca aceptarán el núcleo condicionado, vinculante y verificable de los 14 puntos de Irán; no tienen ningún interés en algún tipo de paz con Irán. Además, como ha subrayado el canciller ruso, Serguei Lavrov, EEUU "es incapaz de llegar a un acuerdo".

Por eso, desde el ala belicista llegaron los cuestionamientos al cese el fuego. El senador Jeanne Shaheen calificó el memorando firmado por Trump de "capitulación total". Su colega Bill Cassidy dijo que "Reagan se estará revolviendo en su tumba" y calificó la guerra como "el peor error de política exterior en décadas". Y Chris Murphy, demócrata, lo describió como "una humillación".

Peor le fue a Trump entre sus viejos compinches de Tel Aviv, que basados en mitos y falsos relatos impulsan una versión fabricada y distorsionada de la Torá (el Antiguo Testamento) y en la consecución del "Gran Israel" recrudecieron sus operaciones de tierra arrasada, limpieza étnica y castigo colectivo en Líbano, Gaza y Cisjordania ocupadas. EEUU e Israel persiguen los mismos objetivos de dominación y se han repartido los papeles de "policía bueno" y "policía malo". Pero en la coyuntura, con un desplome estrepitoso de su popularidad, la decisión de Trump de gestionar la crisis para salir del pantano de cara a las elecciones intermedias de noviembre en EEUU y la consiguiente perspectiva de su destitución si pierde, erosionó esa sintonía.

Trump declaró que Netanyahu debería agradecerle por evitar la "aniquilación nuclear" de Israel. Pero Netanyahu está acorralado y exige escalar la guerra para sortear el juicio por corrupción que lo llevaría a la cárcel. Por eso sus partidarios arremetieron contra Trump llamándolo "traicionero", "débil", "perdedor", y tildaron de "canalla" al vicepresidente JD Vance, y a Witkoff y Kushner de "chicos judíos comprados por Qatar".

Netanyahu vive un momento delicado. El líder de la oposición, Yair Lapid, lo acusó de haber perdido la guerra mientras volvía "loco" a Trump con su petición de indulto. El ex ministro de Defensa, Benny Gantz, describió el memorando como un "fracaso estratégico", y el ultranacionalista Avigdor Lieberman propuso responder cualquier disparo de Hezbollah con ataques contra los centros de mando y control de la organización en Dahiya y Baalbek; por cada misil iraní lanzado destruir la isla de Kharg y el puerto de Bandar Abbas, y que el Mossad se centre en el derrocamiento del régimen del ayatollah. El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, clamó que "por cada lágrima de una madre israelí, mil madres libanesas deben llorar y todo Líbano debe arder. (...) Hay que volverse loco. Borrar. Aniquilar al terror".

Trump no quiere ser comparado con Herbert Hoover, quien presidió el colapso bursátil que derivó en la Gran Depresión. Y para evitar una catástrofe económica, como Mambrú, Donald se fue a la guerra (por U$Slana, pues), pero ahora corre el riesgo de salir trasquilado. Fúrico y desesperado, el domingo violó el artículo 2 del memorando: dijo a Fox News que advirtió a Irán "hacerlos mierda" si cierran el estrecho de Ormuz. "Lo cierran, y (...) ni siquiera lograrán llegar a salvo de vuelta a su jodido país". En protesta, la delegación iraní abandonó la sede de las conversaciones en Suiza.

Mate Amargo

 

Contactar con La Haine

 

La Haine - Proyecto de desobediencia informativa, acción directa y revolución social

::  [ Acerca de La Haine ]    [ Nota legal ]    Creative Commons License ::

Principal