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31/01/2010 :: Venezuela

Venezuela ha ingresado a una zona de turbulencia

x Red Eco Alternativo
Devaluación de la moneda, racionamiento de energía, desplazamientos de funcionarios de alto nivel, ineficiencia administrativa y corrupción. Causas y consecuencias.

Por Modesto Emilio Guerrero para Red Eco ALternativo

Este proceso revolucionario será noticia cuando pase algo y cuando no pase nada. El asunto es qué se informa. En ambos casos la sospecha y la cobertura periodística sobre la sospecha, serán la misma. El enemigo no descansa
.Una simple comparación de lo que pasa en Venezuela, con sucesos sociales, telúricos, económicos y políticos de cinco países en el mismo período (Haití, Perú, México Chile o Argentina) convierte en sospechosa la desproporcionada cobertura dada por las agencias de noticias y televisivas. No solo es desproporcionada, es maliciosamente antichavista.
Es el costo que debe pagar un pueblo trabajador y un líder anti imperialista que decidieron meterse en los torbellinos de un proceso revolucionario. Desafiar el poder de la dominación capitalista no sale gratis. Chávez y la “revolución bolivariana” serán noticia por lo que hacen y por lo que no hacen. El asunto es qué se informa.
En medio de la campaña mediática contra “la dictadura” venezolana, a ningún medio local o del exterior se le ocurrió informar que el 21 de enero el Gobierno puso en marcha el más novedoso sistema de Metrocable del continente, para beneficiar a los barrios pobres de los cerros caraqueños, elevando el nivel de vida en uno de los aspectos más problemático de la vida social venezolana: el transporte. Tampoco que la devaluación, impopular en si misma, fue acompañada por un aumento del 25% en 2010, seguida de una campaña nacional contra la especulación que condujo a la estatización de la segunda cadena de supermercado del país. O un hecho notable: a los 5 días de la medida devaluacionista, el costo nacional del dólar se redujo a casi la mitad de la semana anterior: De 8-9 bolívares a 5,8 bolívares por dólar.
En el terreno de la economía la novedad fue la devaluación de la moneda (el Bolívar) en tres bandas. La primera, pasó de 2,15 por dólar a 2,60, aplicado a los productos de primera necesidad; el segundo nivel pasó a 4,30 para una parte de las materias primas no indispensables y para todos los instrumentos de consumo no indispensables (turismo externo, por ejemplo) y una tercera banda que se mantuvo flotando como el "dólar permuta", es decir, el “libre”.
El segundo dato distintivo de la coyuntura fue el desplazamiento del Vice Presidente, que a su vez cumplía la función de Ministro de Defensa. Este hecho se encadenó con la salida de la Ministra del Ambiente, que al ser la esposa del mismo Vice, elevó el tono político, porque además involucró al Presidente del Banco de Venezuela, una entidad estatal de primera línea crediticia. Este titular bancario era una pieza del campo de influencia que había construido el ex Vice Presidente.
El tercer acontecimiento fue la violenta y orquestada reacción de la oposición política de derecha, contra la medida estatal de suspender temporalmente las transmisiones de cinco (5) canales internacionales, que operaban en el sistema televisivo venezolano a través de empresas de cable.
Este hecho no se hubiese convertido en noticia si entre los cinco canales internacionales no hubiera estado uno que se hizo notorio a mediados del año 2007: Radio Caracas Televisión (RCTV), un medio de comunicación convertido en tribuna partidaria conspirativa desde 2002. No es el único medio, simplemente es el más parecido a un partido político: funciona como el Estado Mayor de una de las fracciones más agresivas de la derecha venezolana.
Al día 29 de enero, cuatro canales estaban de nuevo en las pantallas, menos RCTV, que se niega a cumplir las normas jurídicas. Y la razón es simple: es la manera de victimizarse internacionalmente y convertirse en bandera política en las calles.
Los cinco canales fueron suspendidos por incumplir las normas de dos instrumentos jurídicos que regulan las transmisiones audiovisuales en el país: la Ley de Responsabilidad Social de la Comunicación y el Reglamento de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL), una norma aprobada en diciembre pasado.
No es una casualidad o estado de locura temporal, que la consigna central de las acciones estudiantiles y de la campaña mediática internacional, sea la vuelta de RCTV. Este canal “internacional” apenas ocupa el 7% de la audiencia nacional. Desde el 26 de enero se convirtió en el disparador de la violencia desatada, con tres muertos, dos de las filas del chavismo, uno de los contrarios. La reacción ha incluido varios cacerolazos en la Capital y tres Estados provinciales, dos intentos de ocupar CONATEL y los estudios del Canal 8, el más importante del sistema público y el de mayor rating en el espectro nacional radioeléctrico.
El cuadro se completó con el cruzamiento entre deporte y política, algo usual en países como Argentina y Brasil, pero casi desconocido en Venezuela.
La oposición de derecha usó los juegos del Campeonato Nacional de Béisbol para hacer propaganda contra el Presidente con la consigna "Chávez tas ponchao", que trasladado del argot beisbolero sería algo así como "Chávez estás quebrado, jodido o expulsado". Este hecho no habría pasado de ser una anécdota menor en otro momento. La repercusión política la adquirió al cruzarse con la polarización emotiva que vive la población desde finales de diciembre, al ver a sus dos equipos preferidos (Leones el Caracas y Magallanes de Carabobo) compiten por el título más soñado en el deporte nacional.
Pero un dato alteró la sistema nervioso de los encopetados señoritos y señoras en las clases medias caraqueñas: El Presidente Chávez es fanático del equipo que va ganando, y en su conocido estilo, ha celebrado los triunfos del Magallanes con entusiasmo y orgullo públicos.
Esas apariciones de la derecha en los Studium pidiendo la salida del Presidente es otro de los dispositivos en las acciones de este año hasta las elecciones legislativas de septiembre. Veremos otros similares en escenarios distintos. Ese es el plan. Se conoce en Venezuela como “calentar la calle”. El 29 de enero lo dijo con franqueza Angelitz Yañez, una dirigente de la Universidad Católica Andrés Bello, controlada por la oposición: “Haremos acciones sorpresa, no diremos acá dónde, pero el Gobierno nos verá en todos lados, cuando menos lo espera” (Asamblea de estudiantes, Caracas, viernes 11am, reportaje Globovisión)
El último combustible de la situación es el racionamiento de energía eléctrica. Desde diciembre comenzaron "cortes de luz" de una a tres horas por día, en un país furiosamente acostumbrado a consumir luz eléctrica con la misma irracionalidad que compra gasolina a dos centavos de dólar el litro. Esto vale para la clase media, pero también para las familias obrera y barrial.
Estos hechos, entre otros difusos o menores, y sus efectos político-sociales y mediáticos, se explican por una combinación compleja y dinámica de causas en pleno desarrollo.
Venezuela ha ingresado en una zona de turbulencias con expresiones en la vida económica, social, climática, política y mediática. No está descartado que también afecte el sector militar, al que llegan centenares de mensajes de texto y envíos por twiter desde el 26 de enero.
Este proceso comenzó meses antes, pero es en este mes de enero cuando sus elementos más explosivos se mezclaron a favor de una ofensiva de la oposición de derecha.
Honduras y Chile no están ausentes del escenario y sobre todo del imaginario de la derecha venezolana. Ambos casos son invocados por los discursos y banderas en sus acciones. Honduras como el “modelo” a seguir para destituir exitosamente a un Presidente y echar a un régimen insumiso a EE.UU. Chile, como el avance de la derecha capitalista en el continente. Esos dos ejemplos están acompañados por el éxito de la derecha en Panamá y Colombia, además de Argentina.
Para el Gobierno el acto de calle del 23 de Enero, celebratorio de la Revolución de 1958, fue el comienzo de lo que Chávez definió como “Campaña Admirable” (una referencia histórica a la batalla dirigida por Simón Bolívar desde la actual Colombia en 1813, que condujo a la reconquista de lo que hoy es Venezuela, algo similar al cruce de Los Andes por San Martín en el sur). Pues para la derecha también fue el inicio de su propia campaña, aunque no pueda reverenciarse en ningún ejemplo histórico. En esta perspectiva, hay dos fechas clave para medir su evolución en el terreno política y electoral: septiembre de 2010 (elecciones de Diputados a la Asamblea Nacional) y diciembre de 2012 (elección de Presidente). El chavismo está mal parado para las primeras.
En una parábola que la aproxima a Argentina, 2010 será un referéndum aproximado para la prueba de 2012, pero en el contexto climático de una sociedad polarizada entre revolución y contrarrevolución. Esa es la diferencia con el caso argentino.
Los tres muertos de enero, los intentos de ocupación de edificios públicos, las movilizaciones de estudiantes de primaria, secundarias y universitaria, la invisibilización de la obra pública, la devaluación y otros elementos sensibles, son sus armas de ataque, en un país que solo puede comprenderse en códigos de guerra civil, aunque el resultado no tenga ese carácter.
De allí que hechos menores como RCTV, o una pancarta contra Chávez en un estadio de Béisbol, adquieren consistencias y expresiones noticiosas desmesuradas, incomprensibles en un país “normalizado” como Argentina, Costa Rica, o Jamaica.

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