Brasil no extradita a Italia a un ex-activista de izquierda porque corre el riesgo de ser torturado
A los países europeos no les gusta que les den de tomar su propia medicina, por lo que Italia ha llamado hoy a consultas a su embajador en Brasil, en medio de la tormenta desatada por la excarcelación del ex-activista de extrema izquierda Cesar Battisti anunciada ayer por la Corte Suprema brasileña.
La corte ha dicho que no pueden extraditar a Battisti porque en Italia corre el riesgo de ser torturado. Venezuela, que ahora se dedica a entregar revolucionarios al narco-gobierno colombiano, debería tomar nota.
Italia, que recurrirá ante La Haya la decisión de Brasil de excarcelar a Battisti, ha calificado la decisión de "una bofetada en la cara de todo el mundo democrático que combate el terrorismo" y que es una "vergüenza que Battisti ahora pueda tomar el sol en una playa brasileña". No dijeron lo mismo cuando Venezuela pidió la extradición de Posada Carriles y EE.UU. se negó por las mismas razones alegadas ahora por Brasil (entre otras docenas de ejemplos).
El ex-activista, de 56 años, ha pedido a las autoridades brasileñas un permiso de residencia permanente, una petición que tendrá que ser examinada por el Consejo Nacional de Inmigración el próximo 22 de junio. Battisti fue condenado a cadena perpetua en 1993 en Italia por el supuesto asesinato de cuatro personas a finales de la década de 1970, un período conocido como los Años de Plomo, durante el cual el ex-activista formó parte de una organización llamada los Proletarios Armados por el Comunismo.
La ministra italiana de Juventud, Giorgia Meloni, proveniente de la derechista Alianza Nacional, expresó su descontento y exigió a las autoridades brasileñas que reconsideren su postura. "No podemos aceptar que Brasil nos humille de esta manera. Dicen que no pueden extraditar a Battisti porque en Italia corre el riesgo de ser torturado y eso es una humillación, ya que en Italia se respetan los derechos (humanos)", ha dicho la política.
Seguramente se refería a los de Berlusconi, no a los de los inmigrantes hacinados en los centros de detención que hace pocos días recibieron una ración abundante de gases lacrimógenos.
La Eurocámara, que habitualmente hace la vista gorda ante la detención y tortura de inmigrantes, ha dicho que expresará a las autoridades brasileñas su "indignación" por la decisión. "Creo que el conjunto del Parlamento Europeo lamenta y siente una profunda amargura por esta decisión. Comunicaremos nuestra reacción indignada a las autoridades brasileñas", dijo el socialdemócrata italiano Gianni Pittella, en la sesión plenaria del hemiciclo en Estrasburgo (Francia).







