A la caza del helicóptero
Un CH-46 Sea Knight fue derribado con siete militares, la quinta aeronave que pierde EE.UU. en menos de 3 semanas. Sólo en la primera semana de febrero han muerto 26 estadounidenses, un británico y un polaco. Se ve claro que la resistencia crece, tanto en hombres como en armamento y organización

De la misma forma que en Vietnam las pérdidas norteamericanas aumentaban a medida que pasaba el tiempo, EE.UU. ahora está perdiendo más hombres y material en Iraq que en ningún otro momento de la guerra, incluyendo la invasión y el derrocamiento de Sadam Husein.
En otras palabras: el conflicto va a más, a pesar de la ausencia de grandes operaciones militares como las que tuvieron lugar durante la invasión en 2003 o en la ciudad de Faluya y en la provincia de Al Anbar en 2004. Sólo en la primera semana de febrero han muerto 26 estadounidenses, un británico y un polaco. Se ve claro que la resistencia crece, tanto en hombres como en armamento y organización.
Así que la pesadilla (para los invasores) de guerra urbana que el Pentágono trató de evitar por todos los medios que se consolide, ha llegado a su madurez. Y afecta a gran parte del país. Contra la resistencia iraquí, con amplio apoyo popular, no sirven las estrategias de hace cuatro años, como los bombardeos estilo espanto y horror (shock and awe) para aterrorizar a la población civil de Bagdad, que dejaron cientos de muertos, o las incursiones de vehículos acorazados en la capital de Iraq como las llevadas a cabo el 5 de abril de 2003, cuando unos 50 tanques estadounidenses atravesaron Bagdad de parte a parte a sangre y fuego.
Pero no es sólo un problema de muertos. Los ataques de la resistencia están creciendo en sofisticación. En 18 días, EE.UU. ha perdido cinco helicópteros. Cuatro de ellos pertenecían a las Fuerzas Armadas, mientras que el otro era propiedad de la empresa de mercenarios Blackwater, formada normalmente por ex militares.
El último helicóptero cayó ayer. Era un CH-46 Sea Knight, un aparato de transporte con dos rotores que sólo emplea la Infantería de Marina (los tristemente célebres marines) que ya fue utilizado masivamente en la Guerra de Vietnam, y también masivamente derribado por la guerrilla vietnamita. De hecho, los helicópteros tirados al mar desde la cubierta de los portaaviones durante la evacuación de Saigón fueron CH-46 que habían sido alcanzados por fuego guerrillero.
Siete muertos
El helicóptero de ayer fue derribado por un misil en la provincia de Diyala, una región situada al noroeste de Bagdad que EE.UU. no consigue controlar. En esa tierra de nadie, el CH-46 fue alcanzado con sus siete tripulantes alrededor de las diez y media de la mañana, hora local, según un comunicado colgado en internet por una organización insurgente llamada Estado Islámico Iraquí. El Instituto SITE -un centro de estudios de Washington, dirigido por la traidora iraquí Rita Katz, al que la Casa Blanca ha subcontratado el seguimiento de los "terroristas"-, explica que el comunicado indicaba que la nave había sido abatida por la unidad antiaérea del grupo.
La elevada pérdida de helicópteros se ha convertido en una nueva dificultad para el Pentágono, tal y como reconoció el máximo responsable de la Junta de Jefes del Estado Mayor de EE.UU., el general Meter Pace, el martes en el Congreso, a pesar de los miles de millones de dólares que se entregan a las empresas fabricantes o proveedoras de helicópteros para que desarrollen nuevos sistemas antimisiles y nuevos métodos de defensa.
En Iraq estas naves se han mostrado tremendamente vulnerables al fuego de tierra, no sólo al de misiles si no también al de fusilería, y de hecho EE.UU. ya ha perdido más de 50 unidades en el conflicto, la mayoría por fuego enemigo.
El problema, además, se agrava porque la resistencia dispone de una sofisticada red de inteligencia, que le permite conocer con antelación aquellos viajes de helicóptero en los que van altos oficiales. En enero, por ejemplo, dos coroneles y un teniente coronel murieron cuando un helicóptero Blackhawk fue abatido.
Pablo Pardo. El Mundo / La Haine







