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18/08/2010 :: Mundo

Agosto Negro: El precio de ser Pantera Negra en un estado policiaco

x Amig@s de Mumia
Hoy en día hay más de 20 ex Panteras Negras que siguen enjaulados en las prisiones de Estados Unidos.

por Carolina Saldaña

En memoria de Albert ‘Nuh’ Washington, Kuwasi Balagoon, Teddy ‘Jah’ Heath y Basheer Hameed ––ex Panteras Negras y guerrilleros del Ejército de Liberación Negra que murieron en prisión. Que su fuerza se multiplique.

Hoy en día hay más de 20 ex Panteras Negras que siguen enjaulados en las prisiones de Estados Unidos. La mayoría ingresaron al Partido cuando eran muy jóvenes y han pasado tres o cuatro décadas ahí. Son presos políticos. ¿Quiénes son? ¿Por qué representan una amenaza tan grande para el Estado después de todos estos años? ¿Cuál es su historia? ¿Cuál es su lucha?

“Mi vida política empezó con el Partido Pantera Negra. Cuando una hermana mayor llamada Audrea me dio un ejemplar del periódico The Black Panther en la primavera de 1968, me quedé alucinado. Era como si mis sueños se hubieran despertado para deambular por mi mundo. Leí y releí aquel número, acariciando con ternura cada página, como si fuera la hoja de cebolla de un libro sagrado. Mis ojos bebían las imágenes de jóvenes hombres y mujeres negros, sus cuerpos delgados y espléndidos revestidos de cuero negro, sus pechos adornados con insignias que proclamaban la rebelión, la resistencia y la revolución. No podía creer mis ojos mientras exploraba las fotos de gente negra armada proclamando su determinación de luchar o morir por la Revolución Negra. Pasarían algunos meses antes de que me uniera formalmente a algo llamado el Partido Pantera Negra pero, en realidad, empecé a ser parte de él desde la primera vez que vi un ejemplar de The Black Panther. Estaba en mi corazón. Por aquel entonces, yo sólo tenía catorce años” ––Mumia Abu-Jamal

Trece años después de unirse con los Panteras, y una década después de que salió de la organización, la participación de Mumia Abu-Jamal en esta organización fue utilizada por la Fiscalía de Filadelfia para condenarlo a muerte. Y veinte-nueve años después, bajo la creciente amenaza de muerte, esa lucha sigue siendo motivo de orgullo para el autor de Queremos Libertad: Una Vida en el Partido Pantera Negra.

Dice el activista/historiador que cuando Huey P. Newton y Bobby Seale fundaron el Partido el 15 de octubre de 1966, en Oakland, ellos reconocían las rebeliones de Watts y de cientos de ciudades en Estados Unidos como un “Ya Basta” ante la falta de cambios reales en las comunidades negras. Un “Ya Basta” ante décadas de terror policiaca. ¿Sus influencias principales? Franz Fanon y Malcolm X.

Resalta Mumia que los Panteras no buscaban aceptación en un país sin justicia, libertad o autoridad moral. Por lo contrario, eran descendientes de esclavos rebeldes, parte de una historia de profunda resistencia que él cuenta en los dos primeros capítulos del libro.

u-Jamal: “El Partido no era un grupo de derechos civiles. No creía en el ‘poner la otra mejilla’. Era profundamente laico. No predicaba la no violencia, sino que practicaba el derecho humano a la auto-defensa. Era socialista y promovía el establecimiento (tras una votación o plebiscito) de un estado-nación negro independiente, revolucionario y socialista”.

Para unirse al Partido, los nuevos integrantes deberían estar de acuerdo con el siguiente Programa de 10 Puntos, memorizarlo y dedicarse a ponerlo en práctica:

1) Queremos libertad. Queremos el poder para determinar el destino de la comunidad negra.

2) Queremos pleno empleo para nuestro pueblo.

3) Queremos el fin del robo por el capitalista a nuestra comunidad negra. [El texto original decía “por el hombre blanco”; esta frase fue cambiada un poco después.]

4) Queremos vivienda decente, adecuada para alojar a los seres humanos.

5) Queremos educación para nuestro pueblo que muestre la verdadera naturaleza de esta decadente sociedad americana. Queremos una educación que nos enseñe nuestra verdadera historia y nuestro papel en la sociedad de hoy.

6) Queremos que todos los Negros sean exentos del servicio militar.

7) Queremos un cese inmediato a la BRUTALIDAD POLICIAL y a los
ASESINATOS de la gente negra.

8) Queremos libertad para todos los hombres negros recluidos en las prisiones federales, estatales y locales.

9) Queremos que toda la gente negra llevada a juicio sea procesada por un jurado compuesto de sus iguales, es decir, gente de su comunidad negra, tal y como viene definido en la Constitución de los Estados Unidos.

10) Queremos tierra, pan, vivienda, educación, ropa, justicia y paz. Y, como nuestro mayor objetivo político, un plebiscito supervisado por Naciones Unidas a celebrar en toda la colonia negra, en el cual solo los sujetos coloniales negros puedan participar, para el propósito de determinar la voluntad del pueblo negro, así como su destino nacional.
(Versión corta del Programa de 10 Puntos)

Para 1968, hubo ramas del Partido en más de 40 ciudades, con varias secciones en ciudades grandes, como Nueva York, Los Ángeles y Filadelfia. Por lo menos 100,000 periódicos [algunas fuentes dicen hasta 250,000] se vendieron cada semana. El Programa no era simplemente palabras escritas en una hoja de papel. Cuando la rama en Seattle empezó un programa de Desayunos Gratis para Niños y Niñas, este programa fue adoptado en todas las ciudades. Cuando los Panteras en Kansas City, Misuri abrieron su Clínica Comunitaria Gratis ‘Bobby Hutton’, grupos en Brooklyn, Harlem, Boston, Cleveland, Filadelfia, Seattle, Chicago y Rockford hicieron lo mismo. Hubo programas de ropa, zapatos, servicio de ambulancia, comida, mantenimiento en varias ciudades ––todo gratis.

Además de ejercer amplia influencia en las comunidades negras, el Partido Pantera Negra también despertó la esperanza de una transformación revolucionaria del país entre cientos de miles de activistas, tanto en el movimiento anti-guerra y las universidades como en los barrios chicanos, indígenas y puertorriqueños. El Partido fue profundamente anti-imperialista y anti-colonialista y se solidarizó con la lucha palestina y todas las luchas de liberación nacional.

Alarmado por su creciente influencia, el director del FBI, J. Edgar Hoover, declaró que el Partido Pantera Negra representaba la amenaza número uno a la seguridad nacional de Estados Unidos. Fue una declaración de guerra ––una guerra de contrainsurgencia realizada a través de un programa llamado COINTELPRO. Sus tácticas ilegales para “neutralizar”, es decir erradicar, al Partido incluían el homicidio de unos 38 integrantes, los más conocidos de los cuales son Fred Hampton y Mark Clark, asesinados mientras dormían por la policía de Chicago trabajando en conjunción del FBI. Otras tácticas de COINTELPRO incluían la tortura, las redadas, la colocación de agentes en la organización, el uso de soplones, la difamación y los rumores, entre muchos otras. Cientos de Panteras fueron encarcelados. En unos casos, notablemente en Los Ángeles donde el veterano de Vietnam Gerónimo ji Jaga había fortificado la central, los Panteras lograron resistir los asaltos de los equipos SWAT, pero en otros lugares las oficinas fueron destruidas.

[¡OJO! Las medidas ilegales de COINTELPRO ahora están legalizadas bajo la Ley Patriota, el modelo impuesto en México y muchos países.]

Sundiata Acoli describe un incidente que nos da una idea del trato a los Panteras por la policía: “En 1969, unos policías de Nueva York tumbaron mi puerta. Estaban buscando a otros dos Panteras, Sekou Odinga y Kuwasi Balagoon, y sin decir una sola palabra me patearon sin piedad. Luego me llevaron a la Delegación #32 en Harlem y me echaron en los separaros con Joan Bird, otra Pantera de Harlem. Sus labios eran tan rotos e hinchados y sus ojos tan morados e hinchados que apenas la reconocí. Me dijo que en un momento durante la golpiza la habían agarrado por los tobillos para colgarla de una ventana del tercer piso, haciendo burlas sexuales y amenazando con dejarla caer si no les informaba del paradero de Sekou y Kuwasi. No los encontraron, y después de mantenernos en la cárcel durante un mes, nos soltaron”.

El Partido Pantera Negra convocó a una Convención Constitucional en Filadelfia para el 4 de septiembre de 1970. El 31 de agosto las tres oficinas de los Panteras en esa ciudad fueron atacadas por la policía y sus integrantes obligados a desnudarse en la calle. “Los 14 de Filadelfia” fueron acusados de atacar a la policía, pero después de tres años los cargos fueron desechados.

La Convención fue asistida por 6,000 activistas que discutieron varias propuestas. Algunos de los talleres entregaron informes. Según un artículo publicado en The Black Panther el 12 de septiembre de 1970: “En conjunto, estos informes proporcionaban la base para uno de los constituyentes más progresistas de la historia de la humanidad. El control de los medios de producción y de las instituciones sociales estaría en manos del pueblo. Se garantizaba una representación proporcional en la administración de estas instituciones a negros, pueblos del Tercer Mundo y mujeres. Se garantizaba el derecho de autodeterminación a todas las minorías oprimidas. Se afirmaba el derecho a la autodeterminación sexual de mujeres y homosexuales. El ejército sería reemplazado por una milicia popular y la Constitución incluiría una declaración internacional de derechos, prohibiendo a los EE. UU., la agresión e interferencia en los asuntos internos de otros países […] El sistema racista actual sería reemplazado por un sistema de tribunales populares en que las personas serían juzgadas por sus iguales. Las cárceles serían sustituidas por programas comunitarios de rehabilitación […] Se considerarían derechos constitucionales, y no privilegios, el derecho a una vivienda digna, a la atención sanitaria y a guarderías.”

Panteras liberados

Aunque casi se ha vuelto una obviedad decir que hacen falta fuertes movimientos para liberar a los presos políticos, es importante destacar que mientras los movimientos de los ’60 todavía estaban fuertes, las campañas masivas para liberar a los presos políticos generalmente eran exitosas. Cuando Huey Newton fue acusado de asesinar a un policía sólo un año después fundar el Partido, Eldridge Cleaver impulsó una campaña nacional que resultó en su salida en ’69. Aún cuando el Partido estaba debilitado por los ataques del COINTELPRO y por una escisión interna en 1971, todavía existía mucho apoyo en las comunidades y hubo logros importantes. Bobby Seale y Érica Huggins, también acusados de homicidio, fueron liberados después de una serie de tumultuosas manifestaciones en mayo de ese año.

Un mes después, los organizadores principales de los programas sociales en Nueva York, conocidos como “los 21 Panteras” (Panther 21), también fueron exculpados de falsos cargos de conspiración para bombardear varios sitios en la ciudad (una idea presentada en una reunión por un policía infiltrado Eugene Roberts). “Los 21 Panteras” eran Afeni Shakur, Joan Bird, Sundiata Acoli, Sekou Odinga, Kuwasi Balagoon, Lumumba Shakur, Dhoruba Bin Wahad, Jamal Joseph, Cetewayo, Shaba Om, Baba Odinga, Dr. Curtis Powell, Robert Collier, Lee Berry, Abayama Ogun Katara, Ali Bin Hassan, Lonnie Epps, Dr. Kuando Kinshasha, Richard “Nine” Harris, Fred Richardson y Thomas Berry.

Algunos Panteras se fugaron de sus jaulas, incluso Russell Maroon Shoats, Kuwasi Balagoon y Safiya Bukhari, aunque la mayoría fueron capturados de nuevo.

La fuga de Assata Shakur en 1979 sigue provocando ataques de bilis
entre agentes federales y del estado de Nuevo Jersey al grado que han ofrecido un millón de dólares como recompensa por su captura.

En años posteriores después del declive de los movimientos, algunos Panteras fueron liberados sólo después del robo de décadas de sus vidas.

––Gerónimo ji Jaga pasó 27 años en prisión porque el FBI escondió sus propios records de vigilancia que comprueban que él estuvo en una reunión en otra ciudad el día y hora de un asesinato del cual él fue condenado.
––Dhoruba Bin Wahadpasó 19 años en prisión aún cuando el FBI tenía en su posesión pruebas exculpatorias en su caso.
––Robert Hillary King (Wilkerson) , del grupo de presos conocidos como “los 3 de Angola”, pasó más de 31 años en prisión antes de que un testigo por fin reconoció que había mentido bajo amenazas del Estado para inculparlo.

Varios Panteras liberados, incluso Safiya Bukhari y Ashanti Alston, han trabajado con el Movimiento Jericó u otros grupos por la libertad de los demás presos políticos. Antes de su muerte en 2003, Safiya Bukhari era una fuente de fortaleza para los presos que ella visitaba. También era fundadora de la Coalición por la Libertad de Mumia Abu-Jamal en la ciudad de Nueva York.

Los recién liberados presos de “los 8 de San Francisco” Harold Taylor, Richard Brown, Hank Jones, Ray Boudreaux y Richard O’Neal siguen exigiendo libertad para Francisco Torres.

Panteras enjaulados

Los ex Panteras que llevan décadas en las prisiones de Estados Unidos son Mumia Abu-Jamal, Sundiata Acoli, Zolo Agona Azania, Jamil al_Amin , Herman Bell, Veronza Bowers, Fred Muhammad Burton, Marshall Eddie Conway, Romaine ‘Chip’ Fitzgerald, Robert Seth Hayes, Freddie Hilton (Kamau Sadiki), Sekou Kambui, Maliki Shakur Latine, Abdul Majid, Jalil Muntaqim, Sekou Odinga, Ed Poindexter, Russell Maroon Shoats, Francisco Torres, Herman Wallace, Albert Woodfox y Mondo we Langa. [La mitad de ellos también participaron en el BLA junto con compañeros de otras organizaciones; esto será tema de otro artículo en esta serie.]

Varios de ellos forman parte de los siguientes casos:

––“Los 3 de Nueva York” son Jalil Muntaqim, Albert Nuh Washington (que descanse en paz), y Herman Bell, encarcelados desde 1971 y 1973 respectivamente después del inicio de la campaña del BLA contra la impunidad policial. El Estado nunca presentó pruebas específicas contra los compañeros. Todas sus apelaciones y peticiones para ganar libertad condicional han sido negadas a pesar de sus constantes reclamos por los derechos humanos de los presos políticos. Desde su celda, Jalil impulsó la organización de una marcha de 5,000 personas en 2005, resultando en la formación del Movimiento Jericó. Herman Bell impulsó el proyecto Victory Gardens y los dos han trabajado en esto. Herman también entrena a los presos jóvenes en el deporte. Albert Nuh Washington nunca se arrepintió de oponerse al racismo y la opresión aunque cayó preso por eso. Él daba clases de educación política en prisión y es recordado como consejero espiritual por muchos de los jóvenes presos. http://www.freejalil.com//

––“Los 8 de San Francisco”, aparte de los recién liberados Harold Taylor, Richard Brown, Hank Jones, Ray Boudreaux y Richard O’Neal, incluyen los dos compañeros encarcelados desde principios de los ’70 Jalil Muntaqim y Herman Bell, y el único que sigue bajo proceso, Francisco Torres. Acusados de matar a un policía en un ataque contra la central policial en Ingleside, California, reivindicado por el BLA en represalia por el asesinato de George Jackson, los ocho ex Panteras Negras fueron procesados en base a pruebas obtenidas bajo tortura. El caso no ha servido para legitimar la tortura ahora legalizada; por lo contrario, lo que revela es el temor del Estado de la formación de futuros grupos dedicados a la rebelión, la resistencia y la revolución. http://www.freethesf8.org//

––“Los 2 de Omaha
” son Ed Poindexter y Mondo we Langa, criminalizados por participar en el Comité para Combatir el Fascismo impulsado por los Panteras Negras en Omaha, Nebraska. Acusados de tenderle una trampa a un policía que murió en una explosión, Ed y Mondo han señalado que la prueba de la falsa acusación en su contra, ocultada del jurado, ahora está en el internet para que todo el mundo pueda escucharla. Es la grabación de la llamada que llevó al policía a su muerte, supuestamente hecha por el joven de quince años, Duane Peak a instancia de los dos activistas. Al escuchar el tono de su voz en la grabación, nadie en sus cinco sentidos podría creer que Duane haya hecho la llamada. http://www.youtube.com/watch?v=zPFUzv-PSK8/
Durante su encarcelación Ed Poindexter y Mondo we Langa han escrito obras de teatro y poemas. El titulo del sexto volumen de poesía de Mondo se titula The Black Panther is an African Cat (El pantera negra es un gato africano). Mondo también es artista, y su arte se presenta en este sitio: http://www.mondo.info//

––“Los 3 de Angola” son Albert Woodfox, Herman Wallace y Robert Hillary King, quienes han sufrido décadas en aislamiento por haber organizado una rama de los Panteras en el penal de Angola, Luisiana, una verdadera plantación de esclavos. Entre los importantes cambios que los Panteras lograron en Angola era una reducción en las humillantes revisiones corporales y en la violación de los jóvenes internos. Acusados falsamente de haber matado a un guardia, Woodfox y Wallace siguen en sus celdas de castigo, torturados durante décadas. Todas sus apelaciones han sido negadas, incluso una reciente de Albert Woodfox el julio pasado. Las autoridades han dicho abiertamente que ni siquiera permiten que estén en la población general por el temor que vuelvan a practicar “el panterismo negro”. Desde su salida en el 2001, Robert Hillary King (Wilkerson) ha trabajado incansablemente por la libertad de sus compañeros. Un aspecto importante de la campaña por su libertad es la difusión de estudios y testimonios sobre el uso del aislamiento como un método de tortura.
http://angola3news.blogspot.com//

En sus propias palabras

Algunos ex Panteras Negras hablan de sus vidas, sus motivos para unirse al Partido, sus experiencias en el Partido y sus casos.

JALIL MUNTAQIM:

“Yo crecí en una familia de la clase media…Mi mamá siempre me decía: “Eres Africano. No permitas que nadie te llame otra cosa”…. Las paredes de nuestra casa llevaban imágenes de Rap Brown, Stokely Carmichael, Malcolm X, Martin Luther King. Eran íconos en nuestro hogar…. El asesinato de Martin Luther King me afectó mucho. También los Juegos Olímpicos de ’68 en México cuando John Carlos y Tommy Smith alzaron el puño en protesta. Eso era significativo para mí. Juan Carlos había sido mi maestro de matemáticas. El conocer la cultura africana y sentirme parte de todo lo que pasaba en la lucha me impresionó. Por otro lado, cuando los Panteras Negras avanzaban después del asesinato de Martin Luther King pensé, “tal vez la protesta no violenta no va a traer los cambios que nos hacen falta”.

“Cuando vi a los Panteras Negras en la tele, le dije a mi mamá”:
––Mamá, yo voy a ser uno de ellos. Voy a ser parte de esto.
–– ¿!!!Quéeee?!? Esos jóvenes no saben lo que hacen.
––Pero mamá, están peleando por la gente negra.
Entrevista con RBG: http://www.youtube.com/watch?v=46Sm2vPij_U&feature=related/

SAFIYA BUKHARI:

“No eran los Panteras que me convencieron a unirme al Partido Pantera Negra. Fue la policía…Estaba yo en la Calle 42 con una amiga cuando nos fijamos que una multitud se estaba formando en la esquina. En el centro de la multitud se encontró un Pantera con unos periódicos debajo del brazo. También estaban ahí dos policías. Los policías le estaban diciendo al Pantera que él no podía vender los periódicos ahí y él estaba diciendo que sí podía. Sin pensarlo, yo le dije al policía que el hermano tenía el derecho de vender material político en cualquier lugar. Me pidieron mi credencial y me detuvieron junto con mi amiga y el hermano que vendía los periódicos. Una vez que entramos en la patrulla la bestialidad de los policías se hizo evidente. Mi amiga empezó a decir algo y uno de los policías la amenazó con meterle su tolete. Luego empezó un monólogo sobre la gente negra. Escuché y me enojé. En la delegación nos desnudaron y nos revisaron. Un policía le aconsejó a la que me había revisado que más le valía lavarse las manos para no contagiarse de algo….Esa misma noche les expliqué a mi mamá y mi papá lo que había pasado. Les dije que no podía permitir que la policía saliera con la suya. Tuve que defender mis derechos como ser humano. Mi mamá dijo: ‘Si piensas que es lo correcto, hazlo.’ Volví a Harlem y me uní al Partido Pantera Negra”.

Al empezar a trabajar diario con los Panteras de Nueva York, Safíyah se dio cuenta que los días eran largos e incluían clases, ejercicios, entrenamiento en el uso de armas, venta de periódicos y trabajo en los varios proyectos. Hubo castigos por violaciones de las reglas. Si llegabas tarde, tenías que correr alrededor de la cuadra cinco veces. Una vez Safiya tenía que limpiar el edificio entero por no haber cambiado el pañal de su hija. En otra ocasión, su castigo por pelear con una compañera era leer Los condenados de la tierra de Franz Fanon y escribir un texto sobre lo que el autor había dicho sobre los desórdenes mentales.

Safiya se dio cuenta que las detenciones y golpizas no eran las únicas tácticas usadas por el Estado contra los Panteras. Un día observó que no estaban llegando al desayuno tantos niños como antes. Luego se enteró de un rumor corriendo en la comunidad que la comida estaba envenenada.

Al responder a unas críticas sobre el sexismo en el Partido, Safiya afirma que “aunque no hemos erradicado las actitudes sexistas por completo en el Partido o en la comunidad, ha sido una lucha abierta con las cartas sobre la mesa”. Insiste en que el tema no se puede considerar fuera del contexto histórico de las relaciones entre hombres y mujeres durante la esclavitud. Dice que “nuestra lucha por la libertad como un pueblo tiene que significar libertad para todos y todas. Libertad para los hombres, libertad para las mujeres”.
Safiya Bukhari, The War Before (La Guerra de antes), Feminist Press, NY, 2010.

ROMAINE ‘CHIP’ FITZGERALD:

De todos los Panteras Negras encarcelados, Chip Fitgerald ha pasado más años en prisión. Después de salir de la Autoridad Juvenil en 1969, Chip se unió a la rama en el Sur de California. Un compañero suyo, Bruce Richard, cuenta que “Al salir de ahí, no perdimos tiempo en inscribirnos en el Partido Pantera Negra. Chip trabajaba incansablemente en varias tareas en la oficina en el Oeste de la ciudad. Ser Pantera era compromiso de tiempo completo. Cada día era como varias semanas en términos del volumen de actividades durante ese periodo explosivo. Estábamos totalmente involucrados en los programas de desayuno gratis y de tutoría, igual que en la venta del periódico, las clases de educación política y otros proyectos. Chip era muy querido en las comunidades, especialmente por los niños y niñas. Esto se notaba en sus sonrisas cuando él aparecía….”
En septiembre de 1969, Chip fue herido y detenido después de una balacera con la policía. Fue condenado a muerte por agresiones a la policía y por el asesinato de un guardia de seguridad, y después, su sentencia fue cambiada a cadena perpetua. Tenía 19 años en el momento del incidente.
Sobre el complejo industrial carcelario ha escrito: “El sistema carcelario ha mutado en un parásito complejo, disfuncional y gastador dedicado al control social, represión política y venganza. Los seres humanos están almacenados en estos bunkers de concreto y acero que destruyen la sensibilidad y el espíritu. Luego, después de años del antagonismo, frustración y maltrato a manos de los guardias sádicos, salen a la calle…. amargados y mal preparados para integrase a la sociedad….Por eso el índice de reincidencia en California supera el 75 %. El sistema está diseñado para perpetuarse a sí mismo”.

El abril pasado Chip Fitzgerald emprendió una huelga de hambre que fue exitosa en ocasionar su traslado desde el infierno del penal Córcoran. http://www.freechip.org/

MARSHALL EDDIE CONWAY:

[Entrevista por teléfono a Eddie por Karla]

“Yo estuve en Europa en el Ejército de Estados Unidos…en 1966 y la Guerra en Vietnam estaba en curso…Parecía que hubo un esfuerzo de parte de los blancos para movilizarse con ideas del Ku Klux Klan y los neo-Nazis…Pintaron sus símbolos en nuestras puertas…y nos hostigaron…por eso empezamos a buscar maneras de poner fin a esto. Empezamos a reunirnos para platicar”.

“Hubo una serie de disturbios, o levantamientos en Estados Unidos…y uno en especial me llamó la atención. Fue en Newark, New Jersey en 1967.” Dice Eddie que vio una foto de un vehículo blindado con una ametralladora apuntada a un grupo de mujeres negras en una esquina. “Fue algo estremecedor e instructivo. Fue el catalizador que me hizo decidir que ya no iba a quedarme en el Ejército y definitivamente no iba a ir a Vietnam. Tomé la decisión de regresar a casa para ver si podía hacer algo para cambiar las condiciones en mi propia comunidad….Un poco antes, Malcolm X fue asesinado y había mucha información sobre él…Antes, yo no había considerado la experiencia histórica de la gente negra o lo que nos estaba pasando colectivamente…Empecé a leer más y pensar en lo que yo podría hacer…Inicialmente me uní a CORE y ayudé a integrar el departamento de los bomberos”…

“Después de los disturbios en Baltimore en ’68, empecé a ver otras organizaciones y sentí más afinidad con los Panteras Negras. Por lo menos hacían algo para hacer la comunidad negra más auto-suficiente e independiente. Me parecía que tenían una perspectiva amplia, que no eran nacionalistas, sino que trabajaban con todo tipo de personas—blancos, puertorriqueños, chicanos, nativo-americanos—todos. Pensé, bien, podemos trabajar con la gente donde vive para resolver unos de los problemas de pobreza que afectan a la gente negra, como el hambre, la falta de educación, etc…Renuncié de los bomberos y dejé las tácticas integracionistas de CORE. Empecé a trabajar en el Departamento de Correos y, a la vez, trabajaba con los Panteras en su programa de desayuno gratis, dando de comer a los niños. Los recogía en la mañana en su casa, los llevaba al lugar donde mi esposa Kay y yo les dábamos de comer, y luego los llevaba a la escuela. En la noche trabajaba en el Correo y en la tarde daba clases en primeros auxilios y educación política”.

“[En los Panteras Negras] yo era el encargado de Seguridad y puse al descubierto la colocación de un agente provocador en la organización por la Agencia de Seguridad Nacional. Él era capitán de Defensa y fundador de la rama de los Panteras en Baltimore. Se llama Warren Hart…Huyó del país hasta Canadá…y luego al Caribe…Aunque no tengo pruebas, estoy seguro de que me volví blanco de persecución debido a mi trabajo en revelar las actividades de ese agente”.

En 1970, Eddie Conway fue condenado a cadena perpetua por el asesinato de un policía. Siempre ha dicho que no lo disparó. Desde entonces ha estado en la cárcel. Acaba de publicar un libro adaptado de su Tesis de Maestría, The Greatest Threat (La amenaza más grande) iAMWE Publications, Baltimore MD, 2010.

En su libro, Eddie Conway plantea que a pesar del amplio reconocimiento del Partido debido a sus patrullas armadas, su anti-imperialismo y su oposición a la Guerra en Vietnam, igual que a incidentes específicos como la protección de la viuda de Malcolm X, Betty Shabazz, y la entrada de los Panteras con armas en la Asamblea estatal en Sacramento, su trabajo más importante era el servicio a la comunidad. Dice: “El patrullar a la policía en la comunidad africano-americano no sólo era para frenar los asesinatos semanales por la policía, sino también para ofrecer un ejemplo de la potencial de la comunidad”. Al hablar de los programas de servicio, o de sobrevivencia, Eddie cita un memorando de J. Edgar Hoover del FBI que ordena un ataque contra ellos. Dice Hoover: “El BPP no implementa el programa de Desayunos para Niños por motivos humanitarios. Este programa fue iniciado por obvias razones, incluso por sus esfuerzos para crear una imagen de civilidad, tomar control de los Negros y llenar a los adolescentes con su veneno insidioso” [Es decir, con sus ideas de libertad y liberación.] Comenta Eddie Conway que “El asunto de niños africano-americanos con hambre no le importaba a Hoover mientras planeaba la destrucción del único programa que estaba dando de comer a los niños”.
http://www.freeeddieconway.org//

VERONZA BOWERS:

[Entrevista con la estudiante Eda Levinson. KZYX domingo, 29 de diciembre de 2002]

“Crecí en el pequeño pueblo de McAlister, Oklahoma rodeado por mujeres. Mi papá estaba en el ejército durante 25 años. Mi bisabuela tenía siete años cuando prohibieron la esclavitud en Estados Unidos. Nos contó muchas historias… Crecí en un ambiente de amor y apoyo en la pequeña comunidad negra. En los días de segregación, hubo una bonita escuela de ladrillo rojo para los blancos pero nosotros íbamos en camión al otro lado del pueblo a la escuela para los Negros llamada L’Overture. No me enteré de quién era Toussaint L’Overture hasta años después. Los Negros éramos permitidos ir a sólo uno de los tres cines del pueblo, sólo en los fines de semana, y teníamos que sentarnos en el balcón. Una vez trajeron la película Los Diez Mandamientos y organizaron proyecciones especialmente para la población negra durante dos semanas, cuando nos permitieron sentar en el piso bajo. Después fumigaron el cine porque habíamos estado ahí. En 1954, cuando integraron las escuelas alguien me llamó “nigger” por la primera vez”.

“Después de estar en la Armada unos meses, empecé a conocer las enseñanzas de Malcolm X y de la Nación de Islam. Había más gente que reconocía que éramos alguien y no sólo el tapete del mundo. Mi abuela y otras personas de mi comunidad me habían dado un sentido de orgullo y la esperanza de un mañana mejor. Aprendí de Malcolm X que teníamos que luchar por ese mañana mejor”.

“Cuando escuché de los Panteras Negras en Oakland, pensé que tal vez podríamos hacer algo para nuestro pueblo. Después de conocerlos, ayudé a organizar la rama de los Panteras en Omaha, Nebraska, pero hubo problemas. Tan duros eran los ataques del gobierno contra la organización que uno de los propios organizadores era policía. Luego me uní a la rama de Panteras en Richmond, California”.

“Empezamos a enfrentar los problemas en las comunidades con desayunos gratis para niños y otros programas. Por ejemplo, protegíamos a los ancianos. Si un joven agarraba la bolsa de una mujer grande, tenía que devolvérsela. Luego ese joven sería reclutado para proteger a la gente y no agredirla. Queríamos un futuro mejor para nuestro pueblo. Sabíamos que teníamos que hacer algo. Yo nunca había tenido problemas con la ley antes de salir a vender el periódico de los Panteras”.

En agosto de 1973 un guardabosque fue asesinado en la costa de California y Veronza Bowers fue incriminado del delito debido al testimonio falso de dos testigos pagados $10,000 cada uno para mentir. Recibió una sentencia de cadena perpetua.

Veronza ha sido una importante fuerza para la paz en cada prisión que ha pisado. Da clases de yoga y meditación, toca la flauta shakuhachi, se relaciona con la comunidad rastafari y ha ayudado a cientos de presos a sanarse.

El 21 de junio de 2005, Veronza debería haber salido bajo libertad condicional después de cumplir 31 años en prisión. Había regalado sus tenis, sus libros y otras cosas a sus compañeros presos. La fiesta de recepción estaba planeada y sus parientes y amigos estaban en camino desde varias partes del país. Luego llegó la noticia. Veronza no saldría.

Después se supo que a instancias de la Orden Fraternal de Policía (FOP) Procurador federal Alberto Gonzales
había intervenido para “pedir”, es decir ordenar, que el Consejo de Libertad federal “revisara” su decisión. [Esta es la mima FOP al mando de la campaña para ejecutar a Mumia Abu-Jamal durante 29 años y que indudablemente ha intervenido para mantener a muchos otros presos en la cárcel.] Hasta la fecha, Veronza queda tras los muros. http://www.veronza.org//

WOPASHITWE MONDO EYEN WE LANGA:

“Me uní a la rama del Partido Pantera Negra en Omaha, Nebraska, en 1969 y era integrante en el momento de mi detención en 1970. Me inscribí porque admiraba el trabajo que el Partido hacía al defender a la gente africana de la arrogancia policial basada en la supremacía europea y porque quería ser parte de algo ––que fuera defender a la gente ante los ataques policiales contra la comunidad africana, darle de comer a los niños y niñas africanas, o revelar la naturaleza anti-africana del sistema político-económico –– en el cual la gente africana estaba avanzando bajo nuestro propio liderazgo y por nuestros propios esfuerzos colectivos. Aunque mi participación me convirtió en blanco de una fuerte represión que resultó en mi encarcelación durante más de 30 años [ahora son 40], estoy orgulloso de haber sido Pantera y agradecido por lo que la experiencia aportó a mi desarrollo como persona africana”.

“Durante un rato, mantuvimos lo que llamamos la Escuela “Vivian Strong” de liberación para niñas y niños, donde di clases en la formación política y la “historia negra”. Al enseñar esta historia del pueblo africano, yo era limitado en la información y comprensión que podía transmitir a los niños debido a mi conocimiento inadecuado de la historia de nuestro pueblo más allá de las fronteras de espacio y tiempo de los Estados Unidos de América (ocupada)”.
Let Freedom Ring http://books.google.com.mx//

ROBERT HILLARY KING (WILKERSON) :

“No pude haber sobrevivido esos 29 años sin la valoración de los Panteras Negras…es la verdad que me ha sostenido”.

“La consigna del Partido Pantera Negra ‘Todo el poder al pueblo’ viene del concepto que el poder en realidad reside en el pueblo pero la gente ha entregado ese poder a un pequeño grupo llamado políticos y de esta manera queda a la merced de las siempre cambiantes restricciones definidas como leyes”.

“Yo estuve en el Campamento J durante dos años…La tortura física y psicológica de los presos no se frenaba. Fui informado por unos oficiales del campamento que lo que ellos hacían fue aprobado por personas en posiciones de poder. Les creí. ¿De qué otra manera podría durar tanto tiempo? …Construyeron toda una unidad psiquiátrica en la prisión, principalmente para las víctimas de las atrocidades perpetradas en el Campamento J”.

“¿Cómo se puede aplicar la ley con imparcialidad cuando los encargados de aplicar la ley reciben mucho dinero para hacerlo?”

“Nombremos las prisiones exactamente lo que son: una perpetuación de la esclavitud. Supuestamente abolida por la Enmienda 13 a la Constitución, la esclavitud está permitida para ‘personas debidamente condenadas de un crimen’... Mumia Abu-Jamal está en prisión porque la esclavitud nunca fue abolida. También Jalil Al Amin, antes H. Rap Brown, los 8 de San Francisco, Herman Wallace y Albert Woodfox…Hay que reconocer la prisión como esclavitud y dejar que los políticos sepan que nosotros sabemos esto.”

“Nosotros mismos, la gente, somos nuestro mejor recurso”.

Robert Hillary King, From the Bottom of the Heap, PM Press, Oakland, CA, 2009
http://angola3news.blogspot.com//

HERMAN WALLACE:

“Me han preguntado muchas veces cómo he logrado mantenerme cuerdo durante estos 32 años de tortura, cuando tantas otras personas en aislamiento hacen daño a sí mismos o a otras personas. En 1971 dediqué mi vida a lucha por la liberación de mi pueblo. Me guían los principios y la ideología del Partido Pantera negra…”

“…He visto a guardias echar cubetas de agua helada (en el invierno) sobre hombres vestidos en batas de papel con sus manos y pies atados. He visto a guardias arrebatarle la charola a un preso y aventar la comida contra la pared, y luego llamar al equipo de SWAT para golpear y echarle gases lacrimógenos al preso por supuestamente haber aventado la comida. Después, lo llevan a la clínica. Es acusado, enjuiciado, encontrado culpable y condenado a entrar en el programa de castigo de nuevo desde el principio, aparte de pagar por el tratamiento médico y el daño a la pintura en la pared”.

“Con toda honestidad, no creo que pudiera haber sobrevivido tantos años en aislamiento si no fuera por la estructura del Programa de 10 Puntos del Partido Pantera Negra. Para sobrevivir, hace falta una estructura de creencias. Y el Programa de 10 Puntos nos ha ayudado a Albert y a mí en mantenernos suficientemente firmes para aguantar la incesante tortura de 32 años en aislamiento por un crimen que no cometimos”.

“El sistema en esta prisión y, que yo sepa, en otras prisiones, está diseñado a destruir cualquier pensamiento de libertad o independencia. Es la directa respuesta de un gobierno fascista que teme las demandas de gente pobre y gente de color que busquen libertad y el derecho a determinar su propio destino. Es una respuesta reaccionaria al llamado para pleno empleo, reparaciones, vivienda, educación, salud, y un fin a la brutalidad policiaca y asesinato de toda la gente pobre y oprimida del mundo. Nosotros queremos libertad para toda la gente pobre y oprimida mantenida en prisión. Queremos tierra. Y más que nada, queremos justicia y paz. Éste es el sistema de creencias a que me aferro. Es mi sobrevivencia”.
http://spiritualsocialjustice.tribe.net/thread/32d707a7-ff05-4b8a-8a15-f298f4f69cc0/

ALBERT WOODFOX:

“[Con respecto a la reciente negación de su apelación] Lo que me ha pasado a mí no es nada nuevo. Aún así, es un golpe, como tantos otros sufridos por tantos otros presos políticos, Mumia Abu-Jamal y Leonard Peltier siendo los mejor conocidos…A nuestra familia, a los amigos y amigas y a todos que nos apoyan, sé lo que han de estar sintiendo y pensando. Entiendo la decepción, pero este dictamen no es el final de nuestra causa de liberar a Herman Wallace y a mí. Es un llamado para seguir moviéndonos, volvernos más fuertes y pelear más duro, no sólo para liberar a “los 3 de Angola”, sino para liberar a todas y todos los presos políticos” http://angola3news.blogspot.com//

ASHANTI ALSTON:

[Entrevista con Andrew Vidal publicada en The Greatest Threat, p. 161]

“Cuando yo era adolescente hubo varias organizaciones…Mis amigos y yo gravitamos hacia los grupos que se defendían….Los Panteras Negras tenían programas. Tenían la manera de involucrarte en los asuntos importantes de la comunidad. Y esto era una nueva experiencia para mí. No era simplemente el Poder Negro como algo abstracto. Nos dio la manera de hacerlo real en la comunidad. Aprendimos como organizar la oposición a la brutalidad policiaca o exigir los derechos de vivienda…en lugar ser un grupo intelectual que nada más debatía las ideologías…”

“Cuando organizamos un grupo en Plainfield, Nueva Jersey, era la temporada de verano, por eso no empezamos un programa de desayunos gratis, sino uno de almuerzo gratis. Teníamos una oficina. Estas cosas nos dieron una presencia en el barrio y nos permitieron ser reconocidos e involucrarnos en otros asuntos. Caminamos mucho en la calle, en el barrio. Si encontramos gente con problemas con los dueños de sus edificios, pudimos darles información y ponerlos en contacto con gente que sabía organizar una acción en apoyo a los derechos de los inquilinos como una huelga de renta. Todo esto era nuevo para nosotros, algo como entrenamiento en el trabajo; aprendimos lo que significaba ser revolucionario, o como dijimos en el Partido de los Panteras, un “sirviente del pueblo”.

“Estábamos en el bachillerato y no había cursos de la Historia Negra. Nosotros éramos como los estudiantes militantes que queríamos estos cursos y estábamos dispuestos a organizar un boicot de clases o una marcha a la regencia…También estábamos muy involucrados en el movimiento anti-guerra. Hablamos en programas y repartimos información para convencer a la gente que no deberíamos apoyar esa guerra…También organizamos apoyo para los presos políticos”.

“Creo que el propósito de COINTELPRO era desbaratar a los grupos que presentaban una amenaza al estilo de vida americano…Esto incluía muchos grupos, hasta grupos pacifistas. Algunos de los documentos sobre el Movimiento de Liberación Negra dicen que el FBI no debe permitir la ascendencia de un “mesías negro”. También hay una cita de un agente del FBI que decía algo como “el negro que pretenda ser revolucionario será un revolucionario muerto”…Si consideras los tiempos de Marcus Garvey, de “la Amenaza Roja”, de los anarquistas, los socialistas, o los wobblies, está claro que el trabajo del FBI es poner fin a la actividad revolucionaria. Su trabajo es proteger el estilo de vida americano. Es su razón de ser. Es lo que hacen…Es lo que hacen aún cuando tengan que violar sus propias reglas y leyes que sus propios políticos aprobaron...”

“¿Por qué quieren parar a los Panteras Negras? Porque una de las contradicciones más básicas del país es haber sido establecido por encima de la extinción casi total de la población indígena y el secuestro y esclavitud de millones y millones de Africanos. Es la base del país. Dado que estos grupos están en los más bajo de la escala, son las amenazas más grandes ¿no?...Debido al tamaño y ubicación de las comunidades negras, la mayoría de las cuales todavía están en las regiones industriales urbanas más importantes, ellos no pueden permitir que movimientos revolucionarios se formen entre la gente negra”.

“En los ’60, tienes el Partido Pantera Negra que realmente ha captado la imaginación de la gente y ha ofrecido a la juventud la posibilidad de ver sus vidas de una manera distinta y ha empezado a cambiar el llamado estatus quo americano. Es sólo lógico que el FBI y el gobierno, tanto local como federal, van a concentrar en lo que consideran la amenaza social más peligrosa”.

SUNDIATA ACOLI:

“En el verano de 1968, David Brothers estableció una rama del Partido Pantera Negra en Brooklyn, Nueva York, y unos pocos meses después Lumumba Shakur fundó una rama en Harlem, Nueva York. Yo me uní a la rama de Harlem en otoño de 1968 y era el encargado de finanzas hasta que fui arrestado el 2 de abril de 1969 en el caso de conspiración de los 21 Panteras, que fue el pistoletazo de salida para el ataque a escala nacional del gobierno contra el Partido Pantera Negra. Moviéndose hacia el oeste, los departamentos de policía de cada ciudad llevaron a cabo redadas militares en las oficinas y casas del Partido en Filadelfia, Chicago, Newark, Omaha, Denver, New Haven, San Diego, Los Ángeles, y otras ciudades, asesinando a algunos Panteras y arrestando a otros”.
“Después de que yo y los Panteras de “los 21” éramos encarcelados durante dos años en espera de juicio, fuimos absueltos de todos los cargos y puestos en libertad. La mayoría de nosotros volvimos a la comunidad y al Partido Pantera Negra pero por aquel entonces COINTELPRO había pasado factura. En el Partido se extendía la disensión, tanto interna como externa. Los conflictos internos, divisiones, intrigas, y la paranoia se habían arraigado tanto que finalmente la mayoría de los miembros se distanciaron o fueron expulsados. Algunos continuaron la lucha en otros frentes y otros básicamente se retiraron por completo. El Partido continuó cojeando varios años más, luego murió de lo que pareció ser una muerte natural”.

En su evaluación de los Panteras Negras, Sundiata menciona como aciertos la práctica de la auto-defensa, la ideología nacionalista revolucionaria, la táctica de organización de masas, la práctica de la igualdad de las mujeres, y las técnicas de propaganda. Para él, los aspectos negativos eran los líderes corruptos, la combinación de legalidad y clandestinidad, las capacidades retóricas excesivas, las tendencias lumpen, el dogmatismo, el fracaso en la organización de fundaciones económicas en la comunidad y la mentalidad televisiva.

Sundiata Acoli fue detenido el 2 de mayo de 1973 en la autopista de Nueva Jersey. El compañero Zayd Shakur, que descanse en paz, fue asesinado por la policía y Assata Shakur resultó herida y detenida. Un agente de policía fue herido y otro cayó muerto. Sundiata Acoli fue condenado a cadena perpetua y sigue en prisión. Se define como prisionero político de guerra Nuevo Africano. El 14 de julio pasado, el Consejo de Libertad
Condicional rechazó su petición de salir bajo supervisión. Será otros diez años antes de que consideren su caso de nuevo. En un breve aviso, Sundiata dijo: “Manténganse firmes. Yo también lo haré”. Mientras tanto está en curso la producción de una película sobre su vida que se llama A Power Sun. http://www.sundiataacoli.org//

ASSATA SHAKUR:

“Yo respetaba mucho a los Panteras Negras, a Huey Newton, a Bobby Seale…pero tenía unas inquietudes… y por eso no me había inscrito en el Partido…Me impresionaron mucho los Panteras de Oakland. Pasé por sus oficinas a platicar varias veces…Un par de noches ayudé en el centro de distribución del periódico…Los periódicos salían en la noche y la gente trabajaba durante toda la madrugada, haciendo paquetes para enviar por todo el país. Varios Panteras trabajaban en esto, pero más que nadie la gente de la comunidad que aparecía para echarles una mano”.

“Salió en la prensa la imagen de aquel joven de 17 años con un rifle debajo de su saco….Sólo tenía 17 años y había desafiado a todo la estructura marranal de poder de Amerikkka…Me salieron lágrimas que yo no sabía que tenía… ¿Quién era Jonathan Jackson? …¿Qué tipo de rabia, qué tipo de opresión y qué tipo de país había producido ese joven?... Cientos de personas asistimos al funeral…Pusieron una bocina para la gente en la calle…Los Panteras Negras, solemnes y determinados, marcharon en formación militar. Me dio mucho gusto que estuvieran ahí. Hace falta que alguien defienda a la gente negra para que no quedemos víctimas para siempre, pensé…Si sigo siendo una víctima, esto me va a matar, pensé. Ya era hora para hacer algo con mi vida. Quería ser una de las personas que defendían al pueblo….Lo pensé durante todo el viaje de regreso a casa. De todas las cosas que yo había querido ser cuando era niña, una revolucionaria definitivamente no era una de ellas. Ahora es lo único que quería hacer”.

“Una bola de energía entró en la oficina del Partido Pantera Negra en la Avenida 7. Si me hubieran conectado con un foco, habría iluminado la mitad de Harlem…La misma noche subí al camión para Filadelfia donde sucedió la Convención Constitucional. Estaba tan feliz como un perro en huesotitlán…Al regresar a Nueva York me asignaron al grupo médico. Joan Bird era mi supervisora…Manteníamos a los Panteras en buena salud y les enseñábamos primeros auxilios. Periódicamente pusimos mesas en la calle para ofrecer pruebas de tuberculosis o de anemia falciforme…Yo era una pésima vendedora de periódicos y a veces convencía a mis amigas benévolas a comprarlos para luego regalarlos a la gente… Odiaba levantarme a las 4:30 de la mañana y no era muy entusiasta sobre la idea de hacerlo diario para preparar desayuno para los niños… pero el trabajo resultó ser un gozo muy grande…”

“Mis amigos más cercanos en el Partido eran Dhoruba, Cetewayo y Jamal…Llegaron a mi casa y platicamos toda la noche. Aprendí más en una sola noche que había aprendido en la universidad en todo un mes. Pero les costaba trabajo relacionarse conmigo. Puedo ser tan terca que seis mulas…aunque ya no odiaba a la gente blanca y no veía a todos como el enemigo, tampoco me agradaban tanto…

“Al principio no sentí la represión de manera muy directa. Sabía que el Partido estaba bajo ataque pero esto me parecía algo lejano…”

“Una de las mejores cosas de la lucha es la gente que conoces. Nunca me imaginaba que existía gente tan hermosa…Ser amiga de Zayd era muy importante…Nunca dijo una sola mala palabra sobre ningún compañero…Yo lo respetaba porque se negaba a ser parte del culto al machismo que era parte del Partido…Siempre me trataba a mí y a todas las otras hermanas con respecto…Nos comunicábamos a un nivel tan intenso y honesto que después me preguntaba si era real…Luego me pidió trabajar con él en unos proyectos, especialmente con los grupos de blancos que estaban recaudando fondos para “los 21 Panteras” que todavía estaban en la cárcel. Yo odiaba esto. Lo bueno es que juntaron $100,000 para la fianza de Sundiata, pero el puerco juez Murtagh no lo permitió salir. Estábamos furiosos”.

“Empecé a sentir raras vibraciones…No estaba muy satisfecha con el rumbo que el Partido tomaba…Cuando Huey cambió su título al ridículo “Comandante Supremo” y luego al aún más ridículo “Sirviente Supremo”, casi nadie dijo nada…Hubo muchos rumores…Las cosas iban de mal en peor…Hubo un artículo que decía que Huey vivía en un departamento que costaba $650 al mes. Los Panteras de Harlem quedaron estupefactos…Muchos Panteras leales y comprometidos fueron expulsados por Huey. Uno de los primeros era Gerónimo Elmer Pratt. Luego vinieron las expulsiones de “los 21 Panteras”…Zayd intentó tomar un papel conciliador…Como Zayd, Cet y Dhorba pensaban que podrían resolver esa locura y si no fuera por el FBI es probable que lo hubieran hecho. En aquel entonces nadie había escuchado del COINTELPRO. Nadie pudo haber sabido de las falsas cartas enviadas a Eldridge Cleaver…y a Huey… Cuando trajeron a la oficina el periódico que llamó a Dhoruba, Cet y la esposa de Cet, Connie Matthews Tabor enemigos del pueblo, yo me negué a venderlo…Decidí que ya era el momento para salir del Partido”.
Assata: An Autobiography. Lawrence Hill & Company, Westport, 1987.

ALBERT NUH WASHINGTON:

“Al gobierno de Estados Unidos le daba miedo el Partido Pantera Negra porque existía todo un grupo de gente oprimida y el Partido estaba predicando directamente a este grupo. El gobierno y sus organizaciones de contrainteligencia han enfrentado estas cosas en otras partes del mundo, y luego los vieron en su propio jardín”.

“Creo que muchas personas no se dan cuenta que el Partido Pantera Negra era una de las primeras organizaciones que estaba totalmente organizada y que tenía principios e intentaba mantener su integridad. Si observas la historia de otros países donde se formaban partidos de liberación, encuentras que tardaron treinta o cuarenta años en aprender a luchar. El Partido Pantera Negra había hecho importantes avances en sólo cuatro o cinco años. Pero debido a la presión ejercida por el gobierno, era incapaz de utilizar todas las herramientas que tenía. Y no teníamos el personal suficientemente informado para guiarnos a través de todas las trampas que nos tendieron…”

“Entonces, cuando consideras el Partido Pantera Negra, hay que ponerlo en su contexto histórico. Los errores son parte de la lucha. Los reveses son parte de la lucha. Hay que abordar la lucha con la consciencia de que ésta va a ser larga y dura. Y tienes que armarte con las herramientas para sobrellevar la situación. No puedes permitir que las personalidades o las agendas personales sean obstáculos. Tienes que descubrir cómo crear unidad en el Partido en base a los principios. Hay que aprender a luchar sin pensar que un desacuerdo es un ataque personal”.

“Estar encerrado tanto tiempo me da una perspectiva estrecha sobre lo que pasa en la comunidad… pero los compañeros son optimistas sobre la juventud de hoy…y esto significa que el espíritu del Partido Pantera Negra vive. Y las personas que estaban en la lucha tienen la obligación de compartir su experiencia. Espero que no hayan desperdiciado los últimos veinte-cinco o treinta años sin hacer un análisis, porque es una cosa hablar de los días de gloria y otra cosa darle algo a la juventud, decirle en donde estuvimos mal para que puedan evitar ciertas cosas. Pero me hace feliz saber lo que dicen sobre los jóvenes”.

“En noviembre (de 1999) me enteré que tenía cáncer que había ido del hígado a la columna. Un tratamiento de radiación redujo el tumor y me quitó mucho del dolor que tenía. Todavía estoy un poco débil, pero subí de peso y tomo cada día como una bendición. Intento mejorarme un poco cada día, a hacer un poco más, y mi actitud es que espero sentirme bien. Entonces voy a vivir cada día al máximo y intentar con toda mi fuerza a estar aquí tanto tiempo que pueda y seguir intentando aportar algo a la lucha general de liberación”.

“Les quiero agradecer a todos que me han escrito. Aprecio mucho sus tarjetas y cartas. Me han conmovido mucho…Y lo que es más alentador es el respeto que han expresado por los sacrificios hechos por el Partido Pantera Negra y el Ejército de Liberación Negra. Cuando estás en el crepúsculo de tu vida, el saber que haya gente que piense que lo que hiciste valía por algo es muy alentador y reconfortante”.

Entrevista a Nuh Washington por Safiya Bukhari el 24 de febrero de 2000, publicada en The War Before. El compañero Nuh murió dos meses después.

Agosto Negro. Mes de resistencia y renovación. Resistencia contra el poder policiaco que mantiene a los Panteras enjaulados. Renovación de la fuerza que destroza las jaulas.

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