Bolivia: a El Alto no le intesa si Mesa se va o se queda

Según reporta la agencia Apa, en un informe especial para Econoticias, el cabildo ratificó el paro cívico indefinido que se prolonga ya por seis días y que continuará hasta que la empresa transnacional del agua se vaya de El Alto. Los alteños, blanco de las críticas del gobierno y de los grandes medios de comunicación, recibieron el respaldo de la Central Obrera Boliviana (COB), que convocó a todos los sectores a secundar la lucha contra las transnacionales del gas y del agua.
En el cabildo, los alteños demandaron la renuncia del alcalde José Luis Paredes, por traicionar la Agenda de Octubre donde está considerado el encarcelamiento del ex presidente de la República Gonzalo Sánchez de Lozada, la convocatoria de la Asamblea de la Constituyente, la aprobación de la Ley de Hidrocarburos con nacionalización y la rescisión del contrato del servicio de agua potable con la empresa Aguas del Illimani (AISA), controlada por capitales franceses.
Tras rebasar a grupos progubernamentales, miles de vecinos que salieron desde las villas de la periferia, se concentraron en el acceso del Peaje de la Autopista que accede de El Alto a la ciudad sede de gobierno.
El secretario ejecutivo de la COB, Jaime Solares, a tiempo de dar su apoyo incondicional a la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) pidió mantener la huelga y hacer vigilia para no dar paso a la ola de provocación que organizan los aliados de Mesa.
El sexto día del paro cívico indefinido nuevamente tuvo como actores principales a los vecinos de las villa de la periferia, quienes volvieron a paralizar el tráfico vehicular en las avenidas y carreteras consideradas como troncales. Sin embargo, las villas consideradas como residenciales que expresaron su apoyo al presidente Mesa, no cumplen la medida. El Distrito 1 y 2, que está formado por las zonas que están en el centro de El Alto y parte de la avenida. 6 de Marzo, no acatan la medida de presión aprobado por la Fejuve.
En cambio, los vecinos de la villas que forman parte del Distrito 8 que están en parte de la avenida 6 de Marzo, vía que accede a la carretera a Oruro y Chile, bloquearan el acceso a la planta de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) para impedir el abastecimiento de combustible a la ciudad sede de gobierno, según el informe de Carlos Barreto, ex dirigente de la Fejuve.
En octubre del 2003, durante la denominada Guerra del Gas, ante similar medida, el ex ministro de Defensa Carlos Sánchez Berzaín, dispuso que el Ejército resguarde el ingreso de los cisternas de combustible que cargan en la mencionada planta. Producto de esa acción y por el hecho de que los efectivos del ejército dispararon a quemarropa, cayeron varios muertos por impactos de bala de guerra. Esa acción militar que habría encabezado el propio Sánchez Berzaín, se la conoce como el convoy de la muerte.
Barrera, que ejerció el cargo de vicepresidente de la Fejuve en octubre del 2003, manifestó que los vecinos de las juntas vecinales decidieron reeditar las medidas que ejecutaron durante la Guerra del Gas. "Senkhata que fue un lugar revolucionario, mantiene esa situación", dijo.
Las villas del Distrito 8 están habitadas de familias de mineros y campesinos, y en las próximas horas tienen previsto mejorar la planificación para ejecutar de mejor manera el paro cívico indefinido. Barrera manifestó que el presidente Mesa subió al poder como producto de las luchas sociales y en El Alto se comprometió a cumplir la Agenda de Octubre. Informó que a los alteños no les interesa si se va o se queda Mesa, lo que buscan es la salida definitiva de la empresa Aguas del Illimani.
El gobierno asegura mayoría congresal para imponer una Ley de Hidrocarburos que no garantiza 50% de ingresos para el Estado y que no afecta a las empresas petroleras
Después de haber gobernado durante 15 meses en el aislamiento y sin respaldo político real, el Presidente Carlos Mesa dio un paso trascendental y consiguió hoy una victoria al comprometer a los principales partidos políticos con representación parlamentaria a no trabar su programa de gobierno en el futuro.
Mesa se sintió tan fortalecido que se animó a convocar a una movilización popular para demostrar que él y su proyecto no estan solos frente a los grupos bloqueadores y radicales.
El Ejecutivo y representantes del MNR, MIR, ADN, NFR y de la autodenominada "bancada patriótica" firmaron un acuerdo político que garantizará gobernabilidad a Mesa en el futuro. Buscamos una solución de verdad con los jefes de bancada y logramos un compromiso de buena fe entre ambos poderes, declaró Mesa un una sesión del Congreso en la que se rechazó su renuncia.
"El congreso ha decidido de verdad trabajar junto al Ejecutivo. Estoy dispuesto a trabajar con el Congreso para que a partir de ahora las leyes que aprobemos sean leyes del país", dijo el Presidente.
La tarea inmediata de la alianza Mesa-partidos tradicionales es la aprobación de una Ley de Hidrocarburos "que respeta rigurosamente el referéndum aprobado el 18 de julio de 2004 y que da un giro histórico fundamental desde el punto de vista idelógico", según el ratificado Presidente.
Para Mesa, la Ley que se aprobará en el Congreso respeta el concepto de propiedad del Estado, garantiza ingresos muy grandes a favor del Estado boliviano, garantiza a la inversión extranjera que es bienvenida, seguridad jurídica, soberanía en las decisiones de Bolivia en su política de hidrocarburos y que fomenta la exportación de gas en bruto e industrializado.
Los otros tres compromisos del acuerdo son la elección de prefectos por voto democrático; la convocatoria a un referéndum sobre autonomías en los nueve departamentos y la convocatoria a una Asamblea Constituyente que defina una nueva Constitución.
Recogiendo la exhortación de la Iglesia, Derechos Humanos y la Defensoría del Pueblo, comprometimos la iniciación de un trabajo para lograr un acuerdo nacional en el que estén no solamente los tres poderes del Estado sino los sectores más representativos de la sociedad. Se abrió otra oportunidad, se construyó un nuevo escenario que debemos aprovechar, declaró Mesa.
¿Por qué renunció?
El Presidente explicó una vez más por qué presentó su renuncia al Congreso. "Vivimos un momento particularmente importantante de esta corta historia iniciada el 17 de octubre de 2003 porque está marcando la decisión de un país por resolver con sensatez y racionalidad una crisis institucional que tuvo un origen y razón que se debe explicar".
"Hace un par de días presenté a consideración del Congreso mi renuncia a la Presidencia porque creía en mi fuero más íntimo que el país estaba llegando a un punto prácticamente muerto en su posibilidad de resolver los problemas más importantes. Pensé que no podíamos arriesgar la profundización de ese punto muerto hasta que fuera irreversible. Pensé que el país había entrado en una espiral de intolerancia no tanto porque la ciudadanía tuviera ese sentimiento, sino porque sectores radicales, a veces minoritarios y otras no tanto, creían que la única forma de lograr de sus objetivos era por la vía de la presión".
"Me parecía necesario detener esa espirar y obligar a la reflexión. Seguir en la lógica de la intolerancia era y es suicida. En ese contexto debe entenderse mi renuncia. Así no podía gobernar más a la Nación. Así era imposible. No estoy dispuesto a, forzardo por una presión, hacer cosas que inviabilizarán a Bolivia en el contexto internacional", explicó Mesa los congresistas.
Mesa jura que la renuncia no fue producto de un cálculo político, ni para colocar en la balanza su proyección personal. "Fue una genuina y angustiada decisión. Sin duda, la posibilidad de renuncia irrevocable al cargo estaba presente en mi cabeza, pero ahora creo que hemos trabajado en cambiar la ruta equivocada y tomar consciencia de que no lograremos alcalzar los resultados esperados si no estamos juntos".
Tan seguro de sí mismo se mostró el Presidente, que convocó para el jueves al mediodía a una movilización popular que tome las calles y las plazas para expresar una "oposición militante a los bloqueos".
Se arma un bloque popular
Si bien los partidos tradicionales se comprometieron a respaldar el plan de Mesa, quedaron fuera del acuerdo dos partidos importantes. El MAS y el MIP prefieron no firmar el acuerdo.
El MAS anunció que se acoplará al frente popular de la COB cuyo objetivo es resistir el plan de Mesa, especialmente su Ley de Hidrocarburos, en las calles y recurriendo a los métodos tradicionales de presión de los movimientos sociales.
Fuente: Bolpress







