Bolivia: Pura boca... en el país de los mudos el que habla es Mesa

(Carlos Mesa, Asunción del Paraguay, 16 de abril 2004)
"Bolivia, a no dudarlo, esta pagando el alto costo de contar con un presidente que materializa un dicho que circula entre los científicos sociales: el Historiador es -por lo general-, un excelente arquitecto del pasado, pero un pésimo albañil del presente"
(J. Chesnaux: 1986)
Con esa frase que debe sonar lapidaria para un presidente de lujo, pero que juega al cubilete con el poder, debemos empezar otra etapa en la construcción de la memoria política en un país que todavía no acaba de caerse o subirse solo por ventura de una ciudadanía incapaz de decirle a Mesa que se vaya a su casa, no por incapaz sino por no saber hacer lo que la memoria de larga duración le exige: administrar el poder para el pueblo Boliviano.
A estas alturas de los acontecimientos nacionales es necesario pasar revista a la historia reciente para ensayar -al menos-, cuatro hipótesis centrales:
a) Mesa es parte de una estrategia de rearticulación de los partidos neoliberales.
b) Mesa representa a una casta social y política que no se atreve ceder dominio a los indígenas y movimientos sociales.
c) Mesa utiliza los "golpes" mediáticos para construir de modo artificial una legitimidad ausente.
d) Mesa ha llegado al cenit de su dominio burocrático legal, por eso necesita oxigenarse políticamente desgastando al poder legislativo, lo hizo al principio de su gestión y tiene que seguir haciéndolo hasta concluir su mandato.
Es seguro que las palabras escritas no alcancen a mostrar la densidad de los hechos políticos que han acontecido en estos catorce meses de mandato.
Diversos medios de comunicación le han dedicado a Carlos Mesa, una serie de artículos que dan cuenta de sus discursos y sus actos, encontrando por lo general una línea común, Carlos Mesa dice lo que el publico quiere escuchar, esto hizo que muchos se sintieran niños a los cuales el padre les dice una mentira que -encubierta como piadosa- se convierte en un terrible trauma infantil.
Sí así se sintieron las cosas de la política en estos últimos meses, Mesa dice una cosa en El Alto, dice otra en Santa Cruz, le dice una cosa a Evo Morales y dice otra que contenta a los empresarios, se niega a usar la represión pero gestiona a la clase media y los empleados públicos como frente de contención social, y en el camino -para colmo- pone al descubierto el Racismo de Estado y sus expresiones contemporáneas mas virulentas en seno de las clases medias y medias altas.
Con este ultimo dato se desmantela toda una estrategia que ausente de los debates públicos y mediáticos, estaba siendo ejecutada fielmente, tal y como se lo planificó en los aciagos días de octubre, días en que existía un aparente vacío de poder, días que en que se decidió por adelantado cómo y porqué Carlos Mesa tenía que ser el Presidente vía sucesión constitucional, y cual sería la relación de Mesa con los principales enemigos políticos: los indígenas, campesinos, trabajadores, el MAS y el MIP y Mesa lo dijo, nos lo adelantó diciendo "Un gobierno desprendido de la militancia partidaria, es un gobierno que tiene que recuperar credibilidad para los partidos políticos" (Mensaje a la Nación 17 de octubre de 2003)
Las cosas no pueden estar mas claras a estas alturas, la inclusión del Referéndum y la Asamblea Constituyente como mecanismos gubernativos (art. 4 CPE) fue políticamente pactada con la modificación constitucional que legaliza a las agrupaciones ciudadanas y los pueblos indígenas (art. 222 C.P.E.), aquí se pone en evidencia un primer paso en la rearticulación de la derecha oligárquica y el MAS -ingenuamente- se hace harakiri político a titulo de "participación" aprobando esa famosa Ley.
Acto seguido se planifica el Referéndum Vinculante, cinco preguntas, y el MAS otra vuelta paga derecho de piso y derecho de permanencia, aprueba las cinco preguntas y a ultima hora se trata de desembarazar del problema planteando que las respuestas deben ser la tres primeras SI y las dos ultimas NO, los resultados nacionales son elocuentes, pero Mesa añade otra victoria política, adquiere legitimidad provisional, artificial... como todo en este gobierno.
A lo mencionado se une la acción de la COB que expulsa a Evo del movimiento obrero, la COB de Oruro lo declara traidor de los trabajadores y los universitarios troskistas de la UTO lo expulsan del Consejo Universitario. El desgaste de todo este periodo afectará sensiblemente al MAS aunque Evo Morales lo niegue y continúe dando respaldo disimulado a Mesa.
Mientras tanto la crisis interna del MAS sacude a varios sectores, las rabietas de Filemón Escobar y las denuncias de voto comprado. El caso de la aprobación en la Cámara de Senadores de la inmunidad de los militares norteamericanos ponen en evidencia la segunda hipótesis: a Mesa y su casta le interesaba destrozar a las bases de "clase media" existentes al interior del MAS para ello era necesario cooptar a Filemón Escobar y otros, que representaban -por lo menos en los debate internos- a los profesionales y/o dizque intelectuales, mas conocidos como "clase media". Corolario de lujo, la clase media se aleja de las posiciones del MAS, aunque el MAS hace el intento de coqueteo permanente, incluso colocando candidatos prestados y negando a su propia militancia en las elecciones municipales.
Mientras eso sucede en el MAS, los partidos políticos tradicionales recurren al enmascaramiento: Tuto Quiroga y Samuel Doria Medina juegan sus cartas confiados en una victoria de fragmentos ciudadanos en las elecciones municipales, y lo logran...
El soborno colectivo, el mercado capitalista de la gobernabilidad democrática se reproducen y amplifican en tamaños incomparables, "la corrupción es inherente a la democracia" dijo el pensador francés Michel Foucault y tiene toda la razón.
Aproximándonos a la tercera hipótesis: algo que ha sido prolíficamente utilizado para encubrir toda la estrategia de rearticulación oligárquica y de casta ha sido la instrumentalización en Razón de Estado del canal 7 (Televisión Boliviana) y los medios privados que responden -temporalmente- a Mesa y que respondían anteriormente a Goni, la capacidad blablativa de Mesa no deja lugar a dudas, algo noble como la palabra, convertida en articulo mercantil, en falsa conciencia, en fetiche con un gran poder de convicción, pero no es solo la palabra dicha, sino la palabra estratégicamente dirigida para voltear opinión, hacer opinión, en palabras del propio Mesa: "[...]nunca en la historia democrática de América Latina los medios de comunicación tuvieron tanta libertad y tanto poder" (Asunción del Paraguay, 16 de abril 2004)
Los mensajes de Mesa eran y son programas que reproducen una grabación realizada -de modo general- dos horas antes de ser transmitidos, el equipo de comunicación unido a los servicios de sondeo e inteligencia tenían y tienen al minuto las reacciones sociales mientras se transmiten los mensajes (tal como lo demostró el periódico La Razón), los mensajes no son espontáneos sino que reciben correcciones de tal magnitud que dan evidencia de una nueva era tecnológica en la emisión de códigos visuales para dominio social, a ello solo hay que añadirle el estilo Mesa, y pan comido...
Finalmente una deducción que demuestra el Plan Mesa de rearticulación oligárquica, su decisión de renunciar y no hacerlo, por el contrario retira su renuncia pero con toda la derecha de aliada y tenía que ser precisamente doña Mirtha Quevedo (MNR) la senadora encargada de llevarle la invitación para que se dirija al Congreso, la recomposición de la casta oligárquica con el apoyo de las clases medias, estaba listo, de ahí en adelante los bloqueos y las movilizaciones parecían tener el rumbo marcado, tal no sucedió, por el contrario, frente a la alianza de Mesa con los partidos tradicionales, Evo ejecuta un plan de unificación de frentes sociales impensables un mes antes, Evo Morales, Jaime Solares, Felipe Quispe, Alejo Velíz y Román Loayza a los que se unirán Roberto de la Cruz y Abel Mamani, se arma la "santa alianza" en defensa de los hidrocarburos, las movilizaciones y bloqueos se intensifican y con ello los análisis políticos se van al tacho, no hay analista que le achunte al punto.
Martes 15 de Marzo, de modo imprevisto, y siguiendo la lógica del cubilete, Mesa saca otra de sus cartas y lo hace seguro de que su propuesta de articulo 53 no pasará y que la propuesta del presidente de la cámara de diputados será aprobada aún con la oposición del MAS, pero que de todos modos no satisface a Mesa -y con él a las transnacionales-.
Ante este panorama Mesa apela nuevamente a la presión mediática, anuncia entonces elecciones adelantadas, los candidatos a congresales son al mismo tiempo candidatos a asambleístas constituyentes, y él seria -implícitamente- uno de los candidatos.
Lo que parecía favorable unos días antes se convierte rápidamente en un boomerang político, veamos:
Primero: el Congreso rechaza su proyecto de Ley. Segundo: entre los días martes, miércoles y parte del jueves una intensa campaña de sondeos de opinión da cuenta que Carlos Mesa se encuentra con la soga en el cuello y que su popularidad ha bajado muy velozmente, además Evo Morales se constituye nuevamente en un referente nacional, su credibilidad se ve acrecentada por su explicación de la victoria parcial en la Ley de Hidrocarburos y el cuarto intermedio en los bloqueos, por lo menos La Paz así lo sintió, pese a que los medios de comunicación y sus periodistas tomaron partido abiertamente por Carlos Mesa (ATB-UNITEL-UNO y otros canales locales) y, a pesar de gentes -empleados públicos y clases medias- que nuevamente estuvieron en la Plaza Murillo pero no aguantaron el asedio de indiferencia reinante, esta vez las cosas sí que salieron mal.
Todos estos datos nos muestran algo que ya se dice en los pasillos del parlamento Carlos Mesa llegó a su cenit, ha acabado su dominio mediático-burocrático, pero tampoco puede dejar que la izquierda radical, como él denomina a los movimientos sociales, gane mas espacio. Tiene una misión política concreta que la oligarquía birlocha y transnacionalizada de este país le ha dejado en sus manos y él lo sabe con toda exactitud: es "[...] un gobierno que tiene que recuperar credibilidad para los partidos políticos". Sí, los partidos políticos que son su partido, su clase, su casta... y lo tiene que hacer desgastándose él mismo, desgastándolos y maniobrando con ellos. Ese es el tamaño de su complicidad y de su margen de negociación de aquí en adelante, é ahí la paradoja de este tiempo...
Bolivia esta viviendo días intensos, la gente en las calles se replantea existencialmente aquello que se había olvidado: la interpelación política unida a una fuerte dosis de compromiso ético.
(*) Son miembros del Centro de Estudios Multidisciplinarios - Aymara (CEM-A)







