Chile: PODEMOS, la tercera variante del régimen

El pasado 8 y 9 de enero, se realizó la fiesta de los abrazos del Partido Comunista. Uno de los foros, denominado "Propuestas para un camino común", reunió a los pre-candidatos a presidente de la agrupación. Los discursos son más o menos similares y todos coinciden en un punto común: la lucha antineoliberal y la necesidad de la unidad. Como veremos más adelante, esta lucha se enmarca en la tradicional política del PC de la conciliación de clases, lo que lo lleva a ubicarse como la pata izquierda del régimen de la democracia para ricos en nuestro país.
PODEMOS está integrado por varias fuerzas, entre otras, el PC, el Partido Humanista, la Izquierda Cristiana, el Movimiento Patriótico Manuel Rodríguez, el MIR, la Izquierda Socialista, el Movimiento por el Socialismo, el partido comunista Acción Proletaria y otros.
Para Moulian, el pre candidato del PC en PODEMOS, la clave es la lucha antineoliberal, dicho en otras palabras, no contra el sistema capitalista, sino contra una de sus variantes, el neoliberalismo, lo que les permite dejar la puerta abierta para las amplias alianzas de clase, como sus llamados constantes a los pequeños y medianos empresarios, los que son igual de explotadores que los grandes pulpos y monopolios imperialistas y nacionales.
Pero Moulian va mucho más allá: pide "democratizar la sociedad chilena en el nivel político, en el nivel económico- social y en el nivel cultural". (El Siglo, 8897, del 14 al 20 de enero de 2005). Vamos por parte. Para el candidato, la democracia política para por acabar con la constitución del "80, llamar a una asamblea constituyente e ir hacia una democracia participativa, donde por ejemplo mediante "plebiscitos" se pueda revocar leyes. Si bien es correcta la denuncia de los aspectos más autoritarios del régimen patronal chileno, como la constitución del "80, el PC recurre a la clásica forma de hablar de la democracia en general, o democracia participativa en este caso, para evitar pronunciarse sobre el fondo de la cuestión: la democracia es sólo una forma más de dominio de los patrones sobre los trabajadores. Por lo tanto hablar de democratizar, es sólo pelear para mejorar o reformar algunos aspectos del régimen de la democracia para ricos. Y esto porque la democracia tiene un contenido de clase: o es democracia obrera o es democracia para ricos, al servicio de los patrones.
En su política económica sigue la misma línea: "democratizar la economía. el capitalismo se puede domesticar, transformar esta sociedad en una sociedad "con" mercado y no "de" mercado" (El Siglo, 8897, del 14 al 20 de enero de 2005), para lo cual se necesitaría un "Estado responsable, un Estado que tenga una política nacional de desarrollo" (El Siglo, 8897, del 14 al 20 de enero de 2005).
Tomás Hirsch, el precandidato del Partido Humanista, mantiene la línea exacta del PC. También habla de la necesidad de transformaciones económicas (como más salud y educación), políticas (luchando por una "democracia real"), descentralizar, y otras.
El centro de la lucha del PC y PODEMOS, es la democratización. Y como dice Moulian, Lagos les hizo creer que "iba a traer el cambio", por lo tanto, desilusionados, hoy piden que si "Bachelet, Alvear, Zaldívar o como se llame el candidato de la Concertación: todos ustedes deben asumir la responsabilidad y hacer lo que están prometiendo para el próximo gobierno" (El Siglo, 8897, del 14 al 20 de enero de 2005). Lo que le piden, desilusionados de que la Concertación no lo haya hecho (como si los partidos patronales pudieran resolver los problemas de los trabajadores y el pueblo!) es lo mismo por lo cual el PC y PODEMOS quiere luchar: "¿Cuál es la tarea central del futuro?", se pregunta Moulian: "La tarea es construir una democracia".
Esta política del PC se explica por su búsqueda constante de reformar lo irreformable: quieren luchar por la democracia, sin luchar por acabar con el régimen patronal, luchar por una democracia más profunda o participativa, en lugar de prepararse para terminar con la democracia para ricos y sus instituciones patronales, como las FFAA, la Justicia y el Parlamento patronal, quieren unir a todos los antineoliberales, buscando alianzas con los que se se dicen progresistas, democráticos, críticos, antineoliberales, etc. Por eso también su confianza en la justicia patronal, llevando a los trabajadores y el pueblo a que confien en la justicia de la Concertación y la derecha, la misma que preparan para utilizar mañana contra ellos. Así, en la columna de Eduardo Contreras, en el Siglo N 8897, se plantea que "se ha hecho justicia en el sentido más amplio, cualesquiera sean las determinaciones que los jueces adopten finalmente, que, esperamos se ajusten a la verdad’ (El Siglo, 8897, del 14 al 20 de enero de 2005).
Desde CcC luchamos, por el contrario, por la organización independiente de la clase trabajadora, sin confiar en ninguno de sus enemigos de clase, ni los pequeños, ni los medianos ni los grandes empresarios, luchamos por construir un partido revolucionario de los trabajadores, en lucha contra todas las varianes patronales.







