lahaine.org
EE.UU., Europa, Pensamiento :: 19/04/2026

El Marx tardío y las luchas del presente

Ramiro Parodi / Kevin B. Anderson
Entrevista con Kevin B. Anderson :: Ese Marx desconocido —multilineal, atento a la opresión racial y de género— es más urgente que nunca para pensar las formas actuales de la lucha política

Kevin B. Anderson lleva décadas trabajando la obra del Marx tardío: los cuadernos etnológicos, las notas sobre Irlanda, Rusia e India. Es profesor distinguido de sociología en la Universidad de California en Santa Bárbara. Ha ocupado cargos honoríficos en los departamentos de estudios feministas y ciencias políticas y es autor de varias obras, entre las que se incluyen Lenin, Hegel y el marxismo occidental (1995), Foucault y la Revolución Iraní (2005) y Marx en los márgenes (2010). También ha editado varios volúmenes, como Rosa Luxemburg Reader (2004) y Dunayevskaya-Marcuse-Fromm Correspondence (2012). Escribe regularmente para New Politics, The International Marxist-Humanist y Jacobin sobre marxismo y política internacional, así como sobre movimientos radicales en África, Europa y Oriente Medio. Esta semana visitó Buenos Aires, en donde presentó su libro 'Marx en los márgenes'.

RP En 1988, Enrique Dussel publicó Hacia un Marx desconocido, un texto que analizaba los manuscritos de 1861-63, que solo fueron publicados en 1976. ¿Cómo definirías al «Marx tardío»? ¿Qué es «tardío» en este caso, la biografía o los textos cuyo descubrimiento y estudio «llegaron tarde»?

KA Solíamos decir, hace como 30 o 40 años, que se trataba de la última década de Marx. Pero ahora creo que la mayoría de la gente lo extiende un poco más hacia atrás, hasta después de 1867. Es decir, desde la publicación en alemán el volumen uno de El capital hasta su muerte. Y, por supuesto, él no escribe nada en su último año porque muere en marzo de 1883. Así que sus últimos escritos son de 1881 o 1882.

RP Mientras leía Marx en los márgenes no podía evitar recordar los conceptos de Althusser de «lectura sintomática» y «teoría finita» respecto de la obra de Marx. ¿El «Marx tardío» implica un tipo de lectura o es más bien un archivo?

KA Bueno, ya sabes, es curioso lo que sucede con Althusser, porque él mismo atravesó distintos períodos. Al principio dice que el verdadero Marx empieza con La ideología alemana y el Manifiesto comunista, pero luego, gradualmente, va cambiando de opinión. Y lo menciono rápido porque él dice que Marx abandona por completo a Hegel solo con las notas sobre Wagner, que creo que son de 1881 o 1882. Entonces Foucault tiene razón en que Marx está equivocado porque era un humanista, ¡por eso no deberíamos ser marxistas! Pero sí, más concretamente, en cuanto al Marx tardío del que hablan la mayoría de los estudiosos, siempre ha existido la tendencia a decir que es algún tipo de ruptura, algún tipo de reorientación radical. Y luego está la tendencia de algunos que simplemente dicen: «Bueno, Marx siguió haciendo cosas interesantes, siempre estuvo haciendo cosas interesantes, siempre fue creativo; no deberíamos encerrar a Marx dentro de los dogmas estalinistas u otros materialismos mecánicos».

Por supuesto que eso es cierto, pero creo que podemos hablar del «Marx joven», del «Marx maduro» o medio, y del «Marx tardío». Creo que hay continuidad y discontinuidad. No creo que haya ningún quiebre. Él no abandona al proletariado. Incluso menciona el Manifiesto comunista y escribe un prefacio en 1882.

RP En varios pasajes de Marx en los márgenes aparecen citas de cartas de Marx. Allí surge una especie de «detrás de escena», con afirmaciones intempestivas, políticas y claras como «India is now our best ally». ¿Qué relación estableces entre vida y obra?

KA Obviamente están muy interconectadas, porque Marx nunca hacía investigación pura. Él quería generar un impacto en el mundo intelectual. Quería que John Stuart Mill leyera su libro. Estaba obligado a responder, pero eso no ocurrió. Pero su audiencia principal siempre fue el proletariado y el movimiento socialista. Para ellos escribía realmente.

Y hay áreas donde solo a través de la biografía se puede entender la mayor parte de lo que está haciendo, porque sobre Polonia él nunca escribió demasiado. Era casi como un entendimiento tácito de todos que, por supuesto, apoyamos a Polonia, por supuesto apoyamos a Rusia. Era Rusia la que era el poder realmente reaccionario en ese momento. Así que los escritos reales de Marx sobre Polonia no son tantos, y sin embargo es un tema extremadamente importante para él, lo cual puede verse en algunas de las cartas.

Así que en algunas áreas es así. Y no olvides otra cosa: textualmente, muchas de las fuentes que tenemos sobre el pensamiento de Marx --y es algo realmente profundo-- son cartas, cartas a Engels. Justo cuando comienza el período del Marx tardío, si aceptamos nuestra definición, es cuando esas cartas prácticamente desaparecen, porque Engels se mudó a Londres en 1869. Se retira después de veinte años de su puesto en los negocios y se convierte en un activista socialista a tiempo completo. Así que se ven todos los días, y por eso no tenemos registro de esas conversaciones.

RP Si tuvieras que reconstruir la imaginación de Marx y Engels después de 1848, ¿qué dirías que estaban pensando? El libro parece sugerir que, pese a la derrota, los teóricos se lanzaron en busca de revoluciones. ¿Es realmente así? ¿Qué significado tiene 1848 en la obra de Marx?

KA Ellos ven una derrota tremenda de la revolución de 1848. Si eso es lo que quieres decir, es claro. Y esa es parte de la razón por la que Marx escribe El 18 Brumario de Luis Bonaparte. Lo publica a comienzos de 1852, justo después del golpe de Bonaparte en Francia, y es como agua helada cayendo sobre las revoluciones europeas. Así que es una gran derrota. Pasan gran parte de sus vidas analizándola.

Pero hay otra, y luego, por supuesto, la Comuna de París. Todo marxista en el mundo conoce la Comuna de París. Esa es la segunda revolución en la que están involucrados, especialmente Marx. Nuevamente, una gran derrota, en última instancia. Pero lo que la gente no reconoce lo suficiente es que la Guerra Civil en EEUU y el derrocamiento de la esclavitud, también fue considerado por Marx y Engels como una revolución. Una revolución no solo política sino también económica, porque en el sur de EEUU --que era la parte más rica del país-- la propiedad en seres humanos, la propiedad esclava, valía más que toda la tierra.

Y en EEUU los esclavos fueron liberados sin ninguna compensación a los antiguos propietarios. En Gran Bretaña, por caso, hasta bien entrado el siglo XX esos antiguos propietarios todavía recibían compensación. Los haitianos, por ejemplo, fueron obligados a pagar compensaciones a los franceses. En EEUU no hubo compensación, así que fue una de las mayores expropiaciones de propiedad privada en la historia. Fue una victoria parcial, no completa, obviamente, porque los antiguos esclavos recibieron libertad política, derechos de voto por un tiempo, pero no recibieron la tierra.

Marx se refiere a esto en el prefacio de 1867 de El capital. Dice que la cuestión de la tierra y la propiedad está entrando en la agenda al otro lado del océano, y que esto es un síntoma de nuestros tiempos. Así que aquel proceso fue muy importante para ellos, tanto como la revolución de 1848. Fueron las dos grandes revoluciones que experimentaron. Y, por supuesto, siempre se referían a 1789 y a los jacobinos, y así sucesivamente, en el período de la Revolución Francesa.

RP Una crítica clásica a la teoría de Marx es que es «eurocéntrica». Me interesa intentar pensar qué es lo universal en Marx una vez que aceptamos el impacto de los márgenes. ¿Cómo definirías un «margen»? ¿Es el margen teórico o político? ¿Los márgenes son producidos por el propio capital, es decir, son «exterioridades inmanentes», para usar el concepto de Rebecca Carson?

KA Inglaterra y Francia son los dos países capitalistas clásicos para Marx y también para Engels. Inglaterra por el tipo clásico de revolución industrial, de acumulación primitiva de capital expulsando a los campesinos, las fábricas empezando a formarse en las ciudades, el crecimiento del proletariado. Francia, por el crecimiento del Estado moderno centralizado y burocrático, plenamente desarrollado bajo el primer Bonaparte. Así que esos son los dos modelos. Entonces, todo lo demás es marginal en algún grado.

Aunque EEUU difícilmente sea un país subdesarrollado o menos desarrollado en 1860 o 1870, sigue estando «en los márgenes» porque no tiene aristocracia. La esclavitud no está en la periferia, sino en el centro de la república. Y luego, por supuesto, es más evidente que lugares como Irlanda, Rusia o India están fuera de cualquier tipo de desarrollo capitalista en un sentido pleno.

Quiero decir, podemos hablar de subsunción formal bajo el capital (empieza a haber algo de eso, o incluso menos que eso, pero algo en esa dirección). Pero ciertamente no hay subsunción real del trabajo bajo el capital en ninguna de esas sociedades que estoy llamando marginales, como India, Rusia o Irlanda en ese momento. Son sociedades agrarias. EEUU no es agrario en el mismo sentido porque tiene pequeños agricultores propietarios. Pero, aun así, todas estas son sociedades agrarias en algún grado. Él no escribe una gran cantidad sobre América Latina al final de su vida, pero hay una parte significativa. Estoy seguro de que conoces las notas sobre Kovalevsky.

RP Álvaro García Linera, ex vicepresidente de Bolivia, escribió algunos trabajos a comienzos de los años noventa sobre la obra de Kovalevsky y sobre cómo contribuye a pensar lo que llamas una teoría multilineal en Marx. ¿Dirías que la teoría «multilineal» es una teoría del tiempo histórico? En muchos pasajes de los Cuadernos Etnológicos se puede ver a Marx anotando la existencia viva de «comunismo». ¿Cómo deberíamos entender estas afirmaciones? Marx es considerado un pensador del progreso: ¿cómo reconciliar esto con la idea de progreso en Marx si el comunismo ya existía en los márgenes del mundo?

KA Creo que él es consciente muy temprano, ciertamente para comienzos de la década de 1850, de que las aldeas en India tienen propiedad común y organización social comunal. Es solo que en ese momento, siguiendo a muchos pensadores liberales, él piensa que eso es atraso. Que esa es la fuente del atraso y de la falta de desarrollo. Él realmente lo creía. Así que no cambia completamente su evaluación empírica, pero cambia su interpretación. Eso se puede ver en los Grundrisse, con esa postura del «despotismo asiático».

En cierta medida él apoyaba el colonialismo británico en India. Definitivamente apoyaban la guerra de Crimea contra Rusia. Rusia era un poder reaccionario en sus ojos. Empíricamente, intervenía como el poder contrarrevolucionario más grande y significativo en Europa. Pero también era un país que no tuvo revolución en 1848, y Marx y Engels pensaban que eso se debía en parte a que tenían esta propiedad comunal, lo que daba más control y frenaba el progreso social. Así que empiezan a cambiar con los Grundrisse. Encontramos la frase «despótico o democrático» en los modos de producción asiáticos. Y luego, por supuesto, en el Marx tardío tenemos esta idea de un desarrollo comunista que podría ser similar o al menos estar aliado con el comunismo moderno. Así que su posición cambia: de un enemigo que causa atraso a un aliado.

Estoy de acuerdo con lo que dices: su idea de comunismo está cambiando constantemente, porque tan tarde como 1875 él lo redefine. En 1875 es la primera vez que habla de dos fases del comunismo. Antes era una idea más general. Así que, después de la Comuna de París, está constantemente reviviendo esta idea de comunismo. Y creo que claramente empieza a hacerlo en estos Cuadernos Etnológicos en un sentido amplio.

Respecto a la multilinealidad, hay dos aspectos a considerar. En primer lugar, el histórico: este modelo de primitivo-esclavista-feudal-burgués. La gente solía intentar encajar --y todavía lo hace-- a India o China en el feudalismo precolonial. Marx rompe con eso. Lo hace claramente en las notas sobre Kovalevsky sobre India alrededor de 1879. En segundo lugar está el aspecto político-revolucionario, los múltiples caminos hacia la revolución. Es decir, el debate sobre si es posible tener una revolución basada en las organizaciones comunales que encontramos en las comunidades indígenas, o quizás en Irlanda, donde aún quedan aspectos de eso.

En ciertos momentos Marx dice que cuando migran a las ciudades retienen algo de esto. Porque nuestros apologistas liberales no pueden tenerlo de ambas maneras. En Turquía culpan al fundamentalismo, al régimen conservador, un poco fundamentalista. Culpan de eso a toda esta gente rural que se muda a Estambul. Pero Estambul solía ser mejor antes de que todos estos campesinos llegaran con su religión dogmática, etc.

Bueno, si eso es cierto, entonces cuando los campesinos se mudan a las grandes ciudades en Sudáfrica o Detroit, Michigan --francamente, cuando los trabajadores negros van allí-- llevan consigo algunas de las prácticas comunales, del compartir, de las prácticas e ideas comunistas indígenas. Y se convierten en partes militantes de la clase trabajadora y también de estas comunidades urbanas en un sentido amplio.

RP Eso me recuerda mucho al trabajo de García Linera, porque él tiene esta discusión con los sindicatos de fines de los 80 y comienzos de los 90, que se referían a sí mismos como marxistas aunque tenían esta forma clásica y teleológica de pensar. Pero en Bolivia, la diferencia era que esa forma ortodoxa de pensar el trabajo, la revolución y la política hacía que discriminaran a los pueblos indígenas, porque veían a las organizaciones indígenas como no pertenecientes a la contradicción principal.

Al mismo tiempo, lo que Linera veía era que estas organizaciones, estas organizaciones racializadas, tenían un poder político muy fuerte porque sabían cómo hacer política. Así que él intentaba iluminar a los sindicatos diciéndoles: «Bolivia requiere de una unión, una coalición, una alianza con estas organizaciones indígenas porque ellas ya están practicando el comunismo de maneras indirectas».

KA Una vez que tienes comunidad, entonces siempre hay mujeres y niños además de hombres. Cuando empiezas a hablar de trabajadores fabriles, a veces se convierte en un entorno completamente masculino. Y creo que en el siglo XX los socialistas y marxistas fueron demasiado en la dirección del trabajador industrial. Hay que pensar en la Comuna de París. No son trabajadores industriales. Son trabajadores artesanales. Esta es la ciudad de París. En 1905 en Rusia y en 1917, estos son los soviets. Estas son gigantescas empresas capitalistas con miles de trabajadores. Marx no vivió en esa fábrica. Las grandes fábricas en su época tenían unos pocos cientos de personas. Él estaba prediciendo la dirección de las cosas. Creo que tenía razón. Pero este tipo de obrerismo, que él critica en la Crítica del Programa de Gotha, esta idea de que todas las demás clases sociales fuera de la clase trabajadora son una masa reaccionaria.

Porque si usáramos el marxismo clásico para analizar la huelga general que ocurrió en Minneapolis en enero contra la agenda reaccionaria de Trump, allí estaba la clase trabajadora clásica. Quiero decir, los sindicatos estaban allí, pero también había pequeña burguesía; muchos de esos sectores más pequeños son inmigrantes en la ciudad. Entonces, ¿qué son? ¿Qué categoría ocupan? O, ya sabes, la gente que maneja Lyft, los trabajadores de plataformas y demás... sí, son trabajadores, es una ficción que sean autónomos. Pero es un tipo diferente de relación con los medios de producción.

Creo que, en cierto sentido, Minneapolis se parece más a la Comuna de París o a 1918 en Alemania. Así que creo que Marx mismo siempre fue muy flexible con estas cosas. Una cosa es decir dónde está el valor; otra cosa es decir quién está oprimido y cuáles son las fuerzas de la revolución y de la oposición. Son dos preguntas separadas.

RP No puedo evitar preguntar por los antecedentes de tu investigación, pero más específicamente por las ausencias latinoamericanas. Al comienzo de Marx en los márgenes citas a José Carlos Mariátegui, pero luego no encontré referencias a José María Aricó, quien en 1980 también trabajó a partir de los «casos» de Marx, como el irlandés, el ruso o el polaco.

Más recientemente, Álvaro García Linera también se ha referido a los Cuadernos Etnológicos, los escritos sobre Rusia y el cuaderno de Kovalevsky. Estos son solo dos autores dentro de una tradición rica más amplia que ha pensado desde y sobre los márgenes en Marx. ¿Estás familiarizado con esta bibliografía? ¿Crees que puede aportar algo?

KA Lamentablemente no leo español. Siempre he leído francés y alemán como mis dos lenguas. Así que tuve que limitarme. García Linera recién está siendo traducido ahora. Es una selección de sus escritos que podría salir en la revista Historical Materialism. Pude ver eso antes de un segundo libro sobre este tema, porque publiqué otro libro el año pasado. Así que lo menciono un poco, pero no es algo con lo que haya tenido un gran diálogo.

Mi orientación empírica --porque escribo sobre política global-- es más sobre Medio Oriente y Europa Occidental. Tengo muchos artículos sobre la guerra iraní, etc. Así que supongo que, si no, es simplemente la naturaleza del trabajo que he hecho a lo largo de los años. Soy cauteloso porque no soy realmente un especialista en América Latina moderna, mientras que en Medio Oriente o incluso India y China me siento más cómodo escribiendo sobre las historias de esas sociedades.

Pienso que será un elemento interesante para continuar el diálogo, porque creo que estamos viendo que el Marx joven y el Marx tardío... tenemos el libro de Saito, luego el libro de Marcello Musto, una breve biografía del Marx tardío, y luego mis dos libros. Así que es muy difícil ignorar al Marx tardío ahora, al menos en inglés y en varios otros idiomas. Creo que esto es solo el comienzo de un gran proyecto de investigación.

Y si me permites añadir algo, creo que es desafortunado criticar a Engels... podemos criticarlo, y yo lo hago, pero Engels tenía razón al notar que los Cuadernos Etnológicos y lo importantes que eran las notas de Morgan, en gran medida trataban la cuestión del género. Sin embargo, esta discusión sobre el Marx tardío no está yendo lo suficiente hacia el género. Hay algunas académicas feministas muy buenas: Melda Yaman en Turquía y Emanuela Conversano en Italia. Emanuela fue parte de la edición del MEGA (que ahora está disponible en línea, como seguro sabes). Así que ha habido algunas académicas feministas involucradas con los Cuadernos Etnológicos, como también mi estudiante, Heather Brown, y antes, mi mentora, Raya Dunayevskaya. Pero ese enfoque en el aspecto de género ha quedado un poco al margen en la discusión reciente. Y creo que necesitamos incorporarlo de manera muy prominente en cualquiera de estos debates en curso.

RP Esto está muy relacionado con lo que decías antes. ¿Qué dirías que deberían hacer hoy las nuevas generaciones de marxistas? ¿Qué conceptos parecen más potentes para orientar el pensamiento político? ¿Lo común o la comunidad son parte de ellos? ¿Vale la pena revisitar la noción de imperialismo? ¿Cómo deberíamos repensar la teoría del trabajo y la plusvalía en el contexto de un mercado en vías de «plataformización»?

KA Creo que el punto de partida siempre tiene que ser el método dialéctico. Eso es lo que Marx usa a lo largo de toda su vida. Y eso es lo que los mejores marxistas han hecho desde entonces. Así que en varios momentos --y hoy es uno de ellos--, cuando el mundo está cambiando tanto, incluso respecto del capitalismo neoliberal, realmente necesitamos profundizar para entender la naturaleza del capitalismo contemporáneo y nombrarlo.

Y sí, creo que hay una tendencia... estoy hablando desde EEUU: si les digo a mis colegas, académicos de izquierda o incluso activistas, que estoy investigando a Mariátegui, dicen: «Oh, wow, eso es realmente interesante. Los zapatistas, las comunidades indígenas de América». Pero si digo que estoy investigando el carácter cambiante de la clase trabajadora en Alemania, Italia y Gran Bretaña y comparándolas, me dicen «¿qué tan interesante es eso?». Pero creo que realmente necesitamos hacer ambas cosas.

Un punto donde el colonialismo y lo indígena impactan es que todos estos países del Norte global tienen una enorme inmigración. Alemania tiene todos estos refugiados sirios ahora. Son personas que huyeron de una guerra civil. Muchos de ellos eran revolucionarios en cierto sentido, y tuvieron que dejar su país. Lo mismo con la comunidad turca. Y obviamente, la llamada comunidad latina en EEUU. Francamente, una de las razones por las que quieren expulsarlos es porque tienen una historia y un potencial radical.

Antes de que la migración latina creciera, California no era el estado que es hoy. Quiero decir, nos dio a los Panteras Negras y a César Chávez --y podemos hablar de sus problemas--, pero también nos dio a Richard Nixon y Ronald Reagan. Ambos fueron figuras muy populares en California. Hoy alguien así no tendría ninguna posibilidad de ser elegido. Y eso se debe a que gran parte de esto fue el cambio demográfico: personas que vienen de México y no solo de México, de muchos otros lugares donde ya tienen en su historia la comunidad, el sindicalismo, tal vez incluso cierta receptividad a ideas socialistas. Y eso es un gran enriquecimiento para el Norte global. Obviamente la inmigración crea tensiones, permite que partidos y grupos de derecha se movilicen contra la inmigración, pero no debemos olvidar esta otra cara.

Creo que hemos tenido la mayor crisis económica en la historia del capitalismo, excepto por 1929. ¿Y cuál es la causa de eso? ¿Cuál es la posibilidad de que vuelva a ocurrir? Yo diría que muy alta. Toda la ilusión keynesiana, si se quiere, de que el capital podía ser controlado... Quiero decir, porque los neoliberales también eran keynesianos en un sentido, porque pensaban que, si los banqueros hacían ciertas cosas --prestar dinero, subir las tasas de interés, no prestar--, podían controlar el capitalismo. Y resultó que no era cierto. Podríamos decir, entonces, que fueron errores que cometieron los neoliberales. Mucha gente piensa que los keynesianos volverán. Yo no lo creo. Creo --y necesitamos debatir esto-- que la crisis de 2008 es una crisis sistémica del capitalismo, enraizada en cosas como la caída de la tasa de ganancia.

El tercer tema está relacionado con lo que decía antes sobre la inmigración. Las clases trabajadoras no son --nunca fueron-- homogéneas, y hoy lo son mucho menos. Así que hablar de clase tiene que significar hablar de género y etnicidad. Eso es cierto en todas partes del mundo. Incluso en China hay grupos étnicos y hay opresión étnica. Porque estos líderes --ya sabes, donde el gobierno está reprimiendo, en el oeste de China, con su «reeducación»-- los llevan a fábricas en la parte principal de China, y se convierten en parte de la clase trabajadora allí, y son maltratados terriblemente. Podríamos decir que divide a la clase trabajadora, pero lo que divide a la clase trabajadora de esa manera generalmente también crea... la parte dominante de la clase trabajadora se separa de lo que podrías llamar su verdadera conciencia de clase por estas cosas. Pero eso también significa que hay un grupo doblemente oprimido, que tiene una conciencia revolucionaria más aguda.

Y eso vuelve a lo que Marx mismo escribía sobre los irlandeses en Gran Bretaña. Los sindicatos británicos típicos en la época de Marx decían cosas como «los irlandeses tienen salarios más bajos, no vienen a las reuniones, beben demasiado, son indisciplinados», todas esas cosas. Pero, de hecho, eran la parte militante y revolucionaria de la clase trabajadora. Así que esa es una batalla que tiene que ser constantemente luchada y reluchada. Sé que no está limitada al Norte global, porque he notado que en Chile están usando el tema de la inmigración para combatir a Kast, un tipo realmente reaccionario.

RP ¿Tuviste oportunidad de examinar Cuadernos Etnológicos inéditos? ¿Qué queda por analizar en el archivo MEGA?

KA El MEGA 427 se publicó en el verano de 2024, así que ahora está en línea. Pero, por supuesto, está principalmente en alemán. Así que sí, hay algunos aspectos nuevos. Pensamos en publicar una serie tentativamente titulada El Marx desconocido, una vez más El último Marx desconocido. Porque, como sabes --no sé si en español está todo traducido--, pero en inglés las ediciones que tenemos de los Cuadernos Etnológicos son solo como un cuarto en alemán y tres cuartos en inglés. Así que lo que estamos haciendo --con un equipo del que formo parte-- es publicar una edición completamente en inglés.

Y sí, hay cosas que la gente no conoce tanto, como las notas sobre Roma de cinco autores, creo. Historia social: está mirando la esclavitud, está mirando sociedades agrarias. También hay notas sobre Java --lo que hoy es Indonesia-- que son bastante sustanciales. Luego están las notas sobre Kovalevsky, que cubren India, Argelia y principalmente Sudamérica, los Incas y el colonialismo. Eso está allí.

Después están los Cuadernos Etnológicos propiamente dichos, que son principalmente notas sobre Morgan, pero también sobre otros tres antropólogos. Así que si quieres pensar en qué país, probablemente haya 100.000 palabras de notas sobre India. Es el que más atención recibe. Pero, por supuesto, lo que hicimos --y dudo que la edición española lo haya hecho-- es tener a un equipo de investigadores trabajando en esto veinticinco años, haciendo el trabajo inicial. Por ejemplo, el libro de Kovalevsky estaba en ruso. Así que fuimos --no yo, porque no sé ruso, pero tenemos un equipo de académicos-- y lo revisamos y miramos lo que Kovalevsky estaba escribiendo, para ver dónde Marx cambiaba palabras, dónde reorganizaba el material. Hicimos análisis basados en lo que Marx no mencionaba o en cómo transponía el orden de los materiales.

Déjame darte un ejemplo, ya que se relaciona con América Latina. Creo que mucha gente en tu audiencia conocerá las notas de Marx sobre Kovalevsky en América Latina. Son conocidas en el mundo hispanohablante. Pero, a menos que las compares con el texto de Kovalevsky, no te das cuenta de que al final él tiene una conclusión donde habla de una comunidad indígena en Nuevo México donde las mujeres guardan toda la comida (seguro conoces ese texto). Bueno, eso está en una nota al pie. Marx lo toma y lo pone en el texto principal.

Porque ¿cuál es el título del libro de Kovalevsky? Tiene en el título algo como «el surgimiento y declive de la propiedad comunal». Kovalevsky, e incluso Morgan, sabían que estas cosas pertenecían al pasado. Eran interesantes de mirar en tanto mostraban --especialmente para Morgan-- algunas capacidades de los seres humanos. Engels toma el mismo enfoque: usar esto para probar que la naturaleza humana --aunque no usa esa palabra--, en un sentido amplio, es más colectivista, más comunista que la visión burguesa de la humanidad. No creo que ese sea el enfoque de Marx. Su enfoque está en nuevas fuerzas de cambio y revolución que están surgiendo en su propia vida. Creo que ese es su foco.

RP Leí que publicaste algunos artículos sobre el gobierno de Trump. Me gustaría, para cerrar, que comentaras algo sobre la situación general en EEUU y sobre lo que está haciendo Trump con el sistema académico. ¿Es algo nuevo o se basa en una tendencia previa?

KA Una Internacional fascista. Bien, sí, déjame empezar con la academia porque se ha discutido ampliamente que algunas de las universidades más grandes capitularon ante Trump. Y, por supuesto, fue antes de Trump, porque ya estaban capitulando ante el lobby israelí y este tipo de política. Esto fue bajo Biden. Ya había mucha represión de voces pro-Palestina. Harvard resistió un poco, pero es una resistencia que viene del profesorado y de los estudiantes. Luego, estados como California y Massachusetts un poco, e Illinois un poco desde el gobierno también.

Ellen Schrecker --no sé si conoces ese nombre, es una autora famosa-- escribió varios libros sobre el macartismo y las universidades. Eran muy inquietantes y mostraban cómo las universidades capitularon. Y ella daba entrevistas y escribía hace un año diciendo que esto es peor que el macartismo. Tenía razón. Algunas de las cosas que estaban haciendo van mucho más allá de lo que intentaron durante el macartismo. Pero este año, en enero, creo, dio otra entrevista que fue muy difundida donde dice que tiene que revisar su posición: la resistencia del profesorado y de los estudiantes ha sido tan fuerte que ha bloqueado bastante de esto hasta ahora. Quiero decir, no es que no hayan hecho mucho daño, y por supuesto, en lugares como Texas o Florida, es realmente malo. En el Medio Oeste y en el Noroeste, en el Lejano Oeste como California, esos estados, es mucho más mixto. Y yo diría que hace un año la gente tenía más miedo que ahora.

Dos personas de Yale... ya sabes, esos escritores liberales famosos sobre el fascismo, Jason Stanle, ¿sabes a quién me refiero? [N. del E.: creemos que se refiere a Timothy Snyder quien, junto con su esposa, Marci Shore, se fueron de Yale a la University of Toronto's Munk School] Se fueron y se mudaron a Canadá. Dijeron: «EEUU se está volviendo fascista». Sí. Nadie más se ha ido. Muy pocos se han ido. Porque desde la elección de Zohran Mamdani, primero desde Los Ángeles, pero realmente a partir de Minneapolis, hay más sensación de que este esfuerzo fascista trumpista ha llegado a su punto máximo. Ahora está a la defensiva.

Por supuesto, ya sabemos cómo es... mañana por la mañana podría haber un ataque terrorista o algo así. Sí, por supuesto. Pero si las cosas siguen como han ido los últimos seis meses, creo que gran parte del miedo ya se está disipando en cierto grado, y va a seguir disipándose. Se ha hecho mucho daño. Mucha gente ha perdido sus trabajos, y no los van a recuperar en todos los casos. Pero creo que hemos preservado alguna forma de república democrática burguesa en EEUU. No creo que ese sea el peligro. Lo veía así incluso hace un año.

«La resistencia» no es otra cosa más que las propias comunidades inmigrantes que han estado resistiendo, junto con sus aliados. En Los Ángeles, donde vivo, la Unión del Barrio es una gran organización por los derechos de los inmigrantes que existe desde hace cuarenta años. Tienen todos estos grupos en redes sociales. Dicen: «Podemos conseguir manifestantes en cualquier lugar en 10 o 15 minutos en Los Ángeles».

Yo estaba cortándome el pelo, y la mujer que me corta el pelo parece no ser política. Es mexicana. No habló de política. Un par de veces hablé de política con ella y simplemente fingió que no sabía de qué estaba hablando. Un día tenía su teléfono ahí --esto fue hace unos seis meses, cuando el ICE y los soldados estaban en Los Ángeles-- y ella recibe una de estas alertas. Ella es parte del sistema para salir y... Pero ni siquiera me lo mencionó porque yo soy «ese tipo blanco» al que le corta el pelo. Por supuesto. Creo que hay tantas barreras ahí... de clase y otras.

Así que sí, fue algo muy extendido. Creo que sorprendió a la gente de Trump. Primero, el nivel de resistencia de los propios inmigrantes, y segundo, el nivel de simpatía que recibieron del resto del país. Eso fue realmente crucial. Y luego las universidades también. Creo que el profesorado fue más valiente de lo que mucha gente pensó que seríamos. Y eso fue otra cosa. Pero también hay que darse cuenta de que la represión académica realmente empieza con Biden. Intentando despedir gente --de hecho despidieron a varios-- bajo Biden, y Biden no dijo nada. Y esa gente tampoco dijo nada al respecto. Así que sí, eso fue un gran problema.

Ganar en Nueva York con Mamdani, como mencioné, eso fue enorme para EEUU. Y luego en Minneapolis, por supuesto, más grande que cualquier cosa hasta ahora. Acabamos de tener una manifestación hace dos semanas: dicen que se manifestaron 8 millones de personas hace una semana. Es difícil medir los números, pero es muy claro que hubo lugares con más manifestantes que nunca. Una movilización que algunos podrían caracterizar como liberal, pero también había miles de banderas de Palestina. No quedan dudas de que la izquierda estaba muy presente allí también.

En cuanto a Argentina, no sé tanto, pero los gobiernos parecen similares. Quiero decir, el de ustedes parece mucho más explícitamente neoliberal en lo económico, mientras que con Trump es una especie de híbrido, donde hay algunas cosas que serían fascistas en el sentido de Viktor Orbán en Hungría, con tal vez más bienestar para ciertos tipos de personas. Y de vez en cuando aprueban algo, como dar un poco más de atención médica. Hacen algunas de estas cosas. Si pudieran encontrar una manera de dárselo solo a la gente blanca, lo harían de inmediato, pero no han descubierto cómo. Así que sí, su gobierno parece, moralmente, puramente neoliberal. Pero yo diría que son muy similares. Cada elección local que hemos tenido ha sido una derrota para la gente de Trump, prácticamente todas, o al menos una enorme disminución del apoyo. Incluso cuando ganaron en un lugar donde se suponía que ganarían por 80%, solo ganaron por 60%. Así que no sabemos.

La oposición es una coalición incómoda, especialmente cuando surgen temas como Palestina. Pero me ha sorprendido el grado en que incluso los liberales han permanecido en parte opuestos a la guerra contra Irán. Esperaba que algunos de ellos se subieran al carro de esta guerra, pero no es una guerra popular en absoluto. Es menos popular cada día. Así que sí, creo que ese es un gran peligro. Un peligro es que todo quede absorbido por algún tipo de «neo-bidenismo», un liberalismo moderado. Pero el otro peligro es que la fuerza contra Trump se divida tanto que la gente de Trump pueda ganar elecciones. No lo veo. No veo ninguno de los dos escenarios. Veo incluso a la gente centrista del Partido Demócrata (que también es de derecha) moviéndose lentamente hacia al menos una política socialdemócrata en el sentido de impuestos a los muy ricos. El asunto Epstein no ayuda, por supuesto.

No creo que alguien se niegue a que los ricos paguen impuestos si alguien empieza a hablar de la «clase Epstein». Y luego, en Palestina también... algunos políticos de California que decían «apoyo a Israel en todo» están cambiando. Están diciendo que no apoyan al régimen de Netanyahu. Están empezando a cambiar porque empieza a parecer que, en el Partido Demócrata, no vas a poder ganar nominaciones si se te considera alguien que apoya a Israel sin críticas. Existe un 'lobby' llamado AIPAC, el Comité de Asuntos Públicos EEUU-Israel. Reciben mucho dinero, y apuntan a demócratas y otros que son críticos de Israel. Y han logrado derrotar a algunos. Realmente apuntaron contra Mamdani en Nueva York, pero les salió mal. Mucha gente, incluso centristas, dijo: «No voy a aceptar dinero ni apoyo de esta gente». Así que eso es importante. Hay una evolución lenta --demasiado lenta-- sobre el genocidio en Gaza.

Donde no hay evolución, y va en la dirección equivocada, es en los derechos transgénero. Incluso los progresistas están quedándose en silencio sobre el tema. Acabo de ver que el comité olímpico dijo algo el otro día. Y lo segundo es que, hace cinco o seis años, tuvimos este enorme movimiento de 'Black Lives Matter' para enfrentar la brutalidad policial. Era un tema en todo el mundo, por supuesto. Pero es un tema particular en EEUU. Y eso realmente ha desaparecido en gran medida. El tema ha desaparecido, lamentablemente. Aun así, yo diría que hay un leve giro hacia la izquierda en la opinión pública en EEUU.

huelladelsur.ar

 

Contactar con La Haine

 

La Haine - Proyecto de desobediencia informativa, acción directa y revolución social

::  [ Acerca de La Haine ]    [ Nota legal ]    Creative Commons License ::

Principal