Enfrentamiento
Muere un Mapuche pero el titular del Diario La Tercera condena la "violencia mapuche". Los medios de comunicación hablan de "enfrentamiento", y algunos artículos de denuncia en medios alternativos también lo hacen; me parece un error importante a la hora de definir los hechos. :: Otros se refieren al dueño del fundo donde asesinaron a Matías como "agricultor"
Un enfrentamiento supone de inmediato un cuadro de violencia mutua, con igualdad de condiciones, elementos para el combate y por supuesto la disposición a pelear. La violencia de parte de los mapuche pasa por quemar unos cuantos fardos de pasto y amedrentar a un heredero impuesto por la terrible historia de saqueo y estafa hacia el pueblo originario.
La violencia policial sin embargo es vista como la necesaria para "controlar" y parar la "Ola de violencia mapuche" como vocifera patéticamente el diario La Tercera. Muere un Mapuche pero el titular condena la "violencia mapuche", algo así como "son tan violentos que hasta se les muere uno".
La igualdad de condiciones no es tal, policías armados de una Unidad Especial no pueden igualarse a civiles sin armas de fuego (hasta ahora no se ha comprobado lo contrario), piedras contra balas y escudos nunca han sido consideradas dignas de un "enfrentamiento" propiamente tal.
La renuncia cómoda y cobarde del Ministro del Interior no es más que un "lavado de manos" ante tanto problema nacional, no se refirió al caso del joven mapuche, no se refirió al caso Transantiago, a la Crisis DC, a la desigualdad económica, a nada. Su "escudero" Harboe, llamado así por el escritor Bianque, salió de La Moneda casi con el rostro de Ken que descubre a Barbie fornicando con Pedro Picapiedra.
Desencajado, mirando al vacío, negando toda declaración, casi a rabiar su paso raudo frente a las cámaras y su simpatía de vendedor de perfume barato esfumada entre el hedor que dejó el sillón ocupado por el otrora Ministro del lado Oscuro de La Fuerza y de seguro los consiguientes cambios que puedan ocurrir y que movilizan a tanta rata dispuesta a dar un salto ministerial.
Pero ese tipo es una excelente pieza de la derecha en el gobierno, parecido a Vidal, que hasta lanzó piedras contra la Unidad Popular y sus sueños de ser milico por fin vieron la luz hace unas semanas (ver "Piñata de Caramelos Militares"). Por ende es difícil su salida, este joven con alma de anciano amargado no dejará pasar su oportunidad de vida para hacerse de "prestigio" y migajas al precio de la vida de quien sea (ojalá de Mapuche, Obrero o Peruano protestón el día de mañana).
No hubo enfrentamiento... esto fue asesinato político. Porque se trata de un conflicto real, con demandas internacionales, con pliegos de peticiones, con casos abiertos en tribunales, con presos, con demandas redactadas por abogados y comuneros, con apaleados y ahora otro muerto, con titulares en diarios, etc.
Y la Presidenta ¿alguién ha visto a la Presidenta?.
Indymedia Santiago
Nota de La Haine
Además de lo que acertadamente comenta el compañero Barahona sobre los medios alternativos que hablan de "enfrentamiento", también se debería evitar referirse al dueño del fundo donde asesinaron a Matías como "agricultor". Esa palabra lleva a equívocos, suena a pequeño campesino, hace que mucha gente se pregunte ¿Por qué lo atacan?.
Lo que debemos preguntarnos los medios alternativo es por qué la prensa burguesa usa ese término, al referirse a un acaudalado empresario de origen suizo, propietario de viviendas en Temuco, Santiago y Suiza y de un fundo valuado en unos 2,5 millones de dólares, "tremendamente productivo. En las 238 hs. tiene animales y en cultivos rota remolacha, raps, trigo y avena. También se dedica a criar vacas y producir leche que vende a Parmalat, y tiene intereses en el agroturismo".
Pero además del Santa Margarita es "propietario" de otro fundo, San Miguel, entre ambos suman casi 500 hectáreas. Para aclarar por qué decimos que se trata de un empresario, y no sólo un "agricultor", reproducimos partes de un artículo publicado en La Nación de Chile:
La guerra del "agricultor" Jorge Luchsinger contra los mapuches
Raro. Nadie reivindica sus tierras, pero ya cuenta 22 ataques incendiarios. Su finca está custodiada por 30 carabineros. Pero Jorge Luchsinger sigue atacando y suena como candidato de la UDI al Parlamento.
“El indio no ha trabajado nunca. El mapuche es un depredador, vive de la naturaleza, no tiene capacidad intelectual, no tiene voluntad, no tiene medios económicos, no tiene insumos, no tiene nada (...). Entregándoles tierras no van a dejar de ser miserables. ¿Ha visto los campos que les entrega la Conadi? No queda nada, ni un árbol, no producen nada”.
Jorge Luchsinger Viliger no maneja eufemismos. Sin rodeos, va y dice lo que piensa del Pueblo Mapuche y del conflicto en la Araucanía. Y así lo ha hecho. Ha reiterado que detrás de los atentados sufridos en su fundo -cuyo último episodio redujo a cenizas la casa patronal y destrozó dos vehículos- “está la Coordinadora Arauco-Malleco”.
Tras la seguidilla de misteriosos ataques contra su predio, el empresario agrícola dueño de 236 hectáreas en Vilcún (IX Región), no halló mejor cosa que tapar de críticas la seguridad que brinda el Estado y llamar a la “autodefensa” como fórmula para resolver el conflicto. “Si hay que sacarlos a balazos, se los saca no más”, sostuvo.
Sus palabras, unidas a otras del mismo calibre emitidas por latifundistas e influyentes productores de la zona -que agrupados en la Sociedad de Fomento Agrícola ofrecieron recompensa por el paradero de los autores de la agresión-, avivaron rumores sobre la reaparición del clandestino grupo paramilitar Comando Hernán Trizano, nombre tomado del oficial de ejército que a fines del siglo XIX combatió a los indígenas de la Araucanía.
¿Qué hizo el empresario descendiente de suizos para ser objeto de sucesivos incidentes? Del lado mapuche, señalan que con todos estos actos sólo se pretende victimizar a los empresarios, generar alarma pública, criminalizar al movimiento mapuche e influenciar la opinión de los jueces que conducen cruciales procesos contra comuneros indígenas.
“Soy Juan Pichún, dirigente mapuche de la comunidad de la que proviene el lonko procesado Pascual Pichún, mi padre. El de Luchsinger no es un caso aislado, pues así buscan criminalizar a la gente procesada para que sean considerados terroristas. Creemos que hay grupos que tal vez sean de inteligencia o extrema derecha que aún operan en la zona. Ese atentado fue un montaje para culpar a nuestros lonkos y a la organización mapuche”.
Quienes los acusan, por cierto, opinan distinto. El fiscal Alberto Chifelle pronuncia tajante: “Don Jorge es un testigo importante en la causa contra la coordinadora. Él iba a declarar en el juicio y yo pienso que (el amedrentamiento) es una de las hipótesis que se barajan con mucha fuerza”, sostuvo a la prensa.
Este argumento resulta insólito para otras voces. “Nadie con dos dedos de frente puede pensar que un acto como ése haya sido hecho por mapuches, cuando el único efecto que produce es perjudicar a los enjuiciados”, opina un periodista local. “Ciegamente quieren vincular los atentados que Luchsinger dice haber sido víctima. Con estos actos pretenden justificar que la Coordinadora es una organización terrorista y no lo han podido probar”, agrega Pichún.
Más extraño aún, según señala el diputado Alejandro Navarro, es que no obstante el fundo de Luchsinger cuenta con nutrida protección policial que patrullan día y noche el predio -30 carabineros asignados, según el general Héctor Jara, jefe de la IX Región-, ocho encapuchados provistos de armas largas y vestimenta estilo militar golpearan al empresario y a su esposa, incendiaran la casa y dos automóviles. “¿Dónde estaban los carabineros al momento del ataque?, se pregunta el parlamentario exigiendo un sumario.
Política y dinero
En la zona, Jorge Luchsinger es conocido hombre de derecha, simpatizante pinochetista e ideológicamente vinculado a la UDI. Él mismo se ha encargado de desmentir dos rumores indesmentibles: uno, que integró Patria y Libertad, y dos, que actualmente es militante patronal.
Pero tras la visita de Joaquín Lavín que recibió luego del atentado del 9 de junio, no tardó en arrojar otro titular: Luchsinger es una de las cartas que la UDI baraja como candidato a diputado por el distrito 50, de Temuco y Padre Las Casas, al igual que otro empresario cercano a Luchsinger, Alan Cooper, hombre que junto a Patria y Libertad se vio involucrado en el asesinato del general René Schneider en 1970.
Sobre el valor de la tierra en la zona, el diputado Navarro tiene serias aprensiones. “Hay forestales que compraron la hectárea a 90 mil pesos, las forestaron con subsidio estatal de 125% y que hoy día, cuando la Conadi intenta comprar para recuperar terrenos por potenciales conflictos, los precios llegan hasta cinco millones de pesos [10.100 dólares] por hectárea”, apunta.
Para algunos, es cuestión de recordar que Luchsinger posee 238 hectáreas en el fundo Santa Margarita, y luego multiplicar [unos 2,5 millones de dólares]. La referencia ya la entregó el propio latifundista: “Yo estoy dispuesto a vender mis terrenos, pero por menos de cinco millones la hectárea no los entrego”.







