Entrevista con James Petras: Israel no quiere ninguna competencia, ningún contrapeso en Medio Oriente

Comentarios de James Petras. Lunes 23 de enero de 2006
Efraín Chury Iribarne: Petras, quería empezar con esto: estaba leyendo una información que dice que Irán dijo que Israel cometería un error fatal si recurre a la acción militar para frenar el proyecto nuclear de Teherán y rechazó sus amenazas encubiertas. Israel había reiterado el sábado su posición por el tema y dijo que no aceptaría que Irán desarrollara actividades nucleares bajo ninguna circunstancia. ¿Con qué óptica se ve eso desde allí, en tu visión?.
Petras: Bueno, Israel es el país que más ha atacado a otros países en Medio Oriente. Han atacado a Egipto, Siria, Jordania, Irak, Libia, Irán, ha atacado sus aviones civiles, ha atacado con bombas, ha invadido países, entonces es el país más militarista de todos en el Medio Oriente.
Sus principales políticos y oficiales siempre actúan con enorme prepotencia como si fueran el pueblo único en el mundo, elegidos de Dios según dice el Viejo Testimonio, según las interpretaciones, y con el respaldo de todas las armas más modernas en el mundo. Y por la impunidad de la influencia judía-sionista en Estados Unidos podríamos decir que es muy probable que ellos estén preparando un ataque contra Irán. Y como contrapeso Irán tiene mucho apoyo, enorme apoyo en Irak ahora. Hoy día un dirigente shia que forma parte del nuevo gobierno, ha declarado que si Estados Unidos e Israel atacan a Irán va a lanzarse una campaña militar en Irak y a apoyar a los iraníes. Lo mismo en El Líbano con Hezbollah, los palestinos y todos los demás países están preparados para atacar a Israel como represalia y también atacar a los EE.UU. que es el principal respaldo de Israel.
Entonces se va a provocar una conflagración, pero como los israelitas no están con ningún humor de contemplar un acuerdo, de desarmarse de las bombas nucleares, de las armas químicas y biológicas que están almacenando, tenemos que decir que es la situación de más grande amenaza a la paz en el año 2006. Es tonto pedir que Irán deje de producir el uranio enriquecido. No hay ningún país en el mundo al que le esté prohibido generar uranio enriquecido. Todos los expertos dicen que por lo menos van a pasar cinco a diez años hasta que Irán esté en condiciones de producir bombas nucleares; en este contexto ¿para qué quiere Israel bombardear Irán? es porque no quiere ninguna competencia, ningún contrapeso en Medio Oriente. Esa era la idea por la que presionaron a Washington para atacar a Irak. Ahora está Irán, está Siria y uno sólo tiene que leer los documentos de los principales lobbys judíos en Estados Unidos, para ver que están en la misma onda, presionando para que Washington confronte a Irán, que tome medidas cada vez más agresivas y favorables a un ataque militar de Israel.
Son una lista larga de documentos con millones y millones de dólares y miles de afiliados que son el principal apoyo de agresión norteamericana contra Irán.
Chury: Israel dice que considera a Irán su mayor amenaza y en esto se une a las acusaciones de Washington.
Petras: ¿Qué amenaza? Israel tiene 200 bombas nucleares e Irán no tiene ninguna; Israel tiene submarinos nucleares e Iran no tiene ninguno. Irán no tiene ninguna pretensión de ocupar países de vecinos e Israel sí hace muchos años que está ocupando los territorios palestinos, entonces esta amenaza es la misma mentira que vendieron sobre las armas de destrucción masiva acusando a Irak antes de la guerra.
Es la gran mentira repetida suficientes veces para que el mundo empiece a creer que algo está pasando. Hay que entender una cosa: Irán no tiene capacidad de invadir a Israel por ningún lado: ni por vía aérea, ni marítima o por tierra. El otro lado es que Israel sí tiene capacidad de atacar a Irán; Irán es el blanco de la política militar de Israel. Irán solamente tiene capacidad de defensa y tal vez de contraatacar a Israel.
Chury: James, llegan las noticias. Primero llegaron con el corte o la reducción de los suministros de gas a Ucrania y hoy, por lo menos aquí, las informaciones que circulan son que Rusia ha cortado el gas a Georgia y a Armenia. ¿Cuál es el fondo de esta política del poder ruso de cortar los suministros? ¿es simplemente un problema de precios?
Petras: Yo creo que no está claro que las acusaciones sean fundadas. Los rusos dicen que era un acto de sabotaje al oleoducto y los georgios dicen que no era una táctica del Kremlin, ahora, quien tiene la verdad, es difícil averiguarlo. Cuando hay acusaciones mutuas así uno tiene que buscar terceras fuentes independientes si existen para determinar el asunto. En el caso de la política global de Rusia no vale la pena causar problemas con estos pequeños países cuando está tratando de garantizar a Europa occidental -que es el principal mercado- que Rusia es una fuente de gas confiables. No creo que vayan a perjudicar a miles y millones de dólares de negocios con Europa occidental para perjudicar a un gobierno de tercera categoría. Y el caso de Armenia, no es ningún enemigo de Rusia ni ahora ni en el pasado entonces no hay razón para perjudicarlos.
Ahora, en relación con el gas, el precio internacional es de 250 dólares y por muchos años Rusia estaba vendiéndolo a una quinta parte del precio mercantil, el precio del mercado. Ahora que Rusia está convirtiéndose en una economía capitalista de mercado, empieza a implementar las políticas del mercado internacional, ahora, la forma en que está haciéndolo, es muy abrupta en algunos casos y en otros casos menos abruptos entonces aquí hay un aspecto político. Pero como decía en otra entrevista, no se puede vincularse con el occidente y buscar subvenciones de un adversario. Es loco eso; deben cambiar la política exterior o deben aceptar que van a sufrir algunos desajustes en la oferta de precios del gas y es un problema político para ellos adaptar su política exterior según sus propios intereses y necesidades y no simplemente declararse en favor de la OTAN, del Occidente y condenar a Rusia y después pasar el sombrero buscando limosna en el precio del gas.
Chury: Petras, me vengo ahora al Continente porque aquí se ha publicado que Estados Unidos busca acuerdos con pequeños países, tratados de libre comercio, para evitar que prospere la alternativa americanista impulsada por Chávez. El otro día nos visitaba el economista Antonio Rocca y señalaba que EE.UU intentaba reflotar la concepción original de la creación de Uruguay de estado tapón entre Brasil y Argentina, porque Tabaré Vázquez y Danilo Astori quieren a toda costa llevar adelante un tratado de libre comercio con EE.UU. ¿Cuál es la lectura que se puede hacer de esto?
Petras: Bueno, yo no creo que Vázquez ni Astori van a ir a una confrontación directa con los otros países de América Latina. Es decir, no van declarar que "nosotros estamos por el trato de libre comercio, el ALCA" directamente. Lo que van a hacer es formalmente mantener una distancia mientras en lo sustancial van a firmar acuerdos bilaterales como las garantías de inversiones y otras medidas similares que de facto, de hecho, van a seguir una política de libre mercado. Pero no creo que sean tan confrontativos con Argentina y Brasil y los demás para tomar una posición contra ellos directamente. Lo que van a hacer es una política liberal propia, sin atacar las posiciones de sus vecinos.
Chury: Esa sería entonces la política que van a desarrollar...
Petras: Sí, un libre comercio con una fachada diplomática no conflictiva.
Chury: Y eso haría que se mantuvieran los bloques sin mayores problemas...
Petras: Bueno, el problema es que ninguno de los socios del Mercosur realmente está cumpliendo con las reglas, están aumentando su comercio con el mundo exterior, incluso Evo Morales ha viajado a Europa, África; ahora está negociando con Estados Unidos y mientras tanto también con Brasil y Argentina, entonces el Mercosur tiene un papel subsidiario mientras sigan profundizando las relaciones con China, con Asia, con Europa y los demás. No es una integración que vaya a reemplazar los mercados en el exterior ni mucho menos.
Yo veo menos relaciones comerciales internas y más relaciones afuera de la región. Con algunas líneas excepcionales por supuesto: sobre el gas y el petróleo que Brasil y Argentina necesitan de Bolivia, van a hablar mucho de integración, de situaciones privilegiadas etcétera, porque es de su interés bajar los precios que pagan por los materiales, pero esa es una integración oportunista que imagino que Morales y su equipo no van a aceptar; ojalá que no lo acepten porque están tratando no con hermanos latinoamericanos sino con grandes capitales extranjeros y burgueses en esos países, que buscan bajar el precio de Bolivia para aumentar las ganancias en los sitios de venta.
Chury: Eso no tiene nada que ver entonces con el proyecto energético propulsado por Chávez.
Petras: Bueno, hay que estudiar eso con mucho cuidado porque no estoy convencido de que el proyecto necesariamente vaya a beneficiar a Bolivia. Primero, porque el transporte de gas de Venezuela al Cono Sur podría dar mucha competencia y bajar el precio actual, el precio al que Bolivia le puede vender a Argentina, Brasil y los otros países actualmente. Hay que ver en qué grado los costos de este proyecto van a beneficiar a Bolivia. No estoy en todo de acuerdo con seguir simplemente la retórica de que todos se van a beneficiar. Obviamente Brasil y Argentina van a ser favorecidos, por el simple hecho de que más gas y petróleo disponible, menos presiones para aumentar los precios. Pero lo que uno tiene que estudiar más es cómo va a beneficiar a Bolivia el transporte de gas y petróleo de Venezuela a los países-mercados donde Bolivia actualmente, tiene muchas ventajas.
Chury: Por último Petras, en Bolivia hay una empresa que tiene una influencia muy grande, que es la REPSOL, que inclusive cotiza en la Bolsa de Nueva York. ¿Es muy difícil salir de esos entornos? ¿cómo se ve eso desde allí?
Petras: No hay ningún problema en salir del control de REPSOL si hay un gobierno con voluntad política para tomar las medidas de expropiación y convertir la producción de gas y petróleo. El hecho es que el gobierno de España, mal llamado socialista o socialdemócrata, son los principales abogados de REPSOL, los más fuertes apoyos, entonces no es simplemente tratar con REPSOL que ha cosechado miles de millones de dólares en Argentina, en Bolivia y otras partes y eso pondrá presión política no sólo de España sino e la Unión Europea. Pero más allá de eso es claro que las privatizaciones con las que REPOSL se benefició, son muy cuestionables, muy dudosos, por el tratamiento poco transparente en el proceso.
Yo creo que es necesario, tanto en Argentina como en Bolivia, reconsiderar todo los contratos, incluso anularlos por el hecho de que no estaban cumpliendo con las constituciones, y convertirlas en empresas nacionales. Obviamente eso va a generar conflictos por lo menos con España, pero más allá de eso yo creo que los otros países y otras compañías, van a mirar si pueden reemplazar a REPSOL como socios del Estado de Argentina o Bolivia. Hay mucha competencia entre las petroleras y no es nada novedoso que cuando uno cae o es expulsado, los otros miran la posibilidad de reemplazarlos tal vez con otra capacidad entonces en ningún caso, en un mundo donde hay escasez de petróleo, un acto nacional va a provocar un boicot internacional o restricciones en la venta de petróleo. No hay ningún espacio para tomar represalias por un acto nacional.
El problema es que Kirchner no tiene voluntad y no veo que Evo esté dispuesto a hacer nada nuevo en relación con la nacionalización de REPSOL. Lo que están charlando, lo que está sobre la mesa, es tal vez sí aumentar los impuestos, aumentar el ingreso para el estado, y tal vez, presionar para que convertir el crudo en productos con más valor industrializado, lo que llaman industrializar las materias primas. Esos son los dos temas sobre la mesa con Evo: aumentar impuestos y formar asociaciones para industrializar los productos primarios, incluso con REPSOL.
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