Esta idea de que hay una gran nueva ola de izquierda en América Latina me parece absolutamente falsa

Comentarios para Radio Centenario del sociólogo norteamericano James Petras. Lunes 2 de octubre de 2006
Efraín Chury Iribarne: Explicanos que pasó en las elecciones brasileñas.
Petras: Bueno, es un resultado no muy lejos de lo que anticipamos antes, con algunas pequeñas diferencias que debemos analizar. Primero, el gran hecho o lo importante, es que el señor Da Silva consiguió el 48 punto algo del porcentaje del voto y eso significa que es casi mayoritario. El segundo hecho es que la derecha ha subido a alrededor del 40 por ciento del voto, que aumentó y en relación con las expectativas de hace un mes ha subido bastante.
Esos son dos hechos obvios en este momento. Ahora ¿cómo explicamos la bajada relativa de Lula? Yo creo que hay dos factores importantes. Uno es el hecho obvio de la corrupción y la publicidad que recibió, y la extensión de la corrupción hasta los círculos más íntimos de Lula en relación con el juego democrático. Es decir, que eso no era simplemente comprar algunos votos en el Parlamento como los lulistas están acostumbrados a hacer. Era una violación de las reglas de juego, es decir que los dos partidos compitan por el voto sin intervención del otro para la violación de la competencia. Y eso me parece que por lo menos tuvo un impacto en sectores de clase media baja que en cierto sentido eran simpatizantes de Lula. Creo que algunos de ellos ya dieron el giro.
El segundo punto, para las clases populares, creo que tal vez en menor grado, fue la ausencia de Lula del debate del jueves antes de las elecciones, donde quedó el asiento vacío mientras los otros candidatos estaban discutiendo ideas. Este tipo de soberbia de mostrar el culo frente al público me parece que fue algo inaceptable para mucha gente popular con espíritu competitivo de intercambiar y escuchar voces diferentes. Y Lula, pensando que ya tenía los resultados en el bolsillo, creyó que no tenía la obligación de discutir su programa y mucho menos debatir ideas.
Y por qué lo hizo es un indicador, porque sus asesores son profesionales, son personas que se han entrenado en Manhattan y son de hacer estas trampas de decir "no tienes que aparecer porque ellos tienen todo que ganar, nosotros todo para perder, podrían atacarte personalmente, confundirte". Hay una expresión en América Latina que yo recuerdo en las grandes marchas que hicimos en Centro América durante las masacres y los asesinatos. Preguntamos a un dirigente ¿no te juegas la vida encabezando la marcha frente a los escuadrones de la muerte? Y dijo así: "si no muestran la cara los líderes, la gente se va a sentir intimidada. Nosotros tenemos que encabezar la marcha y mostrar la cara, mostrar el pecho".
Hemos hablado con Alencar, el candidato a vicepresidente de Lula y él confesó que eso fue un error. Pero no es un simple error táctico sino un error estratégico-político porque Lula cada vez depende más de las relaciones públicas y de su imagen, de maquillajes en la cara, fabricando las lágrimas o sonrisas. Ese es el problema fundamental: han perdido completamente contacto con lo que era el voluntarismo, el trabajo de base. Y esa falta de pulso de lo que siente el pueblo, me parece que es la razón por la que cometió estos errores.
Chury: Petras ¿eso es culpa de Lula o de sus asesores?
Petras: Mira, eso de culpar siempre a los asesores, me parece que Lula elige a sus asesores, los contrata, les paga, los despide como papel higiénico. Si hacen algo mal siempre son los corruptos de su asesoría, su partido o su cúpula, sus más íntimos colaboradores... Eso no cuenta para nada, es Lula, Lula es un caudillo y hay que decirlo, que decide cosas con el dedo. Si no estás de acuerdo con Lula, te vas, hay tolerancia cero para cualquier discrepancia. Él es un hombre bastante autoritario en su estilo personal. No fue siempre así pero en los últimos tiempos, con el culto de personalidad del caudillo, sí.
Mira los resultados del Congreso y gobernaciones: un desastre. Y Lula no se preocupa por los demás, no trata de elegirlos. Él dice enseguida "voy a pactar con los que tienen mayoría en el Congreso". No le preocupan los demás porque es un líder que sólo busca sus propios intereses, independientemente de sus seguidores desde hace 30 años. No quiero culparlo a él personalmente, es parte de un proceso político, de la transformación del PT en un tipo de Frente Amplio estilo tropical. En todo caso, creo que los resultados son un desastre para su partido en las gobernaciones, en el Congreso, en el Senado. Lo que uno tiene que decir -y eso para mí es más importante- es que Lula ha desarticulado toda la izquierda y el movimiento popular.
Fíjate que Collor fue elegido en Alagoas. El corrupto y latifundista Collor vuelve en Alagoas donde antes la senadora Eloísa Helena era candidata. Y hay que decir que bajaron las expectativas de Eloísa Helena: tenía el 10 por ciento y ha bajado a 7 por ciento. No es un gran margen pero algo positivo en relación con lo de antes, cuando no existía nada a la izquierda del PT. Y contra todas las corrientes, y la corriente principal es hacia la derechización. No hay dudas porque Lula ha desarticulado todo lo que era el movimiento popular, la CUT es un brazo del Ministerio de trabajo, el MST está dividido, dicen que dan apoyo crítico a Lula pero es apoyo crítico neoliberal y corrupto.
Me parece otro indicativo de la desorientación política del MST, que fue la gran autoridad moral de la izquierda por 25 años. Lula ha creado todo un bloqueo y la gente ahora ya no tiene realmente un referente de izquierda a nivel nacional. Existe Eloísa Helena, existe el PSOL, el Sindicato nuevo CONLUTA, pero las grandes tendencias van hacia la derecha. Lula ha legitimado el neoliberalismo, ha profundizado las privatizaciones, y esta política de Bolsa de pobreza la puede continuar cualquier conservador sin ningún problema. Es el viejo colonialismo de dar una bolsa de comida a la gente.
Hay intelectuales como Emir Sader y Frei Betto que han perdido completamente el concepto de izquierda, apoyando a un responsable de la invasión de Haití, un gran proponente del libre mercado y del asistencialismo. Y creo que el punto de vista clasista, el punto de vista político de izquierda ya está más oscuro que incluso antes de la dictadura. Han perdido un gran referente histórico, y creo que en Brasil las cosas en el próximo período, gane o no gane Lula, estarán marchando cada vez más a la derecha.
Chury: Sin duda alguna que esto que ha sucedido en Brasil no queda reducido solamente a Brasil. Creo que puede tener un efecto dominó más fuerte en esta ola que en algún momento se dijo que estábamos en una nueva etapa en América del Sur, en un nuevo consenso, en una nueva realidad. Preocupa mucho lo que pasó en Brasil a los otros países de América Latina.
Petras: Sí, ya empezó. Lula legitimó la conversión de la izquierda en neoliberal. Yo no dudo que Astori ya era un liberal pero con la subida de Lula y su práctica, fortaleció esta tendencia en el Frente Amplio. Y también ha tenido un efecto negativo sobre Bolivia, porque el apoyo de Lula a Petrobras ha tenido un efecto de neutralizar la nacionalización y retroceder el proceso en Bolivia.
Ahora Argentina tiene su propia variante de liberalismo estilo argentino, teniendo en cuenta el levantamiento del 2001 y las tendencias todavía protagónicas de movimientos reivindicativos. Por eso Kirchner no puede ir tan lejos como Lula. Pero esta idea de que hay una gran ola nueva de izquierda en América Latina me parece absolutamente falsa. Las ideas que ha publicado Zibechi han creado muchos problemas en Uruguay porque Brecha es una referencia, y a partir de la desinformación de Zibechi han creado una imagen más optimista, más izquierdista de lo que indica la realidad.
Y creo que en ese sentido hay que revaluar. Yo creo que Chávez con su populismo nacional es una tendencia sólo a nivel de movimiento de masas pero a nivel de gobierno creo que el lulismo ha tenido mucho más efectos en el Continente en relación con los gobiernos. Y los intelectuales que antes eran de izquierda, se han subido al tren de lo que llaman el centro-izquierda.
Ahora según entiendo empiezan las huelgas en Uruguay, lo que es natural frente al extremismo de las medidas del Frente Amplio, el gran salto a la política liberal, era inevitable. Y eso va a continuar al no tener una expresión política. Yo creo que las luchas sindicales, las huelgas, son el principal conflicto con el Gobierno en este período. Hay una gran tradición sindicalista, más que política, en Uruguay en el sentido partidario. Creo que ese proceso llevará dos o tres años hasta que una propuesta política alternativa tenga alguna viabilidad.
Chury: Petras, es cierto que hay conflictividad, pero no es privativa de la dirección del PIT-CNT.
Petras: Sí, eso es cierto, pero hay que anotar lo positivo. El primer reconocimiento es que no hay identidad entre Gobierno y pueblo, entre el programa de gobierno y las necesidades populares hay una brecha. Y eso se ve en los hechos, no en la simple crítica de Zabalza en algún foro. Ya la gente está mostrando que reconoce que si ellos no luchan por sus reivindicaciones van a perder frente a la ofensiva de Astori y Vázquez.
Chury: Aquí se había hablado hace muy poco tiempo de la reelección de Vázquez, que estaría incluida en la reforma del Estado. Seguramente en otros países había cosas parecidas. Uno lo que quisiera saber es qué influencia puede ejercer este contraste que ha tenido Lula en Brasil porque hasta hace muy pocas horas las encuestadoras, los medios y quizás el poder imperial, daban que Lula ganaba en primera vuelta o sea que lo que pasó es un contraste.
Petras: Sí, porque el equipo de Lula tiene la panza llena, y también la política de Lula siempre tiene una parte mafiosa, hay que entender eso. Incluso la derechización de Lula, el hecho de que tenía que pactar con la derecha dura algunas cosas, generó un ambiente de mucha corrupción extendiéndose de arriba a abajo, y creo que en Uruguay van a aprender esa lección.
Primero, está garantizado que Tabaré Vázquez se va a presentar otra vez. Ahora están averiguando y van a seguir averiguando los próximos años para ver cómo andan las encuestas. Pero Tabaré y Astori mandan, y los afiliados, los miembros de otros partidos, sólo van a pelear por puestos en Ministerios etc. Yo creo que el hecho de la reelección está casi garantizado: van a seguir los pasos de Cardozo, Lula, Uribe y no sé si en Argentina Kirchner probablemente va a buscar presentarse de nuevo porque ya con la ley de Menem es muy factible. Y el manejo del aparato del Estado facilita esto de la reelección.
Lula ganó por muchas razones, pero más por la publicidad, porque la mayoría de los fondos del sector bancario fueron a Lula y no a la derecha tradicional. Es un hecho que el sector financiero lo apoya, no así el industrial, porque los industriales se están quejando de las altas tasas de intereses. Lula tenía el apoyo financiero de los banqueros y la Bolsa de comida que ellos llaman un dólar por día por familia. Eso aseguró el voto de los pobres.
Entonces lo que perdió Lula fue un sector importante de la clase obrera sindicalizada, y también el sector de empleados públicos que estaban afectados por las reformas del Estado y la reforma de pensiones. Y ojo, creo que esto es importante: el próximo gobierno de Lula va a ser mucho peor que el primero, porque ya tiene la privatización del seguro social sobre la reforma del Estado.
Chury: Me hablas del próximo gobierno de Lula, entonces tú crees que Lula gana.
Petras: Sí, yo creo que va a ganar por los cálculos matemáticos. Uno nunca sabe, pero el cálculo matemático dice que un sector que votó la izquierda, Eloísa Helena y otros, van a taparse la nariz y votar por Lula. Creo que va a ganar, no por mucho margen, pero creo que va a ganar por un 52 ó 53 a 47.
El segundo gobierno de Lula va a ser más a la derecha y los apologistas como Frei Betto y los demás van a culpar otra vez a que tiene minoría en el Congreso, la necesidad de pactar con la derecha para las privatizaciones del seguro social y otros grandes fondos. Y el otro asunto es lo de cumplir con la agenda de lo que se llama reforma del Estado, que implica que hay que hacer despidos masivos de empleados públicos, una reducción de la plantilla estatal y seguir subcontratando servicios a empresas privadas.
Un comentario final: yo decía que Eloísa Helena y la central sindical CONLUTAS consiguieron un 7 por ciento. Ese es un primer paso en un período extremadamente difícil, porque no hay auge de lucha de clases. Y es un ejemplo para Uruguay, porque ustedes van a pasar por un proceso muy similar. Creo que el hecho de que contra todas las corrientes y contra todo el dinero se pueda construir una alternativa electoral, conseguir un voto respetable y formar una Confederación nueva, es algo que la izquierda, los obreros, sindicalistas y empleados deben estudiar y ver que también se podría construir una alternativa al Frente Amplio, aún en condiciones difíciles.
www.radio36.com.uy
Extractado por La Haine







