Frenan en Bolivia a especuladores con los combustibles

La decisión del Ejecutivo boliviano de poner freno a los especuladores con los combustibles genera hoy amplia polémica interna, aunque, a juicio de las autoridades, la medida irá en beneficio de la población.
Mediante decreto, el gobierno eliminó la subvención estatal a la gasolina y el diesel y estableció el ascenso de los precios de estos combustibles.
De acuerdo con las autoridades, las modificaciones responden a la necesidad de favorecer la economía boliviana y acabar con el contrabando de hidrocarburos a los países vecinos (Perú, Chile, Argentina, Brasil y Paraguay).
"Lo que queremos es que esa plata de la subvención la usemos en beneficio de los bolivianos, de los más necesitados", argumentó el vicepresidente Álvaro García.
En tanto, la ministra de Transparencia Institucional y Lucha contra la Corrupción, Nardi Suxo, precisó que los casi 380 millones de dólares con los que el Gobierno subvencionaba los combustibles serán reinvertidos en programas de beneficio social.
Paralelo a la disposición fueron adoptadas varias medidas compensatorias, como el congelamiento de los precios del gas, la energía eléctrica, telefonía y agua potable, de acuerdo con el ministro de la Presidencia, Oscar Coca.
También se dispuso un incremento salarial por encima del nivel inflacionario y se declaró el horario continuo para los trabajadores estatales, lo que pudiera extenderse al sector privado.
Coca anunció el inicio del diálogo con los sindicatos del autotransporte público para evitar medidas radicales que perjudiquen a los ciudadanos, como la continuidad de la huelga general por tiempo indefinido.
Los transportistas sindicalizados están en paro este lunes en rechazo a lo que algunos catalogan de "gasolinazo" y es criticado incluso por dirigentes de la Central Obrera Boliviana, la principal agrupación gremial de Bolivia.
Para el martes está previsto un ampliado nacional de los dirigentes de los distintos gremios de chóferes para analizar la problemática, en La Paz, anunció el ejecutivo de la Confederación de Choferes de Bolivia, Franklin Durán.







