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31/10/2010 :: Mundo

Informes del encuentro estatal de La Haine 2010: Europa y Mundo

x La Haine - Mundo
[La Haine cumple 10 años] Las coberturas informativas relativas al ámbito internacional estuvieron entre los artículos más leídos del 2009

Nuevamente, al igual que en años anteriores, las coberturas informativas relativas al ámbito internacional estuvieron entre los artículos más leídos del 2009. En primer lugar las manifestaciones por el primer aniversario del asesinato de Alexis y las huelgas en Grecia. Luego la cumbre del medio ambiente en Copenhague, sobre todo porque extrañamente fuimos casi el único medio en castellano que la cubrió, lo mismo que las manifestaciones antifascistas en Dresde. Después el ataque a la flotilla de Gaza y la cobertura del asesinato de indígenas en Perú, que aunque otros medios alternativos también lo cubrieron, sí teníamos información directa desde el lugar de los hechos. Y también, aunque con menor éxito de lo esperado, todo el seguimiento al golpe de estado en Honduras, que en América Latina fue muy relevante, pero en Europa mucho menos.

Perspectivas

El tema central sigue siendo la crisis económica, y al parecer va a seguir por bastante tiempo. Da la impresión de que el capitalismo se está suicidando, con todos los lujos pero suicidando. En el documento del año pasado pronosticamos que la economía iba a seguir financierizada, o sea que el capitalismo iba a continuar des-invirtiendo en producción, trasladando la fabricación a países de mano de obra barato.

Pero el sistema fue aún más allá en su tentativa de suicidio: no sólo continúa sin invertir en la economía real, la que produce riqueza (obras públicas, fábricas, agricultura), si no que pretende abaratar más los costos y disminuir aún más los gastos sociales. En vez de acudir a la solución de 1930, que funcionó (ayudada por la segunda guerra), reinciden en lo que causó la crisis: la des-inversión industrial y el traslado de esos fondos a las bolsas y a los productos financieros, con lo cual lo que están moviendo es dinero ficticio, electrónico, sin sustento en productos o materias primas.

Por eso, para tener más de ese dinero ficticio, insisten que que los costos de la crisis los paguen los estados, a través de disminuir los sueldos y las ayudas. Y para más inri, los ricos (EE.UU., Alemania, Inglaterra) trasladan la crisis no sólo a sus trabajadores si no también a países más pobres como Grecia en primer lugar, seguida de España y Portugal. Al parecer no hay tanto dinero como para seguir ayudando a los bancos y al mismo tiempo a los países mediterráneos, así que toca apretarse el cinturón, por orden de Alemania.

A partir de esto, cada vez está más claro cómo va a evolucionar la situación social. Vemos que en Grecia, que fue de los primeros países en implantar planes de reconversión salvajes, los movimientos sociales y los trabajadores reaccionan, posiblemente por la inercia de todas las movilizaciones tras el asesinato de Alexis, pero igual mostrando un camino. Esto fue seguido sobre todo por Francia, donde la gente protesta inmediatamente ante cada medida antipopular, las movilizaciones son gigantescas, se toman fábricas. En el Estado español fue importante la movilización por la huelga general del 29-S, y hay bastante resistencia a los ataques gubernamentales en Euskal Herria, Cataluña y Andalucía. Inglaterra, Italia y Alemania están empezando a movilizarse y seguramente en los últimos meses del año esas manifestaciones aumentarán en intensidad. Pero Portugal, que hace un par de años tenía movilizaciones de 200.000 personas contra el tratado europeo y contra los despidos de maestros, ahora, con una reconversión también muy importante, no se mueve tanto como otros países. Lo mismo ocurre en los países escandinavos, salvo Islandia.

Entonces, la conclusión del año pasado, de que la crisis iba a provocar movilización social y consiguiente represión, era bastante correcta. Hay movilización en la mayoría de los países europeos, y además se empieza a ver que la represión ha aumentado significativamente. Se han visto los ejemplos en Grecia. En Francia ya anuncian que el ejército va a participar en esas tareas, y en el Estado español se vio una actitud represiva mucho más seria que en otras huelgas. En ese sentido, debemos seguir apoyando informativamente el fortalecimiento de las organizaciones de base, que son las que van a poder crear las condiciones para responder a esa represión.

En cuanto al resto del mundo, especialmente América latina, creemos que unas de las estrellas de los próximos años van a ser los movimientos de oposición a la minería y los indígenas. Y ambos tienen un mismo origen: la necesidad del imperialismo de obtener los recursos naturales de donde sea y al precio que sea. Con la caída de las bolsas el oro se puso por las nubes, y eso impulsa a las multinacionales de la minería a extraerlo con urgencia y en grandes cantidades, sin importar el destrozo ambiental o la contaminación que dejan. Desde México hasta la Patagonia, prácticamente no hay país en el que no haya explotación minera multinacional, sobre todo en territorios indígenas. Al mismo tiempo, hay luchas contra esas mineras y sus gerentes locales, muchas veces con muertos incluidos. La gente ha ido asumiendo la necesidad de proteger a la naturaleza, entre otras razones porque los hijos se les mueren con la contaminación, y luchan contra eso.

En Asia los protagonistas van a ser Afganistán e Irán. Es resaltable el aspecto antiimperialista, ya que a pesar de toda la tecnología, armas y dinero de los invasores, grupos de campesinos pobres los están venciendo. En Irán, a pesar de la publicidad pagada por EE.UU. sobre las manifestaciones contra el gobierno, parece que la mayoría de la gente sigue apoyando al presidente. Sobre todo porque es, aunque más no sea, genuinamente antiimperialista, y el único que le puede parar los pies a Israel. Y por eso mismo, en algún momento “Occidente” lo va a atacar.

Europa

En el ámbito europeo, La Haine ha intentado ampliar los contactos con los diferentes colectivos y, de esta manera, poder aumentar (en la medida de lo posible), las noticias y coberturas de Europa.   En el contexto actual de crisis económica mundial, nos parece vital fortalecer los vínculos entre los diferentes movimientos y colectivos anticapitalistas que intentan construir una alternativa al sistema capitalista. En este sentido, hemos estado presentes en citas como la Cumbre de Copenhague, la manifestación antifascista de Dresde o, más recientemente en las huelgas y movilizaciones obreras de Francia. Las manifestaciones anticapitalistas, antifascistas y obreras han sido seguidas con atención por nuestros lectores, y las diferentes organizaciones europeas han utilizado LH como vehículo de transmisión de la situación en directo en la calles de Copenhague, Dresde o París.   Aunque La Haine sigue teniendo como objetivo el de servir de altavoz de los movimientos sociales del Estado Español, nos parece enriquecedor aprender de las experiencias y de la situación en Europa. Especialmente ahora, cuando el sistema capitalista muestra su verdadera cara y la extrema derecha crece en muchos países europeos.   En la última de las citas importantes de las que ha hecho cobertura LH (las movilizaciones en Francia contra la reforma de las pensiones), observamos una fuerte determinación de los trabajadores/estudiantes por obligar al gobierno a retirar la reforma. En Francia, a diferencia de otros lugares, se mantiene una cierta conciencia social heredada de mayo del 68. Aunque el sindicalismo reformista intente adormecerla, ese espíritu de revuelta se despierta cada cierto tiempo en las calles francesas, como está siendo el caso ahora o como pasó contra el Contrato Primer Empleo (CPE) en 2006.   Si a esta característica de los franceses se le añade el hecho de que el Gobierno Sarkozy aplica una política racista y ultra-securitaria, el descontento y el desencanto de buena parte de la población francesa termina por manifestarse, como en las revueltas de los inmigrantes de las cités en 2005 y 2007 o la participación de los estudiantes este año en las protestas contra la reforma de la edad de jubilación.   Lo que se está viviendo actualmente en las calles del país galo es una revuelta entre las dos Francias, la que expulsa gitanos rumanos, hace diferencias entre franceses de 1ª y franceses hijos de inmigrantes y defiende a ultranza el sistema capitalista (y los recortes y esfuerzos que este exige a los trabajadores), y la Francia multicultural, obrera, que luchó en el 68 por adquirir una serie de derechos y luchará ahora por mantenerlos.

América Latina

Se está dando un cambio con respecto a los dos años anteriores. No sólo por las victorias electorales de Evo Morales y de Chávez, así como el fortalecimiento de la figura de Correa en Ecuador después del fallido golpe. También las movilizaciones populares a su favor muestran que los pueblos siguen confiando en esos líderes. Por otro lado, En Nicaragua, El Salvador, Uruguay, Brasil, donde también hay gobiernos “progresistas”, el pueblo no se moviliza, tan sólo los vota como mal menor.

En el caso de Chávez, hay importantes indicios de que mejora su relación con las masas. Después de sus primeros años en que tenía una relación casi directa con el pueblo, y la gente sólo confiaba en él, pasó por un período de burocratización con la creación del PSUV y los gobiernos locales que en algunos casos eran más derechistas que la oposición. Pero presumiblemente el hecho de perder el referéndum de 2008 le hizo recapacitar, le mostró que la gente estaba perdiendo la confianza, y ha vuelto a darle importancia a las organizaciones más de abajo, a salir a las poblaciones y escuchar a la gente. Y esta le responde con grandes movilizaciones. El apoyo a los movimientos de base, así como los correctos posicionamientos de Venezuela en momentos peligrosos como el golpe de estado en Honduras o el de Ecuador, cuando Chávez apoyo a Zelaya y a la Resistencia, además de retirar a su embajador de ese país, está provocando el redoblamiento de los apoyos del movimiento izquierdista internacional al proceso bolivariano. Lamentablemente no responde de igual manera cuando se trata de temas como las FARC o los refugiados vascos.

En Bolivia, cada vez hay más analistas que valoran que el proceso de construcción de la identidad indígena encabezado por Evo está siendo apoyado por bases muy amplias, lo que le permite ganar cómodamente las elecciones y alejar el espectro del golpe. En todo caso los obstáculos para una deriva revolucionaria son especialmente importantes porque la burocracia del MAS en Bolivia es aún mayor que en Venezuela, si bien hay que estar atentos porque de alguna manera Evo ha conseguido terminar con la oposición del principio. En parte por los altos precios del gas, que hacen que haya más dinero disponible para el consumo de las clases medias y altas (y por lo tanto más trabajo para obreros, campesinos y servicio doméstico). Y también porque a través de prebendas y/o de medidas favorables al pueblo, los fuertes movimientos sociales que tumbaron presidentes y llevaron a Evo al Gobierno, hoy están prácticamente desaparecidos.

En Argentina también casi han desaparecido muchos movimientos sociales, sobre todo los piqueteros, tan fuertes a principios de la década. Las fábricas tomadas, otro movimiento muy fuerte, están vegetando. Ahora las movilizaciones más fuertes se dan en el tema indígenas y minería, ya que en las ciudades, un poco en la línea de Bolivia, la presidenta ha conseguido aplacar la movilización social. Entre otras cosas debido a que los altos precios de la soja transgénica, de la que Argentina es de los mayores exportadores, hace que haya trabajo aunque sea mal pago, y mejoras en el gasto social. En su guerra (junto a la burguesía industrial) contra la oligarquía sojera, la presidenta necesita apoyo popular y lo está consiguiendo a base de medidas populistas y ayudas sociales.

En Uruguay volvió a ganar el “progresismo”, y también se da un retroceso de la escasa movilización social. En los primeros meses del primer gobierno del Frente Amplio hubo bastante decepción, sobre todo en la militancia, porque se esperaba que iba a levantar las banderas de los '70, cosa que no hizo en absoluto. Ahora parece que ya ni eso: la gente votó a Mujica (el del “queremos un capitalismo decente”) y se volvió a su casa, a pesar de que es la negación absoluta de las consignas históricas tupamaras. Veremos cómo reaccionan los ex-guerrilleros ante el amplio apoyo que tuvo el paro general de hace pocos días.

El caso de Chile es una incógnita de momento. Es la primera vez en muchos años que hay un gobierno netamente derechista, de nombre y de espíritu. Los políticos de la Concertación (socialistas y democristianos que tenían el gobierno desde la salida de Pinochet), como no eran grandes empresarios, tenían miedo a todo lo que no fuera clase media y alta. Piñera, dueño de un emporio, no le tiene miedo a los pobres: es posible que gobierne el país como dirige a sus empresas, mano blanda para mantener alguna paz social (sobre todo con los estudiantes, los pobladores sin techo y los trabajadores del cobre), y mano muy dura con el activismo. Aquí entran en primer lugar los mapuche, con la tierra no juega ningún rico. Pero también el anarquismo, bastante fuerte sobre todo en las ciudades.

En Colombia, las FARC vuelven a tener fuerte presencia después de los golpes recibidos, a pesar de que los medios intenten demostrar lo contrario. Ante la visible imposibilidad del triunfo puramente militar sobre esa guerrilla, el gobierno vuelve a dar luz verde a los paramilitares y a los sicarios del narcotráfico, que con el Plan Colombia habían perdido protagonismo, para participar en la represión. EE.UU. creyó que apoyando el ejército con tecnología y dinero conseguiría acabar con las FARC, pero lo único que consiguió fue engordar las cuentas de los generales y ministros, y dar algunos golpes espectaculares. Probablemente tengamos un año de asesinatos de sindicalistas y activistas de DD.HH. como las que ocurrían hace unos años, acompañado de las insistentes tesis mediáticas acerca de las "inminente derrota” de las FARC. La represión seguramente provocará el consiguiente incremento de la lucha guerrillera, campesina y barrial.

En Centroamérica la estrella va a seguir siendo Honduras, que gracias al golpe de estado ha conseguido la unificación de varios movimientos sociales y organizaciones de izquierda en el Frente de Resistencia, que ahora se ha convertido en organización y parece que sigue siendo unitario. Además de que, por las constantes violaciones a los DDHH, el pueblo sigue movilizado detrás de ese frente.

Y por último México, que probablemente va a ser una de las zonas más conflictivas. Al revés que en otros países, aquí el movimiento social está en alza, y no ha dejado de estarlo en los últimos años. Luchas de meses, como contra el fraude en las elecciones (a pesar de que el perjudicado era el socialdemócrata López Obrador), contra el aeropuerto de Atenco, los maestros en Oaxaca, la resistencia zapatista... Ahora el truco es la “lucha contra el narcotráfico.” Miles de millones de dólares, miles de policías y soldados en las calles, y miles de violaciones a los DDHH. El objetivo real no es el narco si no justamente esa conflictividad en alza. Y la realidad es que las bandas del narcotráfico están reemplazando al Estado en muchas zonas, con la anuencia del propio Estado. Se da una situación parecida a la de Colombia, en que los narcotraficantes y paramilitares co-gobiernan con la burguesía. EE.UU. no puede permitir que México se rebele, como no lo permitió en Honduras y no lo va a permitir en Colombia (aunque son casos distintos, pero el principio es el mismo). Las luchas contra la minería, contra la privatización de la electricidad y por los derechos indígenas son aplastadas tanto por la policía como por los sicarios. Seguramente, además de potentes movimientos sociales, surjan nuevas organizaciones armadas, o crezcan las existentes.

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