¿Por qué Washington rechazó instalar el Africom en Marruecos?

Aunque el reino de Marruecos constituye una posición, geográficamente y políticamente interesante, los EEUU rechazaron la proposición de instalar la sede del AFRICOM en el reino cherifiano, ya que la contrapartida no es más que el apoyo americano al plan de autonomía que Rabat confeccionó para el Sahara Occidental.
La verdadera razón de la no instalación de la sede del mando de las fuerzas americanas en Africa (AFRICOM) y su permanencia en Frankfurt no se debe a la renuncia de Marruecos de recibirlo sino al rechazo de Washington de aceptar la oferta marroquí, ya que ésta estaba sometida a condiciones. En efecto, según la Red de Información y documentación para el desarrollo durable y la solidaridad internacional (RITIMO), Marruecos se presentó voluntario para alojar la sede de AFRICOM a cambio de un apoyo americano al plan de autonomía para el Sahara Occidental. Washington, que reconoce sólo la administración marroquí en este territorio, y no su soberanía debido a la contestación del pueblo saharaui, rechazó esta oferta, considerándola apremiante.
Según el mencionado sitio digital, esta política de regateo había dado sus frutos en la era de Bush que, en 2003, había apoyado el plan Baker para alinearse, en 2007, a la proposición de autonomía marroquí a cambio de la aceptación de albergar centros de detención secreta de la CIA. La misma fuente añade que los servicios de información marroquíes habían colaborado intensamente con sus colegas americanos de la CIA y del FBI en su lucha contra el terrorismo.
Estos últimos utilizaron la sede de la DST en Temara como lugar de detención temporal donde, según numerosos testimonios recogidos, sobre todo por organizaciones internacionales como Human Rights Watch y Amnistia Internacional, habían deslocalizado la tortura de presuntos terroristas de Al Qaida. Se trata de un programa llamado «Extraordinary renditions» descubierto por la prensa norteamericana en 2002, cuyo fin es subcontratar los interrogatorios duros de activistas islamistas por servicios de inteligencia de paises aliados poco preocupados por los principios de derechos humanos.
Recuérdese que el AFRICOM, cuya creación había sido anunciada en 2007 por el presidente Bush, tenía por objeto establecer un programa que permitiría a los países del Maghreb y de Africa entrenar sus tropas y efectuar maniobras conjuntas. Este programa estaría concebido para ayudar a los países de esta región a contener las amenazas terroristas y el crimen oado.
Así, mientras que Argelia, África del Sur, Libia y Nigeria defendían la idea de que los mecanismos de la Unión Africana para la prevención y la resolución de los conflictos son los mejor adaptados para gestionar los problemas de seguridad en África, y negaban la implantación de la sede de este mando militar americano sobre el continente, Mohammed VI aprovechó su negativa para proponer acogerlo. Todavía no hemos olvidado la inmensa campana propagandística marroquí que se puso en movimiento para promover la oferta, a través de todos los medios de comunicación marroquíes, y españoles, que se habían hecho eco de la instalación del Cuartel General del Africom en la ciudad de Tan-Tan.
De esto se deduce claramente que la administración de EEUU declinó la oferta de su aliado tradicional, Marruecos. El nuevo presidente americano, Barack Obama, que ordenó el "cierre" de Guantánamo y de todas las prisiones secretas de la CIA en el mundo, se negó a instalar la sede de Africom en Marruecos. Así rompe con las prácticas americanas del pasado y con el apoyo tradicional norteamericano a las tesis annexionistas marroquíes y al plan de autonomía.
Sería legítimo preguntarse qué harán ahora Zapatero y Moratinos que, en el pasado, removieron cielo y tierra para promover la farsa marroquí de la autonomía. Un Estado saharaui independiente se esta convirtiendo, poco a poco, en algo irreversible. No es más que cuestión de tiempo. Los saharauis olvidarán los sufrimientos del pasado, pero no olvidarán aquellos que, abrazando la traición, le apuñalaron por la espalda.







