¿Qué se puede decir de la afirmación "El pueblo judío tiene derecho a un Estado como cualquier otro pueblo?"

Querría abordar con un poco de distancia las reacciones injuriosas suscitadas tras la publicación del artículo de Nico Hirtt (véase traducción en http://www.lahaine.org/index.php?p=18795) en La Libre Belgique del 25 de julio.
Y me he decidido a hacerlo al comprobar que, mientras las matanzas siguen en Palestina y Líbano, está claro que las bombas suscitan menos indignación en ciertas personas que algunas opiniones molestas para ellos. Algunos (entre ellos la embajada de Israel) incluso han insultado a La Libre Belgique por haberse atrevido a publicar unas opiniones como las de Hirtt. Un lector, incluso califica los argumentos de Nico Hirtt de nauseabundos.
Personalmente, lo que considero nauseabundo es el olor de los cadáveres que causa el ejército israelí. Porque ¿qué crimen ha cometido el autor que justifique semejante tiroteo? Simplemente ha puesto en duda la legitimidad de Israel. ¿Y qué? Israel es un Estado artificial surgido de un toque de "varita mágica" en 1948. Y es necesario señalar que, desde entonces, ha sido el origen de repetidos conflictos y guerras en esa región del mundo.
¿No hay derecho a hacerse preguntas? No he leído argumentos contrarios a los de Nico Hirtt. Sus detractores le acusan de errores y de falsificaciones pero no analizan ni uno sólo de sus argumentos. Así resulta sencillo. El único "argumento" presentado para defender el sionismo es que históricamente ha habido sionistas de izquierdas. Como cualquier palabra, el "sionismo" puede tener diversos significados. Pero los hechos están ahí y lo menos que se puede decir es que el punto de vista de los sionistas de izquierdas (como Albert Einstein) no ha sido recogido. El sionismo que se denuncia hoy, es el que se practica en la política real llevada a cabo por los diferentes gobiernos israelíes. Y no existe ambigüedad alguna sobre su significado.
Afronto el riego de sufrir el mismo tratamiento que Nico Hirtt y, sin volver sobre sus argumentos y análisis que considero convincentes, querría responder a dos pseudo argumentos clásicos de los sionistas:
1. "El pueblo judío tiene derecho a un Estado como cualquier otro pueblo".
Se trata de una manipulación del concepto de pueblo. Los adeptos a una religión no constituyen un pueblo sino un grupo de personas que comparten unas creencias y que, además, hablan lenguas diferentes, y tienen culturas diferentes, etc. (¿se atrevería alguien a hablar de "pueblo católico", por ejemplo?).
¿Qué hay en común entre un judío armenio, un judío alemán, un judío marroquí y un judío sudanés? En la pregunta está la respuesta, ya que no existe razón alguna para que todas esas gentes se reúnan de golpe en un mismo rincón del planeta, aplastando a quienes han vivido allí, generación tras generación, durante muchos siglos.
El hecho de mantener esta opinión no significa que yo crea que ahora es necesario echar a todos los israelíes. Creo, como Nico Hirtt, que la única solución posible es la existencia de un Estado único, plural étnicamente y plural religiosamente en el que judíos, cristianos, musulmanes y ateos vivan juntos y respeten las creencias de los demás y, sobre todo, disfruten de los mismos derechos.
Ahí mi postura tiene más matices, ya que creo que será necesaria una etapa intermedia para alcanzar el objetivo último. Esa etapa es la de la creación, al lado de Israel, de un Estado palestino en los territorios de Cisjordania y la franja de Gaza, sin ninguna colonia, y con Jerusalén Este como capital. Es lo mínimo que cualquier demócrata debe esperar. Cualquier otra solución "a la baja" sería un engaño para los palestinos. Y a quienes se amparen en el antisemitismo les recuerdo la postura de muchas asociaciones judías, entre ellas la Unión de Judíos Progresistas de Bélgica (Union des Progressistes Juifs de Belgique) y de los objetores del propio Israel.
2."Después del Holocausto, ¿Quién puede negar a los judíos el derecho a reagruparse?"
El argumento parece bastante convincente pero, en primer lugar, el sionismo se remonta al siglo XIX lo que quiere decir que es muy anterior al Holocausto. Los sionistas no han hecho otra cosa que servirse de la masacre de su propio pueblo para realizar con éxito una política que tenían pensada desde mucho antes.
Segundo, querría pedir un esfuerzo de imaginación. ¿Cómo se hubiera reaccionado si, tras la Segunda Guerra Mundial, un grupo importante de judíos se hubiera apoderado de una parte de Alemania, equivalente grosso modo al territorio de Bélgica? ¿Si hubieran expulsado a todos sus habitantes y masacrado a los que se hubieran negado a irse? Para que la analogía sea completa, digamos que habrían permitido a algunos alemanes quedarse en el interior de su territorio pero sólo a una minoría y sin los mismos derechos que los judíos, y para realizar las tareas subalternas.
Desde aquí oigo las reacciones: "Sería intolerable. Los judíos han sufrido una desgracia indescriptible pero no pueden hacer que lo paguen personas inocentes, mujeres, niños, ancianos". Pues eso es lo que ha ocurrido en Palestina. La única diferencia es que en Alemania, en ese territorio imaginado, habría habido un cierto número de antiguos miembros de las SS, que en efecto fueron co- responsables del Holocausto. No así en Palestina.







