James Petras: Huelga general. Ese es el único lenguaje que entienden los Villepin en Francia y los Astori en Uruguay

Comentarios de James Petras. Lunes 20 de marzo de 2006 "Hay que explicar por qué el Fondo tiene éxito en algunos lugares y no en otros. Y la razón es que la clase dominante, la élite política Frente Amplio, permite que las condiciones y la política del Fondo funcionen aquí"
Efraín Chury Iribarne: La primera pregunta se orienta a los tres años de la invasión de Estados Unidos a Irak. Aquí ha llegado información que la compulsa hecha en EE.UU arroja que el 64 % está contra Bush. Pero también en este momento hay un bombardeo criminal, acentuado, de las fuerzas norteamericanas en Irak y queríamos tener tu comentario sobre esto.
Petras: Bueno, creo que lo que debemos entender es que lo que está moviendo a la gente son los muertos y heridos de Estados Unidos. Hay tantos que han vuelto a los pueblos y ciudades sin brazos, sin piernas y ciegos que eso ha tenido un enorme impacto aquí y le ha dado un golpe a Bush, le ha mostrado que sus planes de imponer un imperio norteamericano tienen un alto costo. Ahora las estimaciones van hacia un billón de dólares para esta guerra, y hay oposición contra la guerra incluso entre los conservadores, por el alto costo y los efectos que puede tener sobre la economía. Entonces hay varias cosas que están afectando a la opinión pública aquí, que más que nada tienen que ver con su propio bolsillo, con sus propios muertos y por la caída en los servicios sociales, en los planes de salud que han sido reducidos por culpa de la guerra y han afectado a más de 90 millones de personas: pensionistas, heridos y demás.
Esos son los factores, por eso a la gente no le preocupa tanto los bombardeos, incluso ahora hay una mayoría en favor de bombardear Irán, pero eso tiene que ver con la campaña propagandística y cada vez que sale una gran campaña propagandística en cualquier parte del mundo, tiene su respuesta en la opinión pública, si no hay contra-efectos, como muertos propios, que afectan al público.
Entonces, si se meten en Irán y empiezan a caer soldados norteamericanos o a ser atacados en otras partes de la región, creo que también se van a dar vuelta contra la guerra en Irán. Pero hasta ahora, como no hay guerra allá y las amenazas son a partir de ataques aereos, no hay oposición fuerte como hay contra la guerra en Irak.
Chury: Según entiendo la ciudadanía norteamericana recién reacciona cuando se producen muertos norteamericanos y cuando la guerra se revierte.
Petras: No hay mucha solidaridad social ni humanitaria. El porcentaje de población que se mueve por razones morales o razones humanitarias es mínimo, yo diría que no es más del 15 ó 20 por ciento. La mayor parte de la oposición empieza a crecer en relación directamente proporcional con los costos económicos, los muertos y las derrotas.
En este sentido el pacifismo norteamericano está vinculado directamente con la fuerza de resistencia en EE.UU. y eso es muy claro desde todas las guerras: la guerra de Corea, la guerra en Indochina con Vietnam y ahora con Irak. Y cada vez que empezaron a sufrir derrotas y muertos, tomó auge la oposición. Mientras en lugares y situaciones fáciles y con pocos muertos, no hay oposición. Por ejemplo la invasión a la pequeña isla de Granada, o Panamá, o la República Dominicana y demás lugares.
Un caso muy interesante es la invasión norteamericana a Somalía con Clinton. Cuando envió tropas, todo el mundo aplaudía por el "acto humanitario", como lo llamaron. Y en el momento en que los somalíes capturaron y mataron a 18 soldados estadounidenses, y los arrastraban por las calles, automáticamente surgió un gran grito contra la presencia norteamericana, y había que retirar las tropas. Lo mismo en El Líbano cuando Estados Unidos mandó tropas en 1982, y con una bomba suicida atacaron la fortaleza y murieron 245 marines bajo el gobierno de Reagan. El propio "guerrero" retiró forzosamente las tropas.
Creo que hay más que suficiente documentación para mostrar que este correlato entre costos-muertos y oposición es muy fuerte.
Chury: ¿Qué papel juega en esa información por la que reaccionan los norteamericanos, la televisión y los grandes diarios en EEUU?
Petras: Los medios tratan el fenómeno de la guerra principalmente en forma favorable al gobierno, más que nada en la actualidad. La poca disidencia que existía en la guerra de Vietnam desaparece, ahora son casi instrumentos oficiales gubernamentales, eso incluso en los principales diarios. Y aún más, atacan a Israel y son iguales o peores, por la influencia judía en los grandes medios de comunicación. Cuando hay asesinatos israelitas no los reportan, o cuando los reportan siempre dicen que era en represalia, nunca se pintan las agresiones, asesinatos de niños.
Incluso estuve conversando con una persona vinculada a Asociated Press que contaba que tomó un video de un soldado israelita matando a un adolescente a sangre fría y envió el video a la estación de Asociated Press en Jerusalén, pero ahí un judío que estaba encargado de la estación lo censuró, no dejó distribuir las fotos. Y cuando un amigo mío llamó y trató de entrevistar a esa persona, el señor que estaba encargado no respondía, lo refería a AP de Nueva York. Entonces fue a Nueva York a preguntar y solamente le decían "no hay comentarios". Resultó evidente para el investigador que hay cosas de las que no se hablan, hay censura, hay control, hay influencia tanto del gobierno norteamericano sobre reportajes de guerra como la hay sobre el tema de Israel y las terribles agresiones que está cometiendo. Eso es muy obvio, cualquier estudio de medios de comunicación de masas ha demostrado la enorme influencia que tiene el monopolio de lo que llaman la noticia.
Pero más allá del poder que tienen, uno tiene que decir que cuando la realidad objetiva afecta al pueblo de una forma visible y concreta, la influencia de los medios es mucho menor que cuando son cosas que no afectan directamente al pueblo.
Por ejemplo, en el problema de la salud los medios están con el sistema privado, pero las encuestas muestran que hay entre 60 y 65 por ciento a favor de un sistema público de salud. Entonces los medios no pueden influir, porque la gente sabe que no hay forma de pagar el médico y el hospital, que el 40 % de las bancarrotas en los Estados Unidos se dan por las deudas médicas. Esas son cosas reales sobre las que no se puede engañar a la gente con la propaganda. Lo mismo en la guerra de Irak ahora, fíjate que con casi todos los medios en favor de la guerra, más de un 50 % del pueblo está en contra.
Debemos verlo también en Bielorusia. El domingo votó el 93 % de la población, y eso con todos los medios extranjeros, polacos, ingleses, tratando de desprestigiar la elección; la Unión Europea, Estados Unidos infiltrados, ONG's pagadas, etc. Mientras tanto votó el 93 % y Luzenko ganó con el 83 %. Y uno puede decir que no fue una elección perfecta, pero la asistencia del 93 % frente al boicot al que convocó la mal llamada oposición, es un indicador de que el gobierno tiene respaldo por sus programas de bienestar social y pleno empleo. Los medios de EE.UU. pueden engañar sobre eso, no informar, etc., y la gente aquí cree que las elecciones fueron corruptas, porque no saben nada de esto y no están afectados, entonces la tendencia es a aceptar lo que los medios dicen sobre Bielorusia.
Chury: Hay un tema que tiene que ver con el manejo económico que está haciendo el actual gobierno del Uruguay y hoy nos encontramos con esta realidad: el Ministerio de Economía, -es decir Danilo Astori con el apoyo de Tabaré Vázquez, que lo ha apoyado desde que empezó y dijo que lo va a acompañar hasta que termine su mandato- están definiendo los marcos de privatizaciones. El equipo económico ya había adelantado al Fondo Monetario Internacional que consideraba este recurso para aumentar la inversión. Es decir que Uruguay se apresta a privatizar las empresas ANCAP, UTE, OSE, ANTEL, BANCO REPÚBLICA. Inclusive en un artículo del diario El País de hoy se dice que el abanico de posibilidades de privatización podría incluir proyectos de transportes, energía, comunicaciones, agua, así como nuevos sistemas que incluyen las cárceles, los hospitales y los centros educacionales. Y también se presupone que este compromiso fue adquirido por el gobierno de Tabaré Vázquez y Astori, porque tienen seis emisiones de bonos y han adquirido una nueva deuda externa neta de 2.060 millones de dólares. ¿Esto es parte de la planificación que hay para manejar desde el FMI, desde los centros de poder, del Grupo de los 8 a los países como los nuestros, siempre que los gobiernos de turno sean dignos representantes del Fondo Monetario y del Banco Mundial?
Petras: Yo desde el comienzo -como saben las personas que escuchan este programa- dije que este puede ser el peor gobierno en la historia de Uruguay. Y todos pensaban que yo era loco y extremista. Yo creo que eso era explícito en el discurso de Astori, era explícito después de la visita que hicieran a EE.UU., era explícito cuando rechazaron el referéndum [contra la privatización del agua] que ganó el pueblo. Todo eso indicaba un tipo de extremismo que después se confirmó cuando firmaron el pacto de inversiones durante la cumbre en Mar del Plata.
Son gente extremista que realmente está comprometida hasta los cojones con esta política ultra liberal, y se debe entender que están en los pasos del extremista Lula y en favor de cualquier concesión a los capitales extranjeros. Aún más: no son inversiones, eso es lo más ridículo porque lo que van a hacer es entregar empresas que ya están funcionando. Es decir: una inversión extranjera implica la construcción de nuevas industrias, la creación de nuevos mercados, traer nuevos capitales de afuera y no simplemente copar lo que los uruguayos crearon con su sacrificio para ahora entregar eso y llamarle inversiones, que no van a sumar al país nada más que la transferencia de la propiedad.
No va a sumar nuevos empleos, incluso va a eliminar muchos empleos porque estas empresas van a exprimir el máximo de plus valor de todo lo que queda en la empresa. Van a hacer lo que ellos llaman un saneamiento, que es muy poco saludable para los trabajadores. Incluso los van a obligar a que el Estado sea el que despida, las empresas se venden después que el Estado paga las indemnizaciones y las deudas, así los empresarios tienen las manos limpias para recoger las ganancias. Lo que van a hacer es privatizar las ganancias y socializar los costos de la privatización.
Yo creo que con este gobierno todo lo posible va a ocurrir, con el respaldo fortísimo de la derecha tupamara, la derecha del partido Socialista. Y los demás, comunistas incluidos, tienen que tragarse este sapo, aunque yo no creo que para ellos sea un sapo, porque no creo que el problema sea simplemente el Fondo Monetario presionando. El Fondo Monetario está presionando en todo el mundo. Hay que explicar por qué el Fondo tiene éxito en algunos lugares y en otros no.
Y la razón es que la clase dominante, la élite política del Frente Amplio, permite que las condiciones y la política del Fondo funcionen en Uruguay.
Cuando en el mundo los precios de las materias primas están en alza, no hay razón para decir que el ambiente internacional, la coyuntura, nos obliga a tomar estas medidas. No hay un ambiente internacional desfavorable para los exportadores en este momento, es muy favorable: la liquidez abunda, las tasas de interés están bajas, los precios de exportación están altos. Entonces ¿por qué lo hacen?: primero, porque ideológicamente están comprometidos con eso, lo creen y lo van a aprovechar. Y segundo, por sus relaciones de clase.
Hay que decir que Astori, Vázquez, Gargano, Díaz y compañía, están buscando a todo costo consolidar una relación carnal con los más poderosos capitales extranjeros; carnal hasta las rodillas, como decimos.
Y eso hay que explicárselo al pueblo uruguayo, que no son simplemente rumores ni son simples episodios aislados. Ellos tienen una estrategia, tienen una política y están preparando el camino para realizar esta política. Y el PIT-CNT [central sindical mayoritaria] está durmiendo, no hace su trabajo. Debe preparar una huelga general como en Francia, cuando frente a esta ofensiva donde tratan de imponer contratos basura a los jóvenes obreros, un millón y medio de obreros y estudiantes salieron a la calle porque no quieren contratos basura sin seguridad.
Y allá en Uruguay ¿qué hacen? lo mismo que en Estados Unidos: tragan sapos, esperan influir a algún legislador para que los contratos no sean tan malos. Pero en Francia la clase obrera está preparando una huelga general para esta semana si el gobierno no retira la medida. Cerrarán las empresas, los Bancos, el gobierno. Ese es el único lenguaje que entienden los Villepin en Francia y los Astori en Uruguay.
CX36 Radio Centenario







