La globalización de la fraternidad: una alternativa a la lógica del capitalismo global
Dos racionalidades mutuamente excluyentes: La de Cuba y la de la globalización capitalista, de acumulación, violencia y declive hegemónico
Una isla que se globalizó sin capitalismo
En el mapa del siglo XXI, Cuba aparece como una anomalía tanto geopolítica como ética. Una nación insular del Caribe, que entonces albergaba a solo once millones de personas y estaba sometida a uno de los bloqueos económicos más largos y agresivos de la historia, ha logrado proyectarse en la escena mundial, no a través del capital, las armas o los instrumentos típicos del poder blando imperial, sino a través de la solidaridad concreta: médicos en zonas remotas, desarrollo de recursos humanos en países empobrecidos, vacunas desarrolladas en centros científicos y laboratorios nacionales, y una ética internacionalista que antepone la vida al lucro.







