La trampa de “La Pax Silica” de Trump y el declive norteamericano
EEUU, en su decadencia sistémica, continua con el despliegue de un nuevo colonialismo tecnológico militar imponiendo la compra de sus paquetes tecnológicos sin fisuras
De la política del garrote al Momento DeepSeek
El momento DeepSeek, la guerra contra Irán, las regulaciones de China a la exportación de tierras raras y la no resolución del conflicto con China por el dominio de Taiwán ponen en riesgo el control de las cadenas de suministros que Occidente necesita para el desarrollo de la Inteligencia Artificial.
En enero del 2025 el momento de enfrentamiento comercial y tecnológico entre las dos potencias, EEUU y China, se precipito gracias a la aparición de una aplicación de IA que vino a cambiarlo todo: DeepSeek.
China demostró, con este lanzamiento global, que la narrativa y la practica norteamericana de imponer su paquete tecnológico en Occidente a costa de la soberanía de los países, no tenía ningún asidero, ni económico, ni tecnológico. De esta manera no solo quedó en evidencia que la democratización de la tecnología es mucho más factible de lo que piensan los gobiernos, sino que se vislumbra que un nuevo régimen de acumulación está naciendo y necesita de nuevas reglas de juego y un ecosistema digital acorde.
China juega a tres bandas para demostrar el fracaso de la geopolítica del garrote estadounidense: en primer lugar, demostrando que puede haber tecnología más económica y de código abierto. DeepSeek es un modelo de IA que iguala e incluso supera, las capacidades de las desarrolladas por las corporaciones del Silicón Valley y se realizó con una centésima parte de los costos en millones de dólares y en Unidades de Procesamiento Grafico (GPU).
En segundo lugar, ya desde octubre de 2023, China presentó la Iniciativa Global de Gobernanza de la IA. Esta iniciativa enfatizó que todos los países, independientemente de su tamaño, fortaleza o sistema social, deberían tener el mismo derecho a desarrollar y utilizar la IA.
Y, en tercer lugar, la IA desarrollada por China se enfoca en potenciar el sistema productivo al servicio de las mayorías. La IA no está centrada en dominar el terreno virtual – digital (como la anglosajona), sino en potenciar áreas industriales, como la energética, la agricultura, la logística, así como en potenciar la consolidación del Estado, mejorando la salud, la educación y la cultura y cuidando la Salud Mental de la población.
La “Pax Silica”
Frente a esto, EEUU, en su decadencia sistémica, continua con el despliegue de un nuevo colonialismo tecnológico militar imponiendo la compra de sus paquetes tecnológicos sin fisuras “Full-strack” (hardware, datos, aplicaciones, servicios en la nube, etc.), la “Pax Silica”. Inaugura los tiempos de una nueva política internacional, "Friendshoring", la estrategia de relocalización de cadenas de suministro hacia países políticamente aliados y económicamente estables, priorizando la seguridad y confianza sobre el costo más bajo, para mitigar riesgos.
Este cambio en la política internacional del 'libre mercado' hacia la de la seguridad nacional, es un signo de debilidad estructural, quizás la última opción que le queda al imperio para garantizar sus cadenas de suministro y seguir en carrera por el dominio de la IA.
A mitad del 2025, Trump publicó el 'America´s AI Action Plan'. En este plan queda explicita la necesidad de dominar esta tecnología y así obtener ventajas económicas, militares y geopolíticas para contrarrestar el dominio futuro de China en este ámbito tecnológico.
A nivel internacional, impulsa hacia fines del 2025, junto con Israel, con una perspectiva geopolítica y económica, el armado de un nuevo G7, «Pax Silica» [Silica es un compuesto refinado de silicio que es un componente clave en los chips informáticos que alimentan la IA], la cual es una alianza multilateral para asegurar la cadena de suministro de semiconductores, minerales críticos y energía para el desarrollo de la IA. Recordemos que Israel es el centro de diseño más importante, fuera de EEUU (Intel, Invidia, Apple y Amazon diseñan sus procesadores allí y a su vez lidera la bioconvergencia entre biología molecular e ingeniería de datos).
Uno de los problemas de EEUU es la dependencia que tiene de los semiconductores realizados en Taiwán (TSMC). Mientras que Taiwán está perdiendo reconocimiento diplomático y solo quedan menos de una decena de países sin peso geopolítico que lo reconocen, avanzar en el apoyo a los nacionalistas (Partido Progresista Democrático), derechista, implicaría desencadenar una guerra con China que ningún país de la región está dispuesto a sostener.
Compartir para seguir dominando
La propuesta estadounidense de “Pax Romana” tiene por objetivos compartir tecnología de fabricación, asegurar las materias primas (como tierras raras) y bloquear el espionaje (sin puertas traseras que puedan beneficiar a Rusia o China). Incluye a aliados clave como Japón (Sofbank), Singapur (Fondo de Inversión: Temasek), Corea del Sur (semiconductores), Australia (recursos naturales), Reino Unido (innovación en materiales avanzados y hardware de IA), Emiratos Árabes y Qatar (estos dos últimos proveen financiación, energía y ubicación) y, con participación de observadores, la Unión Europea y Países Bajos (semiconductores, ASML Holding N.V.). Se plantea la realización de un consorcio de inversión soberano voluntario con un potencial de más de 1 billón de dólares en activos gestionados por miembros, enfocado en proyectos mineros y tecnológicos.
América Latina no es ni siquiera tenida en cuenta para esta nueva alianza, ya que la consideran un territorio propio, que aporta tierra, energía y datos. Para nuestra región se impone el Escudo de las Américas, coalición militar también en el marco de la seguridad nacional de EEUU.
El avance de las corporaciones estadounidenses sobre el triángulo del litio (Bolivia, Chile y Argentina) ya lleva varios años [2]; a su vez se impulsa una nueva base militar en el sur de argentina y Centros de Procesamiento de Datos (las nuevas bases cívico-militares) que consumen enormes cantidades de energía y agua, sin impulsar el desarrollo local. Incluso si estos centros de procesamiento se acoplan a las infraestructuras críticas de los países de la región y a la administración pública, perderíamos herramientas clave para disputar el control de la soberanía territorial.
Con el despliegue de la guerra contra Irán, esta alianza cobra más fuerza y se amplía la necesidad norteamericana de garantizar la energía, fundamental para el desarrollo de los centros de procesamientos de datos de gran escala.
Para Jacob Helberg, subsecretario de Estado para Asuntos Económicos es una «coalición de fondos soberanos e inversores institucionales que unen fuerzas en torno a un único imperativo estratégico». Añadió que el objetivo era garantizar que «los minerales, puertos, corredores, fábricas y activos energéticos que impulsan la cadena de suministro mundial de semiconductores y tecnología permanezcan en manos de confianza».” [3]
La Pax Romana no evito la caída de un imperio; así la propuesta actual de EEUU lleva a los países que la conforman a un callejón sin salida, perdiendo grados de soberanía, quedando al servicio de as necesidades de las corporaciones anglosajonas.
Las propuestas chinas de código abierto, combinados con las instituciones públicas, la participación de la comunidad e inversiones permiten la democratización de la tecnología, logrando que la diversidad cultural se exprese (frente a la globalización financiera especulativa neoliberal homogeneizante) y constituya opciones de desarrollo científico tecnológico e industriales. Les permite a los países avanzar sistémicamente hacia otras estructuras productivas, cuya centralidad sea el trípode del Estado, la producción y el trabajo.
Los BRICS Plus están siendo el organismo transicional donde se canaliza una política internacional basada en el “ganar – ganar” y la «Comunidad de Destino Compartido para la Humanidad». Estas propuestas aparecen como el camino más real hacia un mundo multipolar y pluriversal.
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[1] Verónica Sforzin es Dra. en Comunicación y Licenciada en Sociología por la Universidad Nacional de La Plata.
[3] Fuente: https://www.nytimes.com/2026/03/23/business/economy/trump-pax-silica-fund.html







