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EE.UU. :: 01/03/2007

La israelización de las fuerzas armadas del régimen estadounidense

Mario López
La ocupación de Irak es un laboratorio dónde los marines francotiradores y los pilotos de la Fuerza aérea prueban las nuevas técnicas para matar en una emergente guerra mundial contra los urbanos pobres

El joven marine norteamericano está feliz. "Es el sueño de un francotirador", le dice a un periodista de Los Ángeles Times en las afueras de Fallujah. "Se puede ir a cualquier lugar y hay tantas maneras de dispararle a un enemigo sin que él sepa donde uno se encuentra." "A veces un tipo caerá y le permitiré gritar un momento para destruir la moral de sus compañeros. Luego usaré un segundo tiro."

Para sacar a un tipo malo, explica, "es una corriente de adrenalina incomparable". Él presume de tener "24 muertes confirmadas" en la fase inicial del brutal asalto norteamericano contra la ciudad rebelde de 300,000 personas.

Enfrentado a una resistencia popular intransigente que recuerda la heroica defensa del Vietcong de la ciudad de Hue en 1968, los marines han desencadenado nuevamente el terror indiscriminado. Según periodistas independientes y el personal médico local, han matado, por lo menos, a doscientas mujeres y niños en las dos primeras semanas de combate.

La batalla de Fallujah, junto con los conflictos que se desarrollan en las ciudades Shiitas y en los barrios de Bagdad, son test de gran importancia, no sólo de política norteamericana en Irak, sino también de la habilidad de Washington para dominar, lo que estrategas del Pentágono consideran los "importantes campos de batalla del futuro" -- las ciudades del Tercer Mundo.

El desastre de Mogadishu de 1993, cuando las milicias populares infligieron un 60% de bajas en los soldados de elite, Rangers, los estrategas norteamericanos fueron forzados a repensar lo que es conocido en la jerga del Pentágono como MOUT: Operaciones Militarizadas en Terreno Urbano. Finalmente, un panel de la Defensa Nacional en diciembre de1997 castigó al Ejército como mal preparado para un combate prolongado en un casi intransitable, laberinto de calles de ciudades pobres del Tercer Mundo.

Como resultado, los cuatro servicios armados, coordinados por la Junta Oficial del estado mayor del Grupo de Operaciones Urbanas, lanzó intensivos programas para dominar la guerrilla urbana bajo las condiciones reales del tercer mundo. "Las guerras del futuro", el diario de la Universidad de Guerra del Ejército declaró, "madrigueras en las calles, cloacas, edificios altos y casas desparramadas forman las ciudades destartaladas del tercer mundo."

Instructores israelitas se trajeron secretamente para entrenar a los Marines, Rangers y soldados de la armada en innovadoras tácticas -- sobre todo la sofisticada coordinación entre los francotiradores y los equipos de demolición con fuerza blindada y aplastante poder aéreo -- tan cruelmente usado por las Fuerzas de la Defensa israelitas en Gaza y la Franja Oriental.

Ciudades del tercer mundo artificial (completas con "humo y sistemas de sonido") fueron construidos para simular las condiciones del combate en barrios densamente poblados de ciudades como Bagdad o Puerto Príncipe. El Laboratorio de Guerra Urbana del Cuerpo de Marines también organizó juegos de guerra reales ("Guerrero Urbano") en Oakland y Chicago, mientras El comando de Operaciones especiales del ejército "invadió" Pittsburgh.

Hoy en día, muchos de los Marines dentro de Fallujah son graduados de estos ejercicios "el Guerrero Urbano" así como en combates simulados en "Yodaville" (Campo de Entrenamiento Urbano en Yuma, Arizona), mientras que algunas de las unidades del Ejército que tienen sitiada a Najaf y los barrios populares de Bagdad vecinos a la ciudad de Sadr son alumnos del nuevo simulador de MOUT, de 34 millones de dólares, en el Fuerte Polk, Louisiana.

Esta "Israelización" táctica de la doctrina de combate norteamericana ha sido acompañada por lo que podría llamarse una "Sharonización" de la visión del mundo del Pentágono. Los teóricos militares están ahora profundamente involucrados en imaginar cómo la evolutiva capacidad de guerra con alta tecnología puede contener, si no destruir, crónicas insurrecciones "terroristas" arraigadas en la desesperación de los crecientes zonas de pobreza.

Ayudar a desarrollar un marco geopolítico para guerra urbana, los estrategas militares han acudido en los años noventa a la Corporación RAND: El viejo alma mater del Dr. Strangelove. RAND, un 'Think tank' sin fines de lucro establecido por la Fuerza aérea en 1948, con mala reputación para sus juegos de guerra nuclear, Armageddon, en los años cincuenta y por ayudar a planificar la Guerra de Vietnam en los años sesenta. En estos día, RAND lo hace en ciudades -- tiempos de gran diversión. Sus investigadores ponderan las estadísticas del crimen urbano, salud publica al interior de las ciudades y la privatización de la educación pública. Ellos también dirigen el Centro Arroyo del Ejército que ha publicado una pequeña biblioteca de recientes estudios en el contexto y mecánicas de la guerra urbana.

Uno de los proyectos más importante de RAND, que comenzó a principios de los 90, ha sido un gran estudio de "cómo los cambios demográficos afectarán los conflictos futuros". RAND piensa que la línea base, es que la urbanización de la pobreza mundial ha producido "la urbanización de la insurgencia" (es el título, de hecho, de su informe).

"Los insurgentes están siguiendo a sus seguidores en las ciudades", advierte RAND, "preparando 'zonas liberadas' en barrios urbanos pobres. Ni la doctrina norteamericana, ni el entrenamiento, ni el equipo es diseñado para la contrainsurgencia urbana". Como resultado, el barrio pobre ha llegado a ser el eslabón más débil en el imperio norteamericano.

Los investigadores de RAND reflexionan en el ejemplo de El Salvador dónde el ejército local, a pesar del masivo apoyo norteamericano, fue incapaz de detener a las guerrillas de FMLN de abrir un frente urbano. De hecho, "si los rebeldes del Frente de Liberación Nacional, Farabundo Martí, hubiesen operado eficazmente al principio de la insurgencia en las ciudades, es cuestionable cuánto podría haber hecho EE.UU. para ayudar a mantener incluso, el equilibrio entre el gobierno y los insurrectos."

Más recientemente, uno de los teóricos importante de la Fuerza aérea ha señalado puntos similares en el Journal Aerospace Power. La "rápida urbanización en los países en vías de desarrollo", escribe el Capitán Troy Thomas en la edición de la primavera del 2002, "resulta en un ambiente de batallas aérea que es conocida en forma decreciente ya que es crecientemente no planificada."

Thomas contrasta centros urbanos modernos, "jerárquicos", cuya centralizada infraestructura puede ser fácilmente dañada por cualquier ataque aéreo (Belgrado) o ataque terroristas (Manhattan), con los barrios periféricos pobres del Tercer Mundo, organizados por "subsistemas informales, descentralizados "dónde no existe algún diseño y los puntos de presión en el sistema no son fácilmente discernibles." Usando el "mar de miseria urbana" que rodea Karachi de Pakistán como ejemplo, Thomas retrata el sorprendente desafío del "combate asimétrico" dentro de "no jerarquizados, no interlazados" terrenos urbanos, contra milicias "basadas en clanes" impulsadas por la "desesperación y la rabia."

Él cita a los barrios bajos de Lagos en Nigeria, y Kinshasa en el Congo como otros potenciales campos de batalla de pesadilla.

Sin embargo el Capitán Thomas (cuyo artículo provocativamente se titula "Señores de barrios pobres (Slumlords): Poder aeroespacial en guerra urbana"), tal como RAND, está descaradamente seguro que las nuevas y macizas inversiones del Pentágono en la tecnología MOUT y el entrenamiento vencerán todas las complejidades de la guerra en barrios de pobres. Uno de los libros de cocina de RAND ("Operaciones Aeroespaciales en Ambientes Urbanos") proporciona incluso una útil tabla para calcular el umbral aceptable de "daño colateral" (número de infantes muertos) bajo diferentes operaciones políticas y militares.

La ocupación de Irak, claro está, ha sido presentada por los ideólogos de Bush como un "laboratorio para la democracia" en el Medio Oriente. Para los maleantes de MOUT, por otro lado, es un laboratorio de un tipo diferente, en dónde los marines francotiradores y los pilotos de la Fuerza aérea prueban las nuevas técnicas para matar en una emergente guerra mundial contra los urbanos pobres.

Fuente: www.nationinstitute.org. Traducción: Animalweb

 

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